Crece la desconfianza en el Central para combatir la inflación

El dato se desprende del último  Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora la institución.

banco-centralEl Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central del que la consultora NOAnomics participa con otras instituciones financieras, consultoras y fundaciones nacionales y del extranjero, regggistra un leve aumento de las proyecciones de inflación mensual para el IPC GBA en relación al relevamiento de junio, que oscila entre una a dos décimas más para los pronósticos mensuales hasta diciembre.
La inflación esperada anualizada promedio para el año pasa de un 40,2 a un 41,9 por ciento entre los relevamientos de junio y julio. Resultados similares se obtienen para el IPC Nacional, aunque en este caso el diferencial positivo de uno a dos decimales en la expectativa de inflación mensual aparece recién en octubre de 2016. Así, para la inflación esperada del IPC Nacional la tasa anual promedio pronosticada para 2016 pasa a ser del 38,9 desde el 37 por ciento relevado por el REM de junio.
Por su parte, en cuanto a las tasa de política monetaria de referencia, la de las Lebac a 35 días, el mercado ahora espera un nivel mayor al que pronosticaba en junio. Las expectativas crecieron en un punto porcentual adicional hasta octubre, que se reduce a sólo dos décimas para fin de año. Así la tasa esperada de agosto se ubica ahora en el 29%, reduciéndose hasta el 25,5% en diciembre de 2016. Para el año que viene se espera ahora una tasa promedio del 19,7% (nivel a diciembre, mediana del 19%).
NOAnomics –única consultora del interior que participa- señala que “curiosamente” estas mayores expectativas, aunque muy leves, de inflación y tasa de interés no se traduce en predicciones al alza del tipo de cambio, que permanecen prácticamente invariables.
De esta forma para diciembre el dólar proyectado no se mueve de los $16,2; mientras que para diciembre de 2017 tampoco se corrige la expectativa de un nivel de $18,7.
Para el nivel de actividad aumenta en dos décimas la perspectiva de recesión de 2016, desde el 1,3% promedio que el mercado proyectaba en junio al 1,5% que ahora espera en julio. En cuanto a 2017 todavía se vislumbra invariablemente como más probable una recuperación de la economía que sigue en el orden del 3,2%.
El déficit primario del sector público nacional de 2016 ha sufrido un deterioro esperado de 11,5 mil millones; situándose ahora en un rojo de 356,7 mil millones. Esta ampliación en el déficit es exactamente igual al costo fiscal de la marcha atrás del tarifazo del gas  y la imposición de un tope de incremento del 400% en las facturas de este servicio.
Una lectura global de los resultados del REM de julio se resume en un “levísimo incremento en la desconfianza del mercado hacia el Banco Central en cuanto a la efectividad de sus políticas para combatir la tasa de inflación, que se traduce en una expectativa de mayor nivel de tasa esperada para las Lebacs en relación al relevamiento anterior”.
Estos pronósticos no repercuten por ahora en el tipo de cambio esperado, que con un valor de $16,2 y una mayor expectativa de inflación luce cada vez más atrasado en términos reales. Si consideramos una mayor inflación, tasas más altas y un tipo de cambio real más apreciado resulta consistente la expectativa de una mayor contracción de la economía hasta el 1,5% promedio esperado por los analistas.
A su vez, el hecho de que el pronóstico para 2017 resulte sin cambios, deja traslucir –para NOAnomics- la tesis de que el crecimiento del año que viene se basa más bien en sectores que no dependen tanto de la tasa de interés, ni de su nivel, como lo son el campo y la obra pública de un año eleccionario, y menos en aquéllos que sufrirán con un tipo de cambio real poco competitivo como la industria y economías regionales.
Aunque la meta fiscal del gobierno (déficit primario de 4,8 puntos del PBI) todavía se alcanza para 2016 a pesar de algunas contramarchas, es la de 2017 con un déficit de 3,3 puntos del PBI la que se aleja progresivamente.