Autopartistas reclaman soluciones para atravesar una transición muy complicada

Las empresas del primer cordón de proveedores estiman que hoy les sobra el 25% del personal. Recién en un año se reactivarían las terminales.

Por Gabriela Origlia

autopartistasPara los industriales metalúrgicos el desafío de atravesar una transición de, al menos un año, hacia un período mejor es muy complicado. Hay cautela en las inversiones, definen la situación como “de subsistencia e incertidumbre”, hay casos de achicamiento de hasta del 40% del plantel y baja de rentabilidad por no poder trasladar costos a precios, Reclaman que existe financiamiento para comprar un televisor y exigencia de pago contado para adquirir maquinaria de producción.
El sector abarca áreas como maquinaria agrícola, construcción, autopartes y repuesteros que presentan realidades diferentes, aunque en general hay problemas. Durante el almuerzo del Día de la Industria organizado por la Cámara de Industriales Metalúrgicos, la presidenta Isabel Martínez insistió en la pérdida de competitividad tanto a nivel externo e interno.Se basó en el caso específico de una autopartista que fundamentó la crisis que atraviesa en que, desde la salida de la convertibilidad, el dólar se apreció respecto al peso el 1428% mientras que la mano de obra subió 2900% y los insumos, 2400%. Esos dos rubros representan el 75% de los costos, pero “todo subió más que el dólar generando una pérdida de competitividad” que pone en riesgo las fuentes de trabajo.
Para los autopartistas el presente es “crítico” y requiere de soluciones “inmediatas” para llegar al lanzamiento de los nuevos modelos de las automotrices, en el 2018. El sector estima que hoy sobra el 25% de los 12000 empleados que reúnen las 80 empresas del primer anillo de proveedores. Por la baja de producción -alrededor de 70% respecto al mejor momento de la industria- se viene registrando una baja sistemática en la cantidad de piezas nacionales.
Además, se mantenienen las diferencias con Brasil: en Argentina los insumos siguen estando entre
15 y 20 por ciento más caros (la brecha llegó al 30%) y el costo laboral local es el doble.
Las expectativas de los autopartistas apuntan a un “futuro promisorio” pero el gran interrogante es en qué condiciones y quiénes van a llegar. El uso de la capacidad instalada en el sector hoy del 60%: los que peor la están pasando son los proveedores de terminales y de la construcción; en el otro extremo están los que les venden a la industria del petróleo y el gas, que son pocas empresas en la provincia.
Martínez enfatizó que hay diálogo con las autoridades provinciales y nacionales para generar un mecanismo que les permita atravesar la coyuntura y lograr una industria sustentable.
El ministro de Industria Roberto Avalle admitió que hay dificultades y planteó que se superarán trabajando en conjunto. Afirmó que pidió al secretario nacional, Guillermo Acosta, apoyo para que las terminales radiquen más trabajo en la provincia. Otra vez insistió en que hay grupos monopólicos que imponen condiciones y precios a los autopartistas que limitan los efectos de la leyes aprobadas para aumentar la cantidad de piezas nacionales.
Avaló la decisión de su par nacional, Francisco Cabrera, de fortalecer la actuación de Defensa de la Competencia para intervenir y castigar las posiciones dominantes.

Acuerdos
En medio de los problemas ya se registran los primeros efectos de la ley que fomenta la industria nacional de partes. Hay varias empresas que ya firmaron “cartas de nominación” con Fiat y la alianza Renault-Nissan para ser proveedoras de los nuevos modelos que empezarán a fabricarse en el segundo semestre del año que viene.
La norma establece un cupo mínimo de integración del 30% para automóviles y utilitarios, 25% para vehículos comerciales y 15% para motores. Por su parte, los reintegros o créditos fiscales para las terminales van del 4% al 15%, según el nivel de uso de autopartes de producción nacional.
Según Martínez “ya hay adjudicación de piezas a proveedores y convenios que designan a las empresas proveedoras -agregó la dirigente empresaria-. Antes de la promulgación sólo existían conversaciones; ahora se notan avances concretos.”
Nissan fabricará la NP 300 Frontier a partir de 2018 en una nueva línea de ensamblaje dentro del complejo industrial que tiene Renault en Santa Isabel. En la misma línea de producción, más adelante también se producirá una pickup con la marca Renault, así como un nuevo modelo para Mercedes-Benz.
Por su lado, el grupo Fiat Chrysler (FCA) postergaría de mayo a setiembre de 2017 el inicio de la producción de un sedán clase B en Ferreyra, instalaciones que llevan meses trabajando entre diez y 12 días al mes por la caída de exportaciones a Brasil.
Martínez indicó que hasta que arranque la producción de piezas -lo cual se estima en el segundo semestre del año próximo- las autopartistas se volcarán a fabricar las herramientas y a alistar las líneas de producción. “Hay ampliaciones de plantas e incluso algunas nuevas en las que se invertirá con la mira en esos productos”, explicó la dirigente empresaria.