UNC: sin quórum, kirchnerismo fuerza consulta directa en ex-ECI

En una sesión de dudosa legalidad y nula legitimidad, el kirchnerismo simuló aprobar la realización de una consulta vinculante a la comunidad de la nueva Facultad de Ciencias de la Comunicación, en su estrategia para mantener el poder.

eci-uncEn la jornada de ayer, el Consejo Consultivo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, creada en diciembre pasado por la Asamblea Universitaria de la UNC, fue el escenario elegido por el kirchnerismo universitario para poner en escena su última jugarreta institucional.
Habiendo convocado una sesión extraordinaria del Consejo Consultivo de improviso para imponer la realización de una consulta directa a la comunidad sobre el nombre del Decano normalizador a ser designado por el Consejo Superior y viéndose sin suficientes miembros para iniciar la misma, decidió apelar a la encargada del despacho y exdirectora de la ECI, Claudia Ardini, para que haga las veces de consejera sin serlo.
De esta manera, con la vista puesta pura y exclusivamente en la conservación del poder, el kirchnerismo simuló aprobar el proyecto de consulta directa, sin dar participación en la discusión a ningún espacio opositor, quienes bregaban por lograr un análisis más profundo al respecto.
Además, la aprobación exprés incluyó una modificación al sistema de ponderaciones vigentes en la UNC desde mediados de los noventa, con el objeto de reducir el peso del claustro docente, de donde han surgido la mayoría de las voces opositoras.

Quórum forzado
El espacio K que lidera Ardini, que cuenta con la lista docente “Celeste y Blanca” y la agrupación estudiantil La Bisagra como sus expresiones más visibles, imaginaba el proceso de facultarización de la exECI como la consumación de su “revolución”, tras el que podría quedar legitimado como conducción de la nueva unidad académica sin plazo de expiración.
Sin embargo, la disolución del tamaritismo y el triunfo del rector Hugo Juri en la Asamblea Universitaria del pasado 19 de marzo pusieron contra las cuerdas las ambiciones del kirchnerismo de Ciencias de la Comunicación.
En un primer momento, se intentó legitimar a Ardini como decana normalizadora en una asamblea interclaustro, pero las críticas a su gestión y la evidencia de que no cumple con los requisitos formales para ser decana se interpusieron en el camino K.
Tras ello, en un giro de 180 grados, se decidió impulsar una consulta directa a la comunidad, pero surgió un nuevo obstáculo. Para legitimar dicha consulta, completamente inusual para los métodos de la UNC, se necesitaría al menos aprobarla en el Consejo Consultivo, para lo que se convocó de urgencia una sesión extraordinaria sin mayor discusión. Sin embargo, el kirchnerismo no contaba en la tarde de ayer con suficientes consejeros para dar por iniciada la sesión.
Solo nueve de los dieciocho consejeros se reportaron ante Ardini: tres docentes de la lista Celeste y Blanca, dos graduados, la no docente y los tres estudiantes de La Bisagra. Sin embargo, el artículo 7 del reglamento interno del Consejo Consultivo es taxativo al respecto del quórum: “El cuerpo podrá sesionar válidamente con la presencia de la mitad más uno de los consejeros que la integran”. A Ardini le faltaba, precisamente, uno más de la mitad.
Para solucionar el inconveniente, la exdirectora se autoconsagró como el décimo miembro necesario para habilitar el inicio de la sesión, olvidando que su función ya no es equivalente a la de un decano en una Facultad. Por el contrario, Ardini se desempeña actualmente como “persona encargada del despacho”, según los términos de la resolución rectoral 604/2016, la cual sólo le otorga funciones de carácter administrativo y de representación.
Completando la jugada, el oficialismo aprovechó la ausencia de los consejeros opositores para modificar las reglas vigentes en las elecciones de autoridades unipersonales. De acuerdo al texto aprobado, la ponderación del claustro docente se vería disminuida hasta igualarse con el claustro estudiantil, perdiendo su actual prevalencia.
El objetivo de dicha modificación consistiría en disminuir la influencia del claustro en el que el kirchnerismo ha perdido más apoyo durante los últimos años, para evitar así resultados adversos en la consulta directa.

Hartazgo opositor
Las expresiones de descontento se multiplicaron tras el montaje escénico del kirchnerismo entre los distintos claustros y agrupaciones que componen el espectro opositor.
Desde la agrupación Caleuche (La Mella) emitieron un comunicado en el que sentenciaron que repudian y rechazan “esta actitud antidemocrática, tanto de la Gestión y de la agrupación Arcilla de sesionar y votar en un espacio trunco e ilegítimo, que no alcanza la representatividad de los miembros que lo componen”.



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