Alerta de Provincia a Nación por flagelo del narcotráfico

Ahora son funcionarios schiarettistas quienes piden al gobierno de Mauricio Macri la misma celeridad con la que atendieron los requerimientos de Eduardo “El Gato” Romero para combatir la inseguridad en la ciudad que gobierna. Exigirán en el Consejo de Seguridad Interior que el macrismo “cumpla sus promesas” y envíe las fuerzas de Gendarmería para sumar a la prevención del delito.

p05-1Detrás de las sonrisas y apretones de manos entre el gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri en su último paso por Córdoba, se percibía cierta incomodidad. Previsible: el pacto trabado entre ambos había sufrido la primera grieta, presuntamente por arreglos entre la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y el intendente de Villa Allende, Eduardo “El Gato” Romero. Los macristas habían acordado el patrullaje de las fuerzas de Gendarmería nacional en la ciudad serrana comandada por el golfista.

El gobierno de la Provincia puso el grito en el cielo. Avezados peronistas insistían con que Macri no podría desconocer el “favor” a un intendente de su signo político. Intencionadamente o no, quedó en evidencia (y no sólo para el público local) las dificultades de la Policía local para mantener a raya a los delincuentes y narcotraficantes. La inseguridad volvió a ser tema de agenda y el ministro de Gobierno, Carlos Massei, manifestó su desagrado por la ausencia de coordinación de políticas entre jurisdicciones para la prevención del delito.

Macri no permitiría que su socio (gobernador peronista de un nuevo bastión del macrismo) pagara el costo público de una gestión unilateral de uno de sus famosos políticos. Con bombos y platillos, anunciaron que las fuerzas de seguridad que dependen de Nación vigilarían las ciudades de todo el cordón de Sierras Chicas. Incluso, el intendente Ramón Mestre, convidado de piedra en el sainete, aseguró que el patrullaje llegaría a los barrios de la ciudad más azotados por el narcotráfico y el delito.

El anuncio se hizo sin mayores precisiones. Y al parecer tampoco importaba a Schiaretti y sus funcionarios la ausencia de la letra chica. Era previsible que el acto público, reparador, por parte de Macri fuera suficiente para salvar el mal trago. Información circulante fue suficiente para que la pugna inicial virara del positivo logrado al negativo.



Fuentes provinciales aseguran que estaba prevista una nueva visita de Macri a Córdoba, esta vez a la ciudad. La agenda tentativa preveía una escala en uno de los barrios sindicados por la fuerte presencia del narcotráfico, como Müller. Si bien aún hay dudas sobre el desembarco presidencial por la arritmia que sufrió el titular de la Casa Rosada, desde el schiarettismo manifiestan su recelo por la acción prevista.

“Macri no puede decir con liviandad que hay paco en Córdoba, tiene que tomar cartas en el asunto”, aseguró una calificada fuente del Gobierno provincial. Como sucediera con la inseguridad, si se concreta la visita de Macri el narcotráfico será el tema de discusión. Esta vez, será Massei quien llevará la voz cantante y exigirá a la Nación acciones concretas para la lucha contra el tráfico de estupefacientes.

La petición se hará el próximo miércoles, en el marco de una reunión del Consejo de Seguridad Interior. En un comunicado, el Ministerio de Gobierno de la Provincia anticipó que “pedirá que las fuerzas federales se sumen a trabajar en el marco del  Plan Integral de seguridad y prevención del delito, y cumplan su rol en la lucha contra el narcotráfico en la provincia, tal como había sido comprometido oportunamente por la Nación”.

Y agrega: “Córdoba viene constituyendo los cuadrantes y Consejos Barriales en la ciudad Capital comenzando en las zonas más comprometidas por el delito y el narcomenudeo. Ya se constituyeron los cuadrantes y consejos barriales de Renacimiento, Müller y Maldonado; Congreso y Villa Renault; Marquéz Anexo y Villa El Nailon; Cabildo y Ampliación Cabildo; y, por último, Villa Siburu, Villa Urquiza y Bajo Alberdi”.

Si el peronismo acompañó las declaraciones de Macri en campaña, acerca de la presencia de la droga en territorio local, llegó el momento de hacerle notar que no puede continuar en el plano de las promesas. El PJ recupera la iniciativa y le recordará a Cambiemos que aquella prioridad que marcaban cuando no tenían responsabilidades ejecutivas no puede continuar en la línea discursiva del compromiso.

“El gobierno Nacional, a través de la Ministra Patricia Bullrich y el Secretario de Seguridad Eugenio Burzaco, habían comprometido la creación de una Agencia Federal de lucha contra el Narcotráfico y el crimen organizado con la presencia de 500 agentes de la Policía Federal y con la llegada de 500 gendarmes en 10 puntos fijos en rutas del interior provincial, además de la presencia en la ciudad, todo en coordinación con las fuerzas provinciales de seguridad”, recuerda el Ejecutivo provincial en claro tono de reclamo pendiente.

La fisura abierta por la “gestión” del macrista Romero no quedó sellada. Depende de la cintura de la Nación para acallar los ruidos que sacuden el pacto.

 



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