Municipio, garante de aguinaldos de choferes

El referente de la UTA aseguró que se mantendrán en estado de alerta hasta el momento en que deba ser depositado el medio aguinaldo.

transporte-urbano-de-cordobaCon un piquete en la entrada del gremio, Ricardo Salerno -el titular de la UTA que los díscolos deberán soportar hasta que se termine su mandato pese a sus intentos “golpistas” – anticipó que no tendrá más remedio que parar el servicio, si el 30 de junio no encuentran en cada cuenta bancaria los fondos correspondientes al medio aguinaldo. El preaviso del sindicalista, con una semana de margen, puede entenderse como una clara muestra de voluntad de arreglar las cosas por las buenas.
También, como una respuesta al frente interno que, en dosis más moderadas, no deja de realizar movimientos en contra de su referente gremial. La decena de choferes y activistas que manifestaban su desacuerdo con los términos de la paritaria en la sede de la UTA Córdoba es una muestra que ni las escasas adhesiones son suficientes para desalentar las divisiones. Un episodio anecdótico de la jornada de ayer que no promete pasar a mayores, aunque sigue siendo tema de monitoreo permanente de la cúpula de UTA. Se sabe que al mínimo motivo, y más si se trata de aguinaldos, cualquier enano parecerá un gigante, ante un secretario general que aún busca recuperarse de la jugada por la espalda de dirigentes de su confianza.
De todas formas, la alerta de la UTA también tiene que ver con el mensaje que bajan los empresarios. El cumplimiento del cronograma de pagos que incluye salarios ordinarios, incrementos por acuerdo paritario y medio SAC, estaría atado a los fondos que la Municipalidad de Córdoba comenzará a girar a las empresas en concepto de subsidios no reintegrables.
El Ejecutivo municipal resolvió asumir el costo extra de las prestatarias para evitar una suba drástica de tarifas del sistema de transporte urbano. Las gestiones con el Gobierno de la Nación para buscar una partida superior a las autorizadas para el interior del país, de manera que quedara cubierto el 100% del gasto salarial de los choferes, no arrojó resultados positivos pese a las tratativas personales del intendente Ramón Mestre con los ministros Rogelio Frigerio (Interior) y Guillermo Dietrich (Transporte).
Las tres empresas privadas exigían una reactualización tarifaria que elevara el boleto de $9,15 a $12,56. El responsable del Palacio 6 de Julio resolvió reducir la presión al bolsillo del pasajero acordando subsidios municipales hasta noviembre, momento en que se analizará costos y se enviará al Concejo Deliberante el nuevo cuadro tarifario. Aproximadamente, las empresas recibirán dos pesos por pasajero, con cálculo de corte mensual.
Se cubrirá con recursos propios adicionales, además de los que ya se destinaban para el beneficio de 10% de descuento con cada recarga, programa cancelado por la Municipalidad en la víspera del fin de semana largo que pasó y redireccionado a las empresas.
En la jornada de ayer, funcionarios del área de Servicios se reunieron con miembros de la FETAP para cerrar el trato. Una iniciativa oficial que responde al juego de presiones que aún subsiste y se refleja en las declaraciones de ayer del mandamás de la UTA.
Si la semana que viene, específicamente el 28, la Municipalidad transfiere los fondos como se comprometió, las empresas afirman que no tendrán problemas para pagar el aguinaldo de manera completa. Pareciera que la única garante de la normalidad de la prestación es el municipio. Una conducta que se repite y pareciera ser una constante para descomprimir el frente gremial.
En concreto, con la misma modalidad se destrabó el paro de los recolectores de residuos. Con adelanto de fondos coparticipables que propició la Nación, el Surrbac resolvió el repliegue al conseguir que el municipio gire hoy a la Crese el dinero necesario para abonar la primera cuota del “adelanto de haberes” en concepto de indemnización. Figura creada para abonar reparaciones económicas estipuladas por convenio, pese a que aún no hubo traspaso de patronal formalizado.
Y si se trata de Suoem, para cerrar el círculo, el recurso reciente no es otro que los pases a planta de los empleados contratados. Todas salidas que tienen por base proteger los servicios que dependen del municipio, pero que ajustan el margen para invertir los aportes vecinales en contraprestaciones de envergadura, como obra pública.