Santesteban busca protagonismo por pausa gremial

Judiciales Unidos difundió un duro comunicado criticando los pasos que dio la actual dirigencia sindical. Desde Confluencia remarcaron los avances que se dieron en la carrera y resaltaron que su tarea es dificultosa porque deben administrar “derrotas ajenas”.

Irina Santesteban
Irina Santesteban

A dos años de su derrota en las elecciones de la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj), la agrupación encabezada por Irina Santesteban emitió un duro comunicado criticando el desempeño de la actual conducción sindical.
En septiembre de 2014, encabezando la lista de Confluencia, Federico Corteletti se impuso ante la líder de Judiciales Unidos.
La dirigente comandó la entidad durante dos períodos consecutivos, a partir del 2008. Si bien simpatizó con la administración de Néstor Kirchner, primero, y de Cristina Fernández, después, se autodefine como “militante de izquierda”.
Cortelletti fue parte del equipo de Santesteban, pero manifestó sus discrepancias, al igual que muchos afiliados, que le cuestionaron la falta de resultados, pese a la cantidad medidas y acciones que propuso.
El endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió y que complicó la actividad en los tribunales durante los últimos seis meses del 2013, la eyectó del cargo. En ese lapso se concretaron siete medidas de fuerza y el servicio de Justicia fue interrumpido constantemente por asambleas que no dieron resultaron.
Aunque muchos vaticinaban que el cambio de dirigentes y sus características (más jóvenes y más k) acentuaría el conflicto con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el perfil de los integrantes de Confluencia es más racional.
Ahora, Judiciales Unidos cuestiona a sus colegas y aduce que el gremio está ausente. En esa sintonía, estima que los representantes no tienen “voluntad política para luchar” y que “no informan ni plantean objetivos”.
Consultado por Alfil sobre el punto de vista de Judiciales Unidos, Germán Viani, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación de Confluencia, señaló que a la actual conducción se encontró con una estructura debilitada y que está inmersa en “la difícil tarea de administrar derrotas ajenas”. También opinó que en el reclamo de la anterior dirigencia hay tintes oportunistas.
Además, destacó que todas las decisiones que se tomaron hasta la fecha contaron con el apoyo de las bases y dijo que si bien los integrantes de Confluencia acompañaron a la anterior gestión en sus reclamos, esa actitud de colaboración no es recíproca.
Lo cierto es que pese a la contundencia de su comunicado, Santesteban y su equipo no sólo no pudieron frenar la ley de equiparación (que incrementó los ingresos de los funcionarios), sino que en el 2013 rechazaron dos propuestas de porcentualidad que hubieran impactado positivamente en los sueldos de los dependientes y no dieron demasiadas explicaciones cuando los empleados que los respaldaron debieron soportar descuentos.
Esos pasos en falso fueron citados por Viani, quien subrayó que el gremio logró significativos avances en el plano de la carrera y que sigue participando de todas las instancia de diálogo con el Máximo Tribunal tendientes a que se establezca un sistema salarial único.
Cabe recordar que en lo que va del 2016 unos 3.500 empleados ascendieron. En la práctica, las promociones -que se concretarán cubriendo vacantes y reconvirtiendo cargos- impactarán en los ingresos del grueso de los dependientes y achicarán la cuestionada “brecha salarial” . A eso se suman los numerosos pases a planta permanente.
La mediación del Ministerio de Trabajo cortó la racha de paros e interrupciones del servicio de Justicia que se dio durante el primer semestre del año, en el marco del histórico reclamo salarial del gremio.
Vencida la validez de la mediación a la que accedió, la Agepj levantó la guardia y la nueva “élite gremial”, encabezada por Corteletti, Belén Juárez y Adrián Valán, debe manejarse con cautela, en una situación de incertidumbre, agravada por el complejo contexto económico.
El Gobierno provincial enfrenta un panorama de alta conflictividad gremial y el reclamo de los judiciales no está entre sus prioridades.
La posición del TSJ es que la pretensión de una modificación en el mecanismo de retribución excede su competencia, ya que reformar la actual coexistencia de sistemas salariales es un paso más profundo que disponer un mero aumento y que, por esa razón, está fuera de su alcance a nivel presupuestario.
De esa manera, una posible vía de solución sería una redefinición del presupuesto que recibe el TSJ por parte de la Provincia, pero es poco probable que haya novedades al respecto en el corto o mediano plazo.
No obstante, junto con la oferta de masivos ascensos el TSJ le aseguró a la Agepj que la idea de ir hacia un sistema salarial único sigue en agenda, aunque sin presupuesto ni fecha de implementación.
Ante ese cuadro, el gremio demostró predisposición para el diálogo y una actitud que parece perfilarse más hacia la búsqueda de resultados concretos, aunque insuma tiempo, que a la “lucha por la lucha”.