Tarifas enfrían romance entre Macri y Unión por Córdoba

José Manuel de la Sota y luego el gobernador Juan Schiaretti marcaron diferencias con el gobierno nacional en relación a la actualización de las tarifas de servicios.



Por Marcos Duarte

dialogo-congelado-macri-schiarettiEl gobierno de Mauricio Macri priorizó, desde el primer día, la relación con el peronismo cordobés. La performance electoral que exhibió José Manuel de la Sota en las primarias abiertas del año pasado, combinada con la que tuvo Cambiemos en la primera y segunda vuelta de las elecciones generales fueron el fermento de una cercanía política que se verifica hasta el día de la fecha.
Los intereses objetivos de ambas administraciones siguen siendo concurrentes por lo que es poco probable que esta alianza tácita se deteriore totalmente. Sin embargo, existen factores que pueden empezar a marcar alguna distancia. El futuro parece augurar que se mantendrá el diálogo fluido a nivel institucional aunque crecerán las diferencias en el plano político.
El devenir de la estrategia del gobierno nacional en relación al sinceramiento tarifario arrojó algunos datos políticos novedosos. Una de las cuestiones que mejor ilustraban la relación de funcionalidad recíproca entre el gobierno nacional y el oficialismo provincial era el comportamiento parlamentario de los bloques legislativos que responden a la dupla De la Sota-Schiaretti.
Aun en los momentos más complejos, los senadores y diputados de Unión por Córdoba se desmarcaron de las iniciativas impulsadas por los sectores más duros de la oposición. Esta actitud favoreció en repetidas oportunidades al gobierno nacional. Durante el tratamiento de la ley antidespidos, por ejemplo, la bancada del peronismo cordobés no se sumó a la estrategia del justicialismo oficial ni a la de sus aliados massista sino que optó por la abstención al igual que el bloque de Cambiemos.
Esta conducta legislativa tuvo un cambio durante la semana pasada. En la sesión ordinaria del senado de la nación, Carlos Caserio se sumó a la iniciativa opositora para tratar proyectos de declaración que instaban al gobierno nacional a dejar sin efecto el aumento de tarifas. Que el senador sea al mismo tiempo presidente del justicialismo cordobés y dirigente de intima confianza de la dupla que orienta Unión por Córdoba habla de la significación política de este voto.
Otra constante que pareció modificarse en la última semana es la estrategia a dos bandas que venían manteniendo Juan Schiarettiy José Manuel de la Sota en la relación con el macrismo. El gobernador mantenía a rajatabla la cercanía al gobierno nacional y se convirtió en el peronista preferido de la Casa Rosada; en paralelo su antecesor profundizaba sus críticas a los aspectos más débiles de la política del oficialismo.
Desde el primer momento, De la Sota no dudó en calificar de “desmedido” el ajuste tarifario del gobierno de Macri y describirlo como un “grave error”. Además, alertó sobre los costos sociales de las medidas que venía tomando el ejecutivo nacional. “Hay cosas muy graves desde el punto de vista social, el mismo gobierno lo ha señalado en su balance de los últimos seis meses” sostuvo el ex mandatario hace unos días.
El gobernador Juan Schiaretti mantuvo el silencio hasta el viernes pasado. Finalmente, en oportunidad de la inauguración de una planta reductora de gas, el gobernador de la provincia se expresó en relación al tema: “Todos sabíamos que (las tarifas) estaban bajas. El tema es que la corrección que había que hacer en el gas era con topes y gradualmente”, expresó en diálogo con la emisora radial Cadena 3.
Además, abordó uno de los aspectos que más irritan a la opinión pública cordobesa que es la desigualdad territorial en lo que hace al costo de los servicios públicos. “Siempre digo: aún después de que aumentaron las tarifas, quisiera que una familia en Córdoba pague lo mismo que una porteña. Lo que una familia paga por 600 pesos en Buenos Aires, una cordobesa paga 1.200”, concluyó JuanSchiaretti.
La coincidencia completa de la dirigencia de Unión por Córdoba en una opinión contraria a la del ejecutivo nacional es, por ahora, una excepcionalidad en su relación política con Mauricio Macri. Sin embargo, es lícito pensar en que esta distancia se irá ampliando a medida que se acerquen las elecciones de medio tiempo del 2017 donde el peronismo cordobés, encabezado por De la Sota, pretende dar una muestra de fuerza que lo coloque en una posición central en el escenario nacional.



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