CPC suman áreas operativas (sin quórum gremial)

A la estructura orgánica de los centros de participación comunal del municipio se sumarán cargos para resolver quejas vecinales, por ahora, referidas a fallas en el alumbrado público.

Por Yanina Passero
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alumbrado-publicoEs probable que el radical Rubén Martí aún no haya sido destronado en materia de descentralización de servicios municipales. Los Centros de Participación Comunal formaron parte de una iniciativa de vanguardia que, pese a las buenas intenciones, aún no conoció otra propuesta que la supere. La gestión innovadora de aquel referente del centenario partido sigue siendo fuente de inspiración para sus sucesores.
Recuérdese la pasada campaña municipal donde tres de los aspirantes que buscaban su segunda oportunidad hicieron fuerte hincapié en la necesidad de llevar la Municipalidad al vecino. Luis Juez deslizó la posibilidad de ampliar las prestaciones de los CPC anexando los servicios de alumbrado y bacheo. Su ex adlátere y sucesor, Daniel Giacomino, prometió la creación de 14 comunas, con responsables con rango de secretario de Estado. Quien defendía el título, no quiso quedar atrás y, coincidiendo con el fundador del Frente Cívico, habló de una reforma de la Carta Orgánica.
La lianza radical-macrista tuvo la oportunidad y tocó al viceintendente Felipe Lábaque llevar adelante el cumplimiento de aquella promesa de campaña del intendente Mestre. En la última de las sesiones “itinerantes”, el también presidente de Atenas anticipó una iniciativa que esta semana tomaría forma. “Estoy convencido que los CPC son el futuro de Córdoba. Esta es una ciudad muy compleja y la descentralización es una necesidad y una deuda”, aseguró Lábaque, quien momentos después anticipó el proyecto que se viene.
Se trata de la reforma de la estructura orgánica de los centros comunales para anexar a la grilla de servicios prestados otros, empezando por Alumbrado. Una iniciativa que probablemente redunde en beneficios para los vecinos que a diario plantean sus quejas al área operativa en cuestión. Al permitir que cada CPC reciba y resuelva el reclamo, se acortan varios pasos intermedios para la solución del reclamo.
Claramente, el Suoem está al tanto del proyecto de gestión mestrista. Lábaque sería el referente del oficialismo protagonista de la tratativa. La oposición de los dirigidos por Rubén Daniele no es tajante, como ocurriese con el Ente de Servicios y Obra Pública que significó una guerra abierta de 40 días ininterrumpidos. Si bien hay en juego reservas parecidas, la escala no amerita una afrenta abierta.
La postura sindical no es unánime: delegados de los CPC miran con buenos ojos la ampliación de servicios y la reubicación de personal para cubrir directamente parte de los reclamos que receptan a diario. Fuentes de los centros aseguran que en promedio, cada unidad tiene niveles de actividad que superan en algunos casos el 70 por ciento de los actos públicos de la casa central (Palacio 6 de Julio).
Los presuntos “afectados”, personal de Alumbrado, temen que el traspaso de algunos empleados a los CPC signifique nuevas reglas de juego. Por caso, pérdidas de beneficios propios de las áreas operativas como las bonificaciones superiores a sus pares de las dependencias barriales. Por ejemplo, las prolongaciones de jornada de un trabajador “operativo” son del 35 por ciento, mientras que las de un “administrativo”, del 15 por ciento.
Detalles menores desde la óptica del sentido común, pero no para los parámetros de un empleado municipal o, particularmente, de su gremio. Cierto es que, para que avance la iniciativa oficial, todavía hay varios cabos sueltos que atender para lograr la redistribución de personal o bien las pautas para la incorporación, siempre polémica, de nuevos agentes.



1 Comentario

  1. Y claro que tenemos que tener más porcentaje, que en realidad son absurdas mentiras, si andamos en la calle no tenemos Aires acondicionado. Ni calefacción y aún menos baños ,que también quieren que hagamos la parte administrativa

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