Tregua entre el Surrbac y Llamosas en Río Cuarto

El Intendente peronista y el representante de los recolectores acordaron una mesa de diálogo, mientras se resuelve el nuevo esquema de higiene urbana.



saillen“Entre peronistas se entienden”. Así resumía un dirigente del Surrbac la reunión que mantuvo el titular del gremio de los recolectores, Julio Saillén, con el flamante intendente de Río Cuarto. El debut del hombre de Unión por Córdoba tuvo un fuerte componente gremial, previsiblemente. Los municipales hicieron la punta con una solicitud de reactualización salarial del 30 por ciento. Días más tarde, el servicio de higiene urbana se vio fuertemente resentido tras conocerse la voluntad del Ejecutivo de reorganizar la prestación.
La preocupación del sector no fue otra que la preservación de los puestos de trabajo. Una historia que, en la ciudad de Córdoba, estaría a punto de cerrarse con el nuevo llamado a licitación que planea la administración de Ramón Mestre. Como pretende Llamosas, el radical quiso barajar y dar de nuevo en cada uno de los rubros de higiene urbana. Las indemnizaciones que obliga a pagar el convenio colectivo de trabajo del Surrbac fue un elemento que pesó fuerte, también en la decisión de caducar el primer llamado y enviar al Concejo Deliberante nuevos pliegos.
En un marco de acción similar, los recolectores ejecutaron medidas de fuerza para manifestar su malestar luego que se conociera la intención de Llamosas de rescindir el contrato a la firma Cotreco –que prestará servicios en Río Cuarto, al menos hasta fin de año según negociaciones recientes. Ante el evidente malestar vecinal, el responsable del Palacio de Mójica convocó a la conducción sindical para buscar una salida al conflicto y sentar las bases de diálogo que exige todo proceso de transición.
La minuta de la reunión fue amplia: la recolección de residuos, el barrido, el alumbrado, la licitación y, fundamentalmente, las indemnizaciones que quedarán pendientes apenas la compañía prestadora deje la plaza y la situación laboral de los empleados. “Antes que cualquier medida, celebramos el diálogo”, enfatizó Saillén, en clara intención de moderar las críticas que recibieron sus afiliados por la presencia de residuos en las calles de la localidad del sur cordobés.
“La semana pasada no hicimos paro, estuvimos trabajando a convenio, quitamos la colaboración que habitualmente está presente en el servicio que brindamos. No es lo mismo un paro que el trabajo a convenio·, explicó el sindicalista. Y agregó: “Nosotros como sindicato tenemos siempre la mejor predisposición para no perjudicar al vecino, es por ello que siempre apelamos al consenso. Muchas veces son los funcionarios los que no ponen la voluntad política que se necesita para solucionar los inconvenientes”.
Tras la reunión, las partes resultaron conformes. Llamosas obtuvo del sindicato el compromiso de cumplir con normalidad el servicio siempre y cuando se les anticipe los planes del Ejecutivo, se abonen las indemnizaciones que estimula el convenio y se respete cada puesto de trabajo. Sobre las compensaciones, Saillén no dejó sudas: “Vamos a luchas por las indemnizaciones como hicimos en Córdoba”. Llamosas no podrá ignorar el precedente de su par del Palacio 6 de Julio, quien ya comenzó a abonar las cuotas, pese a que no tiene resuelto el futuro del servicio.
Río Cuarto se suma ahora a la lista de ciudades donde el gremio de los recolectores se mantiene activo. Cabe recordar que en la localidad de San Francisco, hay conflicto por la disputa que existe con el sector moyanista por la representación de los trabajadores. La intensa actividad del gremio, le valió para suscitar críticas políticas. De hecho el legislador Carlos Gutiérrez salió al cruce del Surrbac en duros términos.
“La sociedad no telera más actitudes patoteriles, no tolera más imposiciones fuera de cualquier racionalidad o lógica aceptable. La sociedad sí tolera actitudes sindicales normales en defensa de los intereses de los trabajadores. Y nosotros avalamos eso. Pero cuando se sale de madre, como ocurrió en San Francisco, donde hubo cuatro detenidos, y en Río Cuarto, no es aceptable”, había dicho el presidente del bloque de Unión por Córdoba.
Franco Saillén le respondió. “Nosotros estamos acostumbrados a defender a los compañeros, capaz que eso le pesa al legislador oficialista”, retrucó el también legislador. “En San Francisco peleamos porque a los compañeros les liquidan mal el sueldo desde hace meses y los suspenden sin causa, lo que constituye una clara persecución por parte de Ashira. En Río Cuarto estamos preocupados por el futuro de los compañeros que está ligado a las decisiones que el nuevo intendente tome en temas como recolección, barrido y alumbrado. Por eso el diálogo que hemos iniciado con el intendente Juan Manuel Llamosas”, finalizó Saillén (h).



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