PJ Córdoba, modelo de exportación en la era pos-K

Sergio Massa pasó por Córdoba para tomar un baño de peronismo, en un momento donde funcionarios y amigos del kirchnerismo emprenden una fuga masiva del proyecto “nacional y popular” del matrimonio Kirchner.

Por Yanina Passero
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ilustra-muñecos-schiaretti-de-la-sotaLa política bien puede compararse con un caleidoscopio. Las figuras e interpretaciones cromáticas dependerán del ojo que las mira y de la mano que hace girar el instrumento. Sergio Tomás Massa tuvo su baño de peronismo en la segunda capital política del país. El diputado del Frente Renovador, con un olfato sabueso, sospecha que es momento que el peronismo tome la posta.
Con ese plan y un análisis del escenario bastante acertado, desembarcó en la segunda capital política del país para entrevistarse con todo el padrón del peronismo autóctono. Desde el gobernador Juan Schiaretti, hacia abajo, el tigrense apretó las manos de dirigentes partidarios, funcionarios y legisladores, todos justicialistas.
Llegó el momento de sacar el mejor partido posible de las circunstancias tras la caída en estampida de cada uno de los miembros que militaban en las filas del llamado “modelo nacional y popular”; o en otros términos, del modelo de la corrupción organizada a escalas insospechadas. Las redes sociales y la ruptura de lanzas en el Congreso Nacional son testigos que la tropa K, entrenada a la perfección en la técnica de la huída hacia delante, ya muestra dificultades para poner la cara a la seguidilla de hallazgos del latifundista Lázaro Báez. Ni qué decir del benefactor católico José López y su diezmo de 9 millones de dólares al convento de Nuestra Señora de Fátima de General Rodríguez. En Facebook, un militante sube una foto bajando un cuadro de Néstor Kirchner. En el recinto, diputados que militaron en el FpV y compartieron boleta, hoy se sacan los ojos. Fuerte.
Diana Conti pidió a los separatistas la renuncia. Desde Movimiento Evita, Emilio Pérsico, no sólo defendió la apertura del bloque, cargó duro contra el movimiento kirchnerista al compararlo “un ejército en desbandada en una planicie”. Pidió reorganización.
El popular refrán advierte que a río revuelto, ganancia de pescador. El tigrense Massa, como el resto del peronismo no k advierte que 2017 es una posta muy importante para detener el repliegue del PJ o, en términos positivos, una reconquista de los principales resortes del estado en 2019. Nadie duda que en el Partido Justicialista aún está la herida abierta por no controlar el poder central y la provincia de Buenos Aires, hoy en manos de Cambiemos.
Nunca es tarde para activar y bajo esa lupa debe leerse el desembarco de Massa. Hasta allí, no habría problemas, al menos que el cofundador de UNA olvide que el PJ de Córdoba está dispuesto a ocupar un rol de liderazgo en momentos donde todo parece indicar que asistimos al ocaso de la era kirchnerista, en todos sus matices y formas. Así lo afirman hombres de la mesa chica de Schiaretti, quienes aseguran que junto con su antecesor José Manuel de la Sota el PJ Córdoba está determinado a exportar lo que llaman el “peronismo republicano”, definición a la que acudió el contador en su discurso de apertura de sesiones para figurar la apertura de una nueva época basada en el diálogo.
Ambos, y a su turno, son los responsables de la conducción de la provincia más importante del interior del país. La misma que ahora tiene un valor agregado, tras la elección del sucesor de Cristina Fernández. Su cepa antikirchnerista indiscutida es una base necesaria no sólo para Massa y sus objetivos políticos basados en la nueva oportunidad; la localía la hará valer el peronismo cordobés de la mano de dos dirigentes con militancia y nombre propio, también en el PJ Nacional.
Decíamos al comienzo, la política es un manantial para las interpretaciones y, con Massa lejos del territorio, desde el PJ hacen revisionismo reciente de la foto del socio ocasional de De la Sota y en mandatario provincial. El excandidato a presidente será una pieza más para que el PJ recupere la iniciativa y, desde aquí, entienden que Córdoba cumplirá nuevamente un rol clave.



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