¿El fanatismo del converso?

El cordobés Carlos Gonella, quién salió de los tribunales Federales de la ciudad para comandar la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), durante la administración kirchnerista, parece estar atravesando una fase de “conversión”.

2016-06-14_GONELLAEl cordobés Carlos Gonella, quién salió de los tribunales Federales de la ciudad para comandar la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), durante la administración kirchnerista, parece estar atravesando una fase de “conversión”.
Procesado por prevaricato, por no investigar oportunamente a Lázaro Báez, la detención del patagónico en el marco de la pesquisa por “la ruta del dinero K”–tal como adelantó Alfil- motivó su alejamiento de la repartición.
Antes, recibió un llamado de atención por parte de la Sala II de la Cámara Federal, que al rechazar el pedido de excarcelación del empresario no olvidó la deslucida actuación del joven al comienzo de la pesquisa.
Una vez que se confirmó que el ex bancario iba a monitorear el avance de la causa en su contra desde la cárcel, el funcionario militante siguió impertérrito y bastante activo en Twitter, desplegando lo que podría definirse como una fijación con la década del 70.
Nada de lo que sucedía parecía importunarlo. Abundaban contenidos relacionados con los derechos humanos, las causas de lesa humanidad en trámite y a las novedades en la materia, pero brillaba por su ausencia no sólo el escándalo protagonizado por Báez sino, en general, todo lo vinculado a hechos de corrupción del Gobierno kirchnerista.
Ya fuera de la procuraduría, de repente, el joven comenzó a registrar mejor la realidad argentina. Ayer, el tema del día fue el bochornoso accionar de José López, la mano derecha del ex ministro de Planificación Julio De Vido y hombre de confianza de Néstor y Cristina Kirchner.
López, quien estuvo atornillado a su sillón durante toda la “era k”, como secretario de Obras Públicas, fue sorprendido mientras intentaba ocultar al menos seis millones de dólares en un convento, en General Rodríguez. Ni de portar un fusil de asalto se privó.
Para deleite de este periodista, Gonella reaccionó. Compartió varios posteos de terceros sobre la novedad en la red social del pajarito y, por interpósita persona, recordó cómo el sistemático desfalco al Estado por parte de integrantes del Gobierno anterior contribuyó al acaecimiento de la Tragedia de Once; pidió que “vayan presos todos los que robaron” y hasta difundió notas de los diarios Clarín y la Nación.
Hay un dicho que dice que “no hay peor fanatismo que el del converso”. Como viene la mano, habrá que estar atentos. Y no sólo con Gonella.



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