La Nación refuerza seguridad en Córdoba, Santa Fe espera

Si bien es cierto que el gobernador Miguel Lifschitz no se hace cargo de la responsabilidad del socialismo en el descalabro que se vive en su provincia por el narcotráfico, el argumento de la ministro de Seguridad para no enviar ayuda federal es endeble.

Por María Viqueira
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patricia-bullrich-telamLuego de que la ministro de Seguridad Patricia Bullrich confirmara la asistencia a Córdoba para reforzar la prevención de delitos y la lucha contra el narcotráfico, se tensó aún más la relación entre la provincia de Santa Fe y la Nación.
Durante el fin de semana se agudizaron los cruces entre la funcionaria del presidente Mauricio Macri y el gobernador Miguel Lifschitz, quien tras varios días de desavenencias aseguró que Bullrich es “impulsiva” y que “hace circo mediático”.
La jurisdicción gobernada por el socialismo pasa por una situación crítica en materia de seguridad; en especial, por la proliferación de ilícitos violentos vinculados al narcotráfico.
El panorama es sombrío y tanto en Rosario como en la ciudad de Santa Fe la ciudadanía viene movilizándose en reclamo del fortalecimiento de las políticas en materia de seguridad a los poderes provinciales.
La Administración de Lifschitz pidió auxilio ante un cuadro que la desborda, pero hasta ahora Bullrich no tomó cartas en el asunto.
Si bien la funcionaria no falta a la verdad cuando asegura que el gobierno santafesino no fue ni es eficaz a la hora de enfrentaral crimen organizado y que desde hace años hay “conductas esquivas ante el narcotráfico”, si se toma en cuenta que en Santa Fe la competencia en materia de drogas es exclusiva de la Justicia Federal y que la Nación colabora activamente con su vecina, cabe pensar que la actitud esquiva de Bullrich se basa en las innegables diferencias entre el macrismo y el socialismo.
Sin embargo, la ministro aduce que Santa Fe niega a firmar un acuerdo que “garantice la transparencia de la policía provincial” y que eso obstaculiza el envío de policías federales o gendarmes.
Pese a que la actitud de Bullrich se presenta un tanto odiosa –en especial, teniendo en cuenta el “precedente Córdoba”, que pese a haber “provincializado” la represión del narcomenudeo tiene ayuda de la Nación desde hace meses- lo cierto es que en la última marcha bajo la consigna “Santa Fe sangra” sobrevolaron acusaciones en contra de la cuestionable gestión socialista en materia de seguridad y que el Gobierno local no se hace cargo de su propia responsabilidad en la escalada de violencia y criminalidad.
En ese sentido, Lifschitz manifestó que “Bullrich es una mujer muy impulsiva” y que con sus declaraciones afectó “la dignidad y la institucionalidad santafesina”,
El mandatario acusó recibo de los dichos de la ministro, quien sin medias tintas afirmó que el mandatario “se niega a depurar la Policía” y que pese a que aduce que la fuerza mejoró “en cada caso de drogas hay uniformados provinciales involucrados y que “en los últimos dos meses se volvió a disparar la tasa de homicidios”.
En contraste con el vínculo armónico que la Nación tiene con la provincia que selló el triunfo de Cambiemos, el lazo con Santa Fe es complicado.
Cabe recordar que en julio Macri criticó duramente a Lifschitz y aseguró que “se quedó con el chip de su relación con el kirchnerismo” y que le “cuesta trabajar en equipo”.
Pero el presidente no se quedó ahí y dijo que “cada vez que hablan” los responsables de Santa Fe aducen que “todas las cosas que les pasan y que tienen que ver con su gestión, hasta un camino rural, son responsabilidad de la Nación”.
Pese a las diferencias, los mandatarios se reunirán hoy con el fin de sellar un acuerdo que sobre seguridad, que incluiría el apoyo de unos 400 efectivos de civil, que serían asignados a las zonas en donde la violencia está instalada y operan bandas criminales. Al parecer, el apoyo a Santa Fe requiere mayor profesionalismo de los agentes, que serían destinados a la tarea esclarecer la cadena de complicidades.
Los gestos hacia los dirigentes santafesinos comenzaron el sábado, cuando el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, compartió un acto en Rufino con el gobernador Lifschitz.
El Frente Progresista gobierna Santa Fe desde el 2007 y no tuvo éxito a la hora de prevenir o reprimir el narcotráfico. El espacio está crisis a partir de la alianza entre la UCR y el PRO.

Acuerdo

A fines de agosto, el ministro local Carlos Massei acordó con su par a nivel Nacional “intensificar el trabajo coordinado de las fuerzas federales y locales en la lucha contra el narcotráfico”. Esa medida implica mayor compromiso con la Gendarmería. Además, los funcionarios pactaron que se lleve a cabo “un estricto control” de las rutas 9 norte, 60 y 38, para intentar prevenir la llegada de la droga hacia Córdoba”.