Diáspora del FpV: UNA observa y espera más “arrepentidos”

La nueva fractura del bloque del FpV y la aprobación en Diputados para que la Justicia allane el domicilio del exministro Julio De Vido.

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Por Juan Pablo Carranza

El bloque de diputados del Frente para la Victoria sufrió ayer una nueva fractura. Minutos antes de la sesión, cinco de los seis diputados de Movimiento Evita anunciaron su retiro formal de la bancada otrora oficialista y se sumaron al éxodo de legisladores que se precipitó con la espectacular detención del exsecretario de Obras Públicas de la Nación, José López.
El sexteto de diputados de Movimiento Evita (Leonardo Grosso, Andrés Guzmán, Lucila De Ponti, Remo Carlotto, Araceli Ferreyra y Silvia Horne), que faltó a la maratónica sesión de ayer, no estaba de acuerdo con oponerse al proyecto de la bancada oficialista para que la Justicia pueda allanar el domicilio del exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que finalmente fue aprobado.
Este doble revés para el FPV parece reforzar la posición del PJ Cordobés y también de UNA de construir una tercera alternativa por fuera de la dicotomía Cambiemos-kirchnerismo, prescindiendo, por ahora, del peronismo nacional. Por el momento su rol como fiel de la balanza ha rendido algunos frutos en el Congreso, salvando la vetada ley anti despidos donde el bloque cordobés se abstuvo, a diferencia del Frente Renovador que quedó en offside.
Desde hace algunas semanas, UPC esquiva las explícitas invitaciones de acercamiento que llegaron desde la cúpula del PJ nacional de la mano de José Luis Gioja y Daniel Scioli, tras la victoria de Juan Manuel Llamosas en las elecciones municipales de Río Cuarto.
Inclusive, antes del congreso nacional partidario que consagró a fines de mayo a las nuevas autoridades hubo algunas gestiones de parte Gioja para incorporar a un segmento del PJ cordobés. La exigencias de una purga K y sacar del juego a Scioli no fueron tenidas en cuenta. Ahora, con la cotización del FpV en baja, un acercamiento amanece claramente más distante. En todo caso será cuestión de esperar nuevos episodios en el peronismo.
La tesis de los socios fundadores de UNA, José Manuel de la Sota y Sergio Massa, que ayer estuvo en Córdoba (ver páginas 3; 4 y 5), de consolidar es espacio propio comienza a cobrar mayor cuerpo. Máxime viendo la exposición que sufren referentes del peronismo clásico en votaciones como las de anoche respaldando a De Vido. La estrategia incluiría también la posibilidad, a mediano plazo, de regresar al PJ nacional desde una posición más firme y con sus miembros más depurados.
El 2017 está en la mira y De la Sota debe refrendar su primacía en su distrito electoral, aquel que también le dio la victoria a Mauricio Macri en el balotaje.

Diputados cordobeses
Para el gobernador Juan Schiaretti la escisión de la bancada del FpV tiene un valor agregado. Entre las filas del flamante bloque (Peronismo para la Victoria), se encuentra Andrés Guzmán, miembro de Movimiento Evita, que en Córdoba forma parte del bloque de UPC con la banca que ocupa Ricardo Vissani.
El dirigente fue el primero en abandonar el bloque filo K de Córdoba Podemos y pasarse sorpresivamente a filas del oficialismo provincial. Posiblemente, la banca cordobesa de Movimiento Evita esté atenta a esta relación doméstica.
Además del bloque cordobés de UNA –dentro del interbloque que conduce Massa-, Schiaretti ya cuenta con una simpatía más en el Congreso. Al momento de votar la salida del default y el pago a los fondos buitres, el legislador del FpV, Ernesto “Tatú” Bernabey, abandonó su bancada para conformar un monobloque: Juan Bautista Bustos. Un claro guiño al sentimiento del gobernador por la figura histórica.
Movimiento Evita, que siempre tuvo autonomía del kirchnerismo paladar negro, eludió con su ausencia un punto clave de la amalgama del FpV: la votación para allanar el domicilio del ex ministro de Planificación. “No podemos dejar que la corrupción ensucie la única herramienta que tienen los trabajadores para conquistar derechos (…) Nosotros sabemos que no tenemos nada que ocultar, que tuvimos un gobierno que amplió los derechos de las mayorías de este país. Si hubo corruptos, que se investigue a fondo (…) Por eso, no podemos quedarnos en la discusión política interna, mientras se llevan puestas las conquistas de estos últimos años, reza un extracto del documento que emitieron ayer.
De esta manera, la única diputada cordobesa que tomó la posición del ex oficialismo fue Gabriela Estévez.