El peronismo se reorganiza (Parte 2 de 2)

Intentar reconquistar el poder sin Cristina y aún contra Cristina es la tarea del peronismo no kirchnerista en los próximos meses.

Por Gonzalo Neidal
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pj-se-reorganizaIntentar reconquistar el poder sin Cristina y aún contra Cristina es la tarea del peronismo no kirchnerista en los próximos meses.
Tendrá también que explicar cómo es que sus dirigentes más prominentes aceptaron callados, durante años y años, las políticas económicas que llevaron al país a una situación tan complicada como la que estamos viviendo.
Seguro que alguien le preguntará también cómo fue que no se rebelaron ante el estilo autoritario, la baja calidad institucional, las arbitrariedades desparramadas a mansalva y otros hechos que hoy nos parecen completamente irracionales, tales como la intervención y las mentiras del INDEC, el intento de acuerdo con Irán, la muerte del fiscal Nisman y muchos más.
El Frente Renovador de Sergio Massa y José Manuel de la Sota pretende sentirse excluido de tener que dar explicaciones sobre su pasado de adhesiones al kirchnerismo. En el caso de De la Sota, es cierto que nunca formó parte de las cercanías a los Kirchner pero durante su segundo mandato coexistió sin mayores complicaciones con Néstor. La crisis sobrevino durante el gobierno de Juan Schiaretti, cuando se desencadenó la batalla contra el campo. Allí, el peronismo de Córdoba tomó partido por los ruralistas en forma indubitable y en defensa propia. El sector agrario es clave para el PJ cordobés al momento de sumar votos.
El caso de Sergio Massa es más complicado, si se trata de dar explicaciones. Él acompañó a Néstor y Cristina hasta casi el final. Decidió abrirse cuando percibió con claridad que su permanencia en las inmediaciones del kirchnerismo perjudicaría irremediablemente su propio futuro político.  Pero Massa enfrentó al campo desde el gobierno, luego se presentó como candidato “testimonial” en 2009 y en 2011 compartió estrategia con el kirchnerismo al presentarse como candidato a intendente de Tigre, junto a las postulaciones de Daniel Scioli para gobernador de Buenos Aires y Cristina Kirchner para presidente. Recién en 2013 se mostró independiente y se postuló en boleta distinta al del PJ bonaerense.
Es verdad: nadie puede decir que Massa y De la Sota compartan el estilo autoritario y patotero que impregnaba al gobierno de Néstor y sobre todo de Cristina. Sus modos políticos son otros, sobre todo ahora que buscan conquistar la voluntad del electorado para acceder al poder. Lo que cabe preguntarse es hasta qué punto la esencia de sus políticas es distinta a las del kirchnerismo.
Esto puede evaluarse con las sucesivas objeciones que el Frente Renovador va oponiendo al gobierno de Macri. En primer lugar, su rechazo demagógico al aumento de la tarifa de gas y electricidad. Luego, su apelación a las dificultades para conseguir trabajo debido al receso económico, como si en eso el gobierno anterior –del que Massa fue funcionario- no tuviera nada que ver. Y ahora su propuesta desarticulada de suspender las importaciones durante algunos meses, con la que logró la adhesión de Daniel Scioli.
Por eso: además de un cambio de modales, además del abandono de la grosería como estilo de gobierno ¿qué es lo que ofrece el peronismo que ahora se muestra distante de Cristina? ¿No comparte acaso su índole populista? Quizá falte dar algunas explicaciones si es que aspira a cautivar nuevamente a los votantes.