UNC: kircherismo se aferra a cargos políticos en la ex ECI

En la sesión de ayer, miembros de la Facultad de Ciencias de la Comunicación reclamaron en el Consejo Superior por la no renovación de contratados políticos de la gestión anterior.

eci-uncTras pocas semanas desde que se designó a Mariela Parisi como decana normalizadora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, esta novel unidad académica volvió a ser protagonista de un debate en el Consejo Superior de la UNC.
En su sesión de ayer, los consiliarios recibieron los reclamos provenientes de algunos miembros de de dicha Facultad, quienes reclamaron por dos contratados políticos de la gestión kirchnerista que encabezaba Claudia Ardini, cuyos contratos no fueron renovados por la gestión de Parisi.
La protesta sirvió para que la decana Parisi develase ante los consiliarios algunos aspectos controvertidos de la gestión de Ardini, sobre los que el nuevo equipo de gestión intenta plantear nuevos criterios.

Menos docentes, más contratados
De acuerdo a lo relatado por la decana normalizadora de Comunicación en la sesión del Consejo Superior, una de las prácticas reiteradas de la gestión de Ardini, quien estuvo a cargo de la dirección por dos períodos (el segundo incompleto por la conversión a Facultad) ejerciendo una ferrea militancia kirchnerista a través del cargo que ocupaba.
La práctica denunciada consistió en la contratación de personal con funciones políticas, de acuerdo a lo establecido en las resoluciones de designación, a quienes se les asignaba una remuneración “extra” a través de cargos docentes.
De un grupo de once personas que se encontraban en dicha situación, acumulando más de veinte cargos docentes entre ellos, nueve fueron renovados en su puesto. Tan solo dos de esas personas no recibieron una renovación de su contrato por parte de la nueva gestión, quienes tenían asignados tres cargos de docentes titulares entre ellos.
Dicha metodología de pago a contratados de planta política contrasta con algunas realidades académicas planteadas por la decana Parisi, como la existencia de numerosas asignaturas que son dictadas por un único docente cada una, aun cuando cuentan con más de 200 estudiantes y los docentes revisten tan solo como profesores asistentes (cargo anteriormente denominado “jefe de trabajos prácticos”).
De acuerdo a lo explicitado por la decana normalizadora, su intención sería poder comenzar a reconstruir dichas materias con cargos anteriormente asignados a puestos políticos.

Resolución paritaria
Desde la bancada kirchnerista, los decanos de Filosofía y Humanidades, Diego Tatián, y de Ciencias Químicas, Gustavo Chiabrando, no dudaron en intentar “refugiar” a los contratados de la gestión K con fondos del Rectorado.
Entre los excéntricos argumentos que se esgrimieron, se encontró la de “no contribuir a las altas tasas de desempleo del país”, desconociendo el carácter absolutamente temporal de toda contratación política.
Advertidos de ello, los consiliarios kirchneristas, incluidas las agrupaciones estudiantiles La Bisagra y La Mella, intentaron atribuir la metodología de contratación en una situación de precarización laboral, aún cuando fue su propia gestión la que implementó la misma.
La temática derivó en una inesperada propuesta de parte de Chiabrando, quien solicitó que cada unidad académica y el área central de la UNC informen al Consejo Superior el estado de sus respectivas plantas docentes, no docentes y políticas de los últimos años, para “evitar que se tape corrupción con más corrupción”.
La iniciativa de Chiabrando se aprobó por unanimidad, así como la solución que la decana de la Facultad de Lenguas, Elena Pérez, propuso para la situación puntual de la ex Escuela de Ciencias de la Información. La misma consistió en que la situación de los dos contratados sea discutida en las comisiones paritarias docente y no docente, para que sean los respectivos gremios quienes decidan qué posición tomar frente a los hechos de la anterior gestión.