Mediación de Trabajo aflojó tensión entre judiciales y el TSJ

Ambas partes estimaron que la reunión que tuvieron a instancias del ministro Omar Sereno fue positiva. Hoy habrá una asamblea extraordinaria del gremio y, si así se confirma, comenzarán formalmente las negociaciones por mejoras salariales

_MG_0407Luego de concretar el tercer paro en lo que va del año, en el marco de una semana tensa que incluyó la toma del Salón de los Pasos Perdidos del Palacio de Tribunales, la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj) volvió a sentarse a la mesa de negociación con el Tribual Superior de Justicia (TSJ), a instancias del Ministerio de Trabajo de la Provincia,

El encuentro, en el cual el titular de la cartera, Omar Sereno, actuó como “mediador voluntario”, fue calificado como “fructífero” por el presidente del Alto Cuerpo, Domingo Sesín.

También fue evaluado positivamente por el titular del sindicato, Federico Cortelletti, quien manifestó que la reunión “generó expectativas” en el sector. No obstante, aclaró que sus representados “mantienen la cautela”.

La conducción de la Agepj hizo asambleas informativas en Córdoba y en algunas sedes del interior y la decisión de los dependientes, en general, se inclinó en pos de darle un voto de confianza a las tratativas en marcha.



Eso fue lo que sucedió en el fuero Laboral, en donde luego de comunicar los resultados de las gestiones los dirigentes pusieron a consideración dos alternativas: levantar las medidas de fuerza para negociar, soportando los descuentos (y con los plazos dispuestos para la conciliación obligatoria, por analogía) o continuarlas. La primera moción ganó por 86 a 1.

Sin embargo, la palabra final al respecto surgirá de la asamblea extraordinaria que se llevará a cabo hoy y que resolverá, por si o por no, el ingreso a una nueva etapa de diálogo con el TSJ, con la intervención del Gobierno local.

Consultado por Alfil, Germán Viani, representarte del fuero del Trabajo, afirmó que los empleados tienen expectativas respecto a los resultados de la «mesa con el Ministerio», lo cual -según valoró- “implica para todos los actores un fuerte compromiso con el dialogo”.

En esa línea, afirmó que las partes involucradas no deberían, “casi imperativamente”, dejar de hacer un esfuerzo conducente a obtener resultados en el mediano y largo plazo.

En el encuentro de más de tres horas que mantuvieron el TSJ y el gremio, con la participación de Sereno, se acordó conformar un espacio de discusión para analizar los planteos salariales de la entidad.

Es la tercera vez que las partes se reúnen en lo que va del 2016. El primer intento de negociación fue en febrero y el TSJ se comprometió a llamar a la entidad para reanudar las charlas, lo que no sucedió hasta fines de mayo, luego de que la Agepj endureciera el plan de lucha que lanzó a principios de abril.

Si bien en esa oportunidad el tribunal dispuso mil ascensos dentro de la planta de personal, de 5.500 plazas, la propuesta no mitigó el enfrentamiento.

La tensión generada por el desentendimiento en el plano salarial, con huelga incluida, motivó que el Ministerio de Trabajo convocara a retomar la comunicación y ambas partes aceptaron la “mediación voluntaria”.

El sindicato pidió expresamente, hace dos meses, que la cartera interviniera.

Ahora, el mecanismo ofrecido por la Provincia se perfila como la única vía para evitar que el conflicto pase a mayores y que se repita la crisis del 2013, que derivó en la virtual paralización de la actividad el tribunales durante el segundo semestre del año, durante el mandato de Irina Santesteban.

En ese lapso se concretaron siete medidas de fuerza y el servicio de Justicia fue interrumpido constantemente por asambleas. Pese a todo, la dirigente no logró resultados, lo que selló el triunfo de Cortelletti, encabezando la lista Confluencia, en septiembre del 2014.

Los empleados critican lo que califican como una “doble política salarial” entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte Suprema y que los sueldos de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia.

En concreto, quieren que sus sueldos suban “enganchados”, mediante un porcentual, a los de los funcionarios. Paralelamente, reclaman que se les devuelva el 1% de la bonificación por antigüedad fue recortada durante la emergencia económica de 1995 y que comenzó a ser recuperada en las paritarias del 2015 por todos los empleados públicos, salvo ellos.

Antes de la última huelga, Carlos García Alloco, vocal del Alto Cuerpo, declaró que los judiciales ya están recibiendo un aumento. También señaló que el personal que ascendió recientemente obtuvo mejoras en su retribución. Para el magistrado, la protesta no tiene tanto que ver con una cuestión salarial, sino con la pretensión de que cambie el sistema, algo que -según aseveró- excede la competencia de TSJ.

García Alloco dijo que modificar la actual coexistencia de sistemas salariales es un paso “más profundo” que disponer un mero aumento y que, por esa razón, está fuera del alcance del tribunal a nivel presupuestario.

Hasta ahora, los judiciales tuvieron una suba del 10 % y se prevé que la Corte otorgue otra en junio, pero ellos resaltan su condición de “resagadados” y recuerdan que son el único sector que afrontó el primer semestre del año con una mejora tan acotada.

El primer paro del año fue el 28 de abril. En Córdoba consistió en la suspensión de actividades desde el mediodía. En el interior los dependientes no trabajaron y el gremio cumplió su objetivo de “provincializar” su agenda. La segunda medida de fuerza se concretó el jueves 26 de mayo y la tercera el miércoles 1 del mes en curso.

Esta semana, en vista de la disposición de las partes, es poco probable que la actividad se interrumpa.

Si la negociación se concreta, se analizará cómo mejorar los salarios de los empleados y cuántos fondos insumirá; es decir, se abordará la cuestión del presupuesto.

Mientras los abogados claman para que los involucrados en la puja no se distancien y para que la Justicia no se paralice, fuentes del gremio aseguran que, si bien hay buena disposición, “necesitan respuestas concretas”.

 

 



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