Mejoran las perspectivas para la agroindustria

En promedio la rentabilidad del productor agrícola volvería a terreno positivo, por la mejora de los márgenes brutos de producción y la menor presión fiscal.

campo-de-sojaUn informe de las consultoras Ecolatina y Key Market, destaca que el año pasado el aumento de costos en dólares, los elevados derechos de exportación, el control de los volúmenes exportados y la caída de los precios internacionales produjeron en promedio rentabilidades negativas para los productores de granos y oleaginosas.
Esto generó problemas en la cadena de pagos: entre el tercer trimestre de 2015 e igual periodo de 2014, casi se duplicó el porcentaje de préstamos financieros otorgados a productores agrícolas que tuvieron atraso mayor a un mes y aumentó un 20% en el caso de los industriales de molienda, mientras que en promedio disminuía la morosidad de la economía.
Pese a la producción récord de la campaña 2014/2015, la significativa caída de los precios internacionales y el freno de las exportaciones ante crecientes expectativas de devaluación y reducción de retenciones, redujo la liquidación de divisas del sector un 17% respecto de 2014.
A mediados de diciembre, el nuevo Gobierno introdujo diversas medidas que beneficiaron al sector (devaluación, baja de retenciones y eliminación de trabas a la exportación), y acordó con cerealeras la liquidación de stocks remanentes, generando un ingreso récord de divisas clave para estabilizar el mercado cambiario tras la eliminación del cepo.
Entre el 1 de enero y el 19 de febrero ingresaron US$ 3.715 millones, cifra 30% mayor al anterior máximo experimentado durante el 2008. A pesar de que se esperaba que el ingreso de dólares fuese impulsado principalmente por la venta de soja, los principales motores fueron el maíz y el trigo, cultivos que habían sido mayormente afectados por las restricciones a las exportaciones en los últimos años.
La eliminación de los derechos de exportación para los complejos del trigo, maíz y girasol y la disminución anual de cinco puntos porcentuales a la soja y sus derivados, más la eliminación de trabas a la exportación y la devaluación, mejoraron radicalmente el escenario para la agroindustria.
De hecho, en promedio la rentabilidad del productor agrícola volvería a terreno positivo, por la mejora de los márgenes brutos de producción y la menor presión fiscal. Del mismo modo, se suma a las nuevas medidas para el sector, la flexibilización de la importación temporaria de soja, por lo cual se aprovecharía la capacidad instalada ociosa del complejo de crushing, haciendo de la molienda una actividad menos estacional.
Asimismo, las expectativas de mayor estabilidad económica pueden potenciar la recepción de inversiones, tanto extranjeras como nacionales, que mejorarían las condiciones de exportación a través de la introducción de nuevas tecnológicas que aumenten la calidad y disminuyan los costos operativos.
También impactarían favorablemente los anuncios de inversión en infraestructura por parte del Estado, ya que se prevé que una vez concluidos reduzcan costos logísticos. Ejemplo de ello es el recientemente lanzado Plan Belgrano, el cual incluye inversiones en infraestructura de transporte en el Norte Argentino, zona en la cual los costos de fletes son altos por encontrarse a grandes distancias de los puertos comerciales.
Sin embargo, las perspectivas para los precios internacionales no son muy favorables. Debido a los altos niveles de stock que mantienen los países productores de granos y oleaginosas y las proyecciones de aumentos de los mismos para la campaña 2015/16(según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), se espera que este año los precios continúen con su tendencia a la baja pero a un menor ritmo que el año pasado.