Si Armando del Río suena…

“…Agua trae…”. En Racing se habla del desembarco del grupo Pachuca y Talleres en manos del ex presidente “académico”.

Por Federico Jelic

2016-09-20_racing_chichen_itza-2Si el río suena, agua trae”. Mientras Racing de Nueva Italia trastabilla en el Federal B, con un concurso preventivo a cuestas, los pasillos repiten que desde Talleres miran con entusiasmo la posibilidad de desembarco del grupo Pachuca allí. Y a la cabeza iría Armando del Río, ex presidente de “La Academia” y estrecho colaborador de Andrés Fassi. Por ese lado, todo cierra…
En los albores de los ’80, con Racing participando en Primera División, Armando del Río, hombre fuerte de los camiones de carga, repuestos y reparación, condujo a la institución en esos tiempos de gloria. Y vaya curiosidad del destino: en aquellos tiempos, Fassi, actual presidente albiazul y vice del grupo Pachuca mexicano, realizaba labores como preparador físico del plantel profesional. Sí, en su adolescencia, el “Zorro” estudió educación física como comienzo de una carrera que lo llevó por varios clubes hasta depositarlo como empresario en el país azteca. Uno de los primeros, fue el albiceleste de Nueva Italia.
Y fue Del Río quien le entregó las primeras armas. De ahí esa gran relación, a pesar de las diferencias generacionales y de colores del corazón.
Su empresa de camiones es histórico auspiciante del club de Nueva Italia. Nunca dejó de aportar. No obstante, cada vez que le ofrecieron la conducción, jamás mostró interés por retomar el manubrio de la institución. Miedo, agenda complicada, tareas exigentes en su empresa, cualquiera que sea la excusa, nunca más amagó con volver a los escritorios de su Racing.
¿Razones? No quiso volver a exponerse públicamente, en medio de la crisis que fue devaluando a “La Academia” hasta la Asociación Cordobesa de Fútbol en los ’90 y después, con aventuras en el Argentino A, sumido en la recesión y con una economía inestable. Desde afuera, apoyo total, eso sí y no solo con la palabra sino que con la billetera también. Con poquito o mucho, siempre colaboró.

Racing anexado
¿Qué se rumorea por Nueva Italia? Y bueno, que Pachuca estaría interesado en anexar a Racing a su unidad de negocios, o al menos que Talleres lo pretendería. Hubo varios acuerdos entre ambas instituciones con relación a la adquisición de varios juveniles y con tres partidos amistosos, en función de pagar la operación con las recaudaciones, por ejemplo. Los valores de inferiores fueron Matías Sueldo, Federico Gaido, Manuel Sancho, Mateo Tissera, Agustín Ristagno y Rodrigo Sar, con una participación del 20 por ciento de una futura venta. De hecho, Sar es un zaguero que ya tuvo una convocatoria al seleccionado argentino Sub 17.
Y entonces, con ese potencial en la cantera, desde barrio Jardín habrían orientado la mira. Incluso desde el mismo predio de Talleres, hay interlocutores que se encargar de afirmar que al menos conversaciones existieron para llevarse adelante. Diálogo con la intervención judicial de Racing, ya que el club se encuentra en concurso preventivo. No se conoce el saldo de eso.
Hoy Racing es conducido por el contador Gustavo Rubín, quien tiene como colaboradores a su hijo Maximiliano y al abogado Juan Carlos Cardo. Recibieron el club después de la intervención de Félix Quiróz, con pocos avances. Hoy “La Academia” se encuentra con un plan de saneamiento efectivo. Es que de los casi 6 millones de pesos que debe abonar en un plazo de diez años de acuerdo al saldo de la convocatoria de acreedores, el arreglo es más que saludable, teniendo en cuenta que recién comenzará a abonar el pasivo casi a mitad de 2017. Y mensualmente debería pagar poco más de 80 mil pesos. La Escuela Modelo de Racing sigue siendo el patrimonio más importante.
Con ese escenario, Racing vuelve a ser apetecible. El dilema que tiene es a nivel institucional: como aún no se comenzó a abonar y como el control es total por parte de la intervención, son pocos los socios o auspiciantes que quieren participar. Ni se habla de elecciones o de grupos políticos. El aspecto deportivo es sin duda lo que nunca pudo ajustar la intervención. A pesar de diversos asesoramientos en ese rubro, el equipo no consigue salir del Federal B.
¿Y los posibles inversores y los socios notables? No aparecen porque aducen “Yo no voy a poner plata para que la maneje otro”. Entonces, Rubin y compañía deambulan de reunión en reunión, con asesores en busca de idoneidad, siendo esta su materia pendiente. Y lo saben perfectamente.

Comité de fútbol y renuncias
Días atrás, cuando renunció el DT Sergio Coleoni tras la derrota ante Sarmiento de Leones, otra vez volvió a sonar el nombre de Armando del Río, a esta altura, como una necesidad. Para colmo, el comité de fútbol perdió a uno de sus nombres más importantes: Cristian Luca. El representante FIFA que trabaja junto al ex gerenciador Jorge Petrone en su empresa de construcción de departamentos, supo también formar parte del equipo de Armando del Río en la parte administrativa. No estuvo de acuerdo con la designación de Francisco Silva como interino (también miembro del comité junto al ídolo Roberto “Pato” Gasparini y el socio Oscar Loza) ya que el consenso dictaba que el elegido era Juan Manuel Ramos. Entonces, dio un paso al costado y las especulaciones van naciendo desde todos los ámbitos. Del Río no quiere otra cosa que seguridad jurídica.
Se habló de que Pachuca aportaría los fondos, Talleres el seguimiento y Armando de Río, la conducción. No estaría a la cabeza, mejor dicho, la figura visible sería su hijo Lucas, quien supo ser futbolista en las inferiores. No es la primera vez que se habla del tema. Un rumor indica que solo se invertiría en la cantera. Otros, que buscarían acordar con la intervención un negocio o conducción conjunta. Pero Rubin y compañía no quieren dejar sus funciones y siguen bajo la órbita judicial. Será el juez del concurso preventivo, Carlos Tale quien determine el futuro institucional de acuerdo a los avances, gestiones y pago del pasivo, sea con elecciones o con concesión del fútbol profesional. Mientras, el río sigue sonando…mejor dicho, “Del Río” sigue sonando. Y cuando suena, agua trae…