Hijo de Ringo

A Zak Starkey, el vástago del legenadrio baterista de los Beatles, le pidieron que versionara a uno de sus temas favoritos para la grabación de un disco solidario. Y él no tuvo mejor idea que elegir “Problems”, de los Sex Pistols, del que registro un cover que dejó a todos con la boca abierta.

Por J.C. Maraddón
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ilustra-starkey-ringoEl bueno de Ringo Starr no quería que su hijo Zak le saliera baterista. Prefería que fuera abogado o médico, como soñaban los padres de bien en esos dorados años sesenta. Pero desde los Beatles, el propio Ringo había contribuido a que los hijos no siguiesen la línea del destino que les trazaban sus progenitores. En la Beatlemanía, a pesar de su inocencia, se percibe esa impronta rebelde que el rock iba a inocular en las nuevas generaciones, a las que no fue fácil, de allí en más, disciplinar en cuanto a la decisión de qué camino tomar en la vida.
Nacido en 1965, Zak Starkey creció en un mundo en el que había abogados exitosos y médicos destacados. Pero, en ese mundo ya colonizado por la cultura rock, los más venerados y admirados por todos eran los ídolos musicales. Por eso, no llama la atención de que Zak finalmente desobedeciera a su padre beatle y se sentase en la banqueta de una batería, animado por un padrino de lujo: Keith Moon, el malogrado batero de The Who, que fue el encargado de darle las primeras lecciones y de reglarle un kit percusivo de su propiedad, sin contar con la aprobación de papá Starkey.
De chiquito nomás, Zak la emprendió con ese instrumento, al que seguiría aporreando hasta la actualidad. Durante las décadas del setenta y del ochenta, Starkey participó de formaciones más o menos conocidas, que incluyeron a los Icicle Works, una banda pop inglesa de cierto renombre por la que el hijo de Ringo pasó como una exhalación. Sin embargo, su momento llegaría en 1996, cuando fuera reclutado por The Who para ocupar el puesto de quien había sido su mentor. La prensa destacó en ese entonces su talento y en ningún momento le quedó grande ese desafío.
A partir de ese despegue, le llovieron las ofertas. Desde Johnny Marr hasta Oasis, Zak Starkey no se privó de acompañar a nadie, pero ya no sólo por llevar el apellido que lleva, sino porque además había conseguido demostrar sus habilidades como instrumentista. Su presencia ha sido requerida siempre en eventos que tanto podían ser un festival benéfico, la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos o el cumpleaños número 70 de su padre. Y allá va él, con las baquetas en la mano, dispuesto a ejercer por doquier esa profesión que su padre no quería para su futuro.
Por eso no llama la atención que, ante una solicitud del cantante de The Who, Roger Daltrey, Zak haya aceptado sumarse a una iniciativa destinada a una fundación que ayuda a adolescentes enfermos de cáncer. El proyecto contemplaba la grabación de un disco de varios intérpretes, en el que cada uno de los convocados elegía un tema para versionar, bajo dos condiciones: que fuera una de sus píezas favoritas; y que algunos de los integrantes de la formación que grabó esa canción originalmente, se sumen para el registro del cover. Y Zak se despachó con “Problems”, de los Sex Pistols.
Lo cierto es que ese trabajo está ya disponible en la web y que se escucha allí a la vocalista Sshh Liguz cantando, a Starkey Junior tocando (curiosamente) la guitarra y… en la base al bajista Glen Matlock y al baterista Paul Cook, miembros conspicuos de los Sex Pistols. La versión que hacen de “Problems” es impecable. Y a la vez, es la prueba tangible de que Zak sigue envuelto en esa atmósfera de rebeldía en la que transitó sus primeros años. Que el hijo de un ex beatle haya señalado a un tema punk como uno de sus preferidos, es más que un botón de muestra.