Schmid: “Córdoba debe resolver su unificación”

En medio de la discusión por la unificación de la CGT nacional, el hombre fuerte de Hugo Moyano afirmó: “Los tiempos de cada provincia los tienen que definir las regionales”.



Por Juan Pablo Carranza
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crdoba-el-dirigente-nac_475810Juan Carlos Schmid, el elegido por Hugo Moyano para ocupar un lugar en la futura conducción de la CGT nacional unificada, despejó cualquier tipo de duda sobre la discusión local de la unidad sindical. “La situación de Córdoba la van a tener que resolver los cordobeses”, afirmó el titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento y eliminó, por su parte, la posibilidad de una intervención nacional en las centrales locales.
“Cada regional tiene plena autonomía. Los tiempos de unificación los tienen que definir las regionales. Es indudable que una unificación a nivel nacional irradia sobre el conjunto pero ese tiempo lo manejan los cordobeses. No podemos intervenir”, explicó quien integraría el triunvirato conductor a partir del 22 de agosto y que ayer presentó su libro “El Mensaje del Pescador” sobre la encíclica “Laudato Sí” del Papa Francisco.
Schmid no desconoce las particularidades históricas de Córdoba y apunta a dejar en manos de las conducciones locales la resolución de la unidad. “Córdoba siempre ha sido un lugar polémico, lleno de riquezas y matices. Aguardo que la dirigencia tenga la madurez necesaria para llegar al proceso de unidad. Esto lo reclama el conjunto de la clase trabajadora”, destacó.
Más allá de su carácter editorial, la recepción a Schmid en la histórica casona puede leerse como un capítulo más dentro de la tensión por la unidad cordobesa.
El heredero de Moyano estuvo secundado en su presentación por el titular de la CGT Regional Córdoba, José Pihen (SEP), y el secretario adjunto de la central Rodríguez Peña, Gabriel Suárez (Luz y Fuerza Capital), promotor y anfitrión de la visita. En la platea, Rubén Daniele (Suoem) y Juan Monserrat (Uepc) escucharon atentamente la traducción sindical de Schmid del mensaje del Papa.
Las palabras de Schmid sobre la unidad generan cierta tranquilidad al sector del gremialismo local que apuntaba a lograr un acuerdo sin la necesidad de la injerencia de Buenos Aires. Gestiones que fueron buscadas por el segmento no alineado que integra AGEC, AOITA y UOM, entre otros gremios.

Congreso 22 de agosto
Respecto al próximo congreso nacional del 22 de agosto – que tendrá una parada previa el 4 del mismo mes- Schmid afirmó que: “Si hay un triunvirato todos vamos a tener que hacer el esfuerzo para conciliar posiciones. Detrás están las sombras de grandes liderazgos como el de Moyano. Después de estas etapas es importante poder liderar en equipo”.
Sin embargo, el dirigente entiende que este período será transitorio. “El estatuto de la CGT no contempla un triunvirato. Es una fórmula de transición que debe ser lo más corta posible. Para que después se ordenen los cargos y los mandatos por cuatro años”, afirma Schmid, quien podría convertirse en el vértice de la confederación una vez concluida esta etapa.
“Al estar muy fragmentada la representación política es muy importante que un actor de peso como es el sindicalismo tenga también su influencia y pueda ofrecer una alternativa”, señala Schmid.

Situación económica
La incertidumbre económica es el punto que más inquieta al gremialismo. “Si la escalada de aumentos en la canasta básica y el proceso inflacionario no tiene un encausamiento, estamos frente un horizonte importante de conflicto”, advierte el titular del SDB. Pero ante este análisis, no está convencido de que se pueda emular aquella herramienta política que fue el Movimiento de Trabajadores Argentinos durante el gobierno del expresidente Carlos Menem.
Sobre el rol de la CGT unificada, Schmid afirma que “no se puede apartar un centímetro de la convocatoria del 29 de abril. Allí estaba planteado el tema de la inflación, el empleo, la seguridad social y fundamentalmente el rumbo socio económico. Que se sostenga lo que se hacho bien, que se corrija lo que se hizo mal y que se construya donde no se hizo nada”.
Las obras sociales son otro de los puntos de tensión entre la Casa Rosada y el sindicalismo, aunque por la coyuntura parece ocupar un segundo plano. Sobre el sistema de las obras sociales descansa la principal herramienta de financiamiento gremial.
“Si el gobierno intenta utilizarlos como moneda de cambio (a los fondos de las obras sociales) va a quedar muy en evidencia por la importancia de los problemas sociales y económicos. Muy en evidencia que no ha sido muy distinto del otro. Es decir que no cambió nada”, asesta el dirigente.

Peronismo
“El peronismo hoy está en ebullición. Sin un liderazgo concreto. Le va a llevar un tiempo. Si la CGT logra su unificación va a ser fundamental dentro de la reorganización del PJ”, apunta sobre la columna vertebral del justicialismo.
“En el peronismo están todos –incluye a José Manuel de la Sota y a Sergio Massa, que no participan de la estructura nacional-. Algunos se sientan a la izquierda, otros a la derecha, y otros al medio; cuando viene la marejada, los que estaban en un lado pasan a otro; si hay problemas durante la travesía y el barco corre peligro tira lastre y si se pone muy peligroso tira algunos por la borda. Pero el navío nunca se hunde”, ejemplifica.
¿El lastre vendría a ser el kirchenrismo?
“Son todas las expresiones que estuvieron a contramano de los mandatos históricos que tiene el peronismo”, concluye.



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