El gas unió al peronismo (incluido Caserio) contra Macri

Se aprobaron en el Senado varios proyectos que solicitan al ejecutivo respetar los fallos judiciales en la materia y por lo tanto dejar sin efecto el anuncio de aumento de tarifas. La iniciativa fue apoyada por todos los bloques de oposición.



Por Marcos Duarte

ilustra pj 2016La unidad del peronismo es el fantasma más temido por el gobierno de Mauricio Macri. En el día de ayer, volvió a corporizarse en la sesión de la cámara alta cuando senadores de todas las variantes del justicialismo votaron un proyecto que insta al ejecutivo a acatar los fallos judiciales que suspenden el aumento de tarifas de gas.
Si bien se trató de meras declaraciones políticas, la votación arrojó un fuerte mensaje político al gobierno de Cambiemos. La solicitud de los senadores implica, ni más ni menos, el rechazo a los retoques anunciados ayer por los ministros y retrotraer la situación a foja cero.
Todo el arco opositor consideró insuficiente el tope de 400% fijado por la gestión macrista para los incrementos. Los representantes de las distintas bancadas acordaron tratar sobre tablas todos los proyectos que versaban sobre el tema y unificaron criterios en cuanto a su aprobación. Más allá de las cuestiones técnicas, ese entendimiento enciende una luz de alarma en el oficialismo.
La primera demostración de fuerza ocurrió cuando se pidió la votación sobre tablas de los proyectos. En ese momento, los bloques opositores reunieron fácilmente los dos tercios de los votos necesarios para incorporar las cuatro iniciativas existentes en el temario de la sesión. Todos fueron aprobados ampliamente. Las distintas etnias del peronismo que conviven en la cámara alta, más algunos bloques opositores, reunieron 42 votos por la positiva mientras que la coalición Cambiemossolo consiguió 13 para oponerse a los mismos.
El líder del Frente para la Victoria-PJ y firmante de uno de los proyectos, Miguel ÁngelPichetto, pidió tratar sobre tablas un proyecto de comunicación que solicita al Ejecutivo que “considere lo decidido recientemente por la Sala II de la Cámara Federal de La Plata respecto de la suspensión de los aumentos de las tarifas de gas”. El rionegrino sostuvo que “el aumento desproporcionado, que ya se había dado en la región Patagónica pero hoy impacta de lleno en el conjunto de la ciudadanía, fue muy mal explicado por el ministro de Energía, acompañado por el jefe de Gabinete y el ministro de Justicia”.
El histórico senador peronista alegó que “mucha gente no logró entender qué significaba este aumento”, que “es de un impacto muy fuerte sobre el salario de la clase media”. Además sostuvo que “estamos frente a un fallo de la Cámara Federal de La Plata que no puede ser desconocido por el Gobierno”.
Las dos iniciativas restantes fueron presentadas por la rionegrina Magdalena Odarda (CC) y la fueguina Miriam Boyadjián (MPF), en relación a los aumentos en la Patagonia y en la Puna. Este último proyecto de comunicación tenía el acompañamiento de Carlos Caserio, senador por Unión por Córdoba.
El dato no es menor ya que el peronismo cordobés ha tenido, desde la asunción del nuevo gobierno, una actitud de acompañamiento legislativo al oficialismo. Incluso en los momentos más complejos, como en el momento del tratamiento de la ley antidespidos, los representantes del justicialismo cordobés en el congreso tuvieron posiciones cercanas al ejecutivo nacional. Es la primera vez que Caserio se alinea con la oposición.
La sobrevida legislativa del gobierno depende, en gran medida, de la dispersión inédita de los legisladores de origen peronista. Hoy, las distintas facciones de ese origen común están representadas en nada menos que 13 bloques legislativos en el senado de la nación. Por primera vez, la mayoría de esas bancadas votaron en consonancia y produjeron una muestra de la fuerza potencial de esa unidad.
Es muy difícil que la armonía demostrada ayer a la hora de votar estos proyectos de declaración se dé lugar a una articulación política estable. Las diferencias entre el kirchnerismo, los sectores alineados con los gobernadores peronistas, el massismo y grupos menores como el que responde a los hermanos Rodríguez Saa puedan establecer un acuerdo permanente.
A pesar de esto, las alertas sonaron en la Casa Rosada. Los operadores oficialistas saben que estas jugadas no son casuales y que el justicialismo puede intentar una reunificación si encuentra un liderazgo claro. Las elecciones legislativas del año que viene pueden funcionar como una suerte de primarias para el peronismo. Como sostuvo José Manuel de la Sota, entre quienes ganen sus territorios se puede volver a hablar.



Dejar respuesta