Schmid, el heredero de Moyano, juega en la unidad cordobesa

La unidad es por ahora el tema central en Córdoba. La discusión por los millonarios fondos para las obras sociales sindicales prometidos por la Casa Rosada a las cúpulas gremiales no sale de los límites de la General Paz. Es un punto en el que la mayoría de la dirigencia local no participa.

Por Juan Pablo Carranza
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JUAN-CARLOS-SCHMIDUnos de los temas excluyentes de la agenda del gremialismo es la unidad, tanto a nivel nacional como en la esfera local. Lógicamente, por el aumento de las tarifas y la inflación no es la única inquietud de los sindicalistas. No obstante, la unificación de la tres CGT prevista para el 22 de agosto es una discusión que también tiene su correlato en Córdoba. Pero con matices. Aunque también hay tres sectores, la gravitación y ascendencia de los componentes cordobeses es muy diferente.
Hoy el número puesto de Hugo Moyano para ocupar su lugar en la futura troika gremial, Juan Carlos Schmid, dará un conferencia en la histórica casona de la CGT en compañía de representantes de las dos centrales obreras de la provincia: Regional y Rodríguez Peña.
La visita del dirigente nacional llega un día despúes que los gremios no alineados con ninguna de las dos entidades emitieran una solicitada donde insisten con articular la unidad en Córdoba. La sucesión de episodios parece señalar un incremento de la tensión entre los sindicalistas locales. O por lo menos hace evidente cómo juegan este capítulo final ante la posibilidad de la unificación nacional en poco más de un mes.Schmid, secretario general de Sindicato de Dragado y Balizamiento y titular de la estratégica CATT, presentará hoy su libro “El Mensaje del Pescador”, referido a la Encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco.
Pero la visita obviamente cuenta con componentes que exceden lo editorial.
La unidad es por ahora el tema central en Córdoba. La discusión por los millonarios fondos para las obras sociales sindicales prometidos por la Casa Rosada a las cúpulas gremiales no sale de los límites de la General Paz. Es un punto en el que la mayoría de la dirigencia local no participa.
El heredero de Moyano estará acompañado por el titular de la CGT Regional Córdoba, José Pihen, y el secretario adjunto de la CGT Rodríguez Peña, Gabriel Suarez. El hombre de Luz y Fuerza es el vínculo fuerte del sindicalismo local con Buenos Aires. Las gestiones del desembarco de Schmid llegaron de su mano. Su amistad de origen gremial y futbolística con Moyano, -ambos son hinchas de Independiente-, es un carta fuerte para el juego local.
Por su parte, el segmento de gremios no alineados en el que comulgan AGEC, AOITA, UOM y otros, volvieron a insistir con un nuevo llamado a la unidad. Unos de los secretarios generales admitió en off que no participará hoy de la conferencia de Schmid para no hacerle el juego a ninguna de las dos centrales.
Aunque no lo reconocen de manera oficial, una vez que esté normalizada la situación nacional, los dirigentes de este sector no alineado apuestan a una nueva elección en Córdoba para que la central sea presidida por un hombre del rubro de la producción. Quieren una nueva elección.
Obviamente se trata de una mala noticia para Pihen, que no desconoce que su lugar como dirigente gremial del sector público y su función como legislador, son dos puntos objetables por sus pares.
El secretario general del SEP recogió el guante del primer llamado a la unidad de sus exsocios (hasta la última elección de diciembre formaban parte de la CGT Regional) y durante la movilización contra el aumento de tarifas hizo un llamado en ese sentido. Por ahora todos juegan al teléfono descompuesto.
Entre las alternativas que se barajan en Córdoba está la posibilidad de que se convoque a una nueva elección. En este caso habrá que ver si Pihen se presenta o no. Su espacio cuenta con la ventaja de condesar, por ahora, la voluntad mayoritaria de los gremios locales. La elección en diciembre pasado le da ese hándicap.
La otra opción sería emular la decisión nacional. Es decir implementar también un triunvirato. Sería la forma menos traumática –aunque no menos complicada- para compaginar una central sin fisuras. Solamente con el resultado nacional se podrá proyectar el desenlace local.