Florence y Cristina

Rodeados de amigos que jamás lo contradicen, encerrados en un microclima con pocos puentes hacia la realidad, hay personajes que eligen vivir una fantasía que los tiene como protagonistas centrales.

Por Gonzalo Neidal
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Cristina Florencia KirchnerPasa por los cines en estos días la magnífica película Florence, interpretada por MerylStreep y HughGrant. Relata la historia de una acaudalada mujer, pésima cantante lírica, que se empeñaba en ejercer tan difícil arte para el que Natura manifiestamente le había negado los dones apropiados. Contaba, claro, con el aliento y la simulación de un pequeño séquito que encabezaba su propio marido, que le armaba escenarios favorables, contrataba aplaudidores, sobornaba a periodistas de espectáculos y lograba afianzar a Florence en la creencia de su propia grandeza artística. Y así fue que la cantante logró escalar a los escenarios más encumbrados y sólo reservados a los elegidos.
No obstante sus exiguos atributos, Florence tenía la adhesión y fidelidad de una porción del público, ala que no le importaba sus dones para el canto ni su aptitud para dar con las notas y los tonos.
No percibir la realidad que lo circunda, no tomar consciencia de lo que pasa a su alrededor, suele ser un fallo atribuido a los gobernantes. Rodeados de amigos que jamás lo contradicen, encerrados en un microclima con pocos puentes hacia la realidad, hay personajes que eligen vivir una fantasía que los tiene como protagonistas centrales. Se niegan a tomar como reales las evidencias que llegan del exterior de ese mundo hecho a medida, que flota en una dimensión distinta al mundo de los seres reales.
Cada vez que se nos aparece, Cristina Kirchner parece habitar un territorio de fantasía, donde se manejan hechos y parámetros completamente ajenos a los que cotidianamente enfrentamos. Los datos de la realidad no son tomados en cuenta y quienes la observan, no pueden objetar lo que ella dice ni señalar que desafina.
Pero toda fantasía llega a su fin. En la película, Florence finalmente se entera de la verdadera opinión de la crítica especializada. Hubo un periodista que no aceptó ser sobornado y que escribió que el rey estaba desnudo. El encanto cesó. La carroza tornó en calabaza y Florence percibió el engaño en que vivió, aunque no le importó demasiado.
Claro que muchos puntos separan una historia de la otra.
El principal de todos quizá sea que Florence financió sus delirios con su propia fortuna.



2 Comentarios

  1. Gonzalo (quién escribió estas palabras) ….. puede ser que tanto te haya dolido que la Presidenta (mandato cumplido) se haya expresado a periodistas internacionales dando una interpretación de la realidad que al no poder contradecir ni desdecir nada de lo expresado, sólo queda la opción de recordar una película que ni siquiera por taquilla fue importante?…. Me parece que quién queda mal parado en esta parodia es quién escribe….. sólo una opinión.

  2. Y cuál sería el territorio de fantasía que habita Cristina? O acaso el escribiente de esta nota no alcanza a comprender la visión global de la presidenta? cuáles son los parametros ajenos a la realidad? Lamentable lo de Gonza que vio una peli y quizo unirla como sea, hacerla encajar a como de lugar con su odio a Cristina.
    Si esa era la peli que mejor que pensar en otro delirante millonario al que un grupo le hizo creer que podía ser presidente y pagó con otros bandidos ese anhelo y una vez ahi lo mantienen en una fantasia de creer que es un estadista cuando en realidad es un pelele.

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