Metalúrgicos cordobeses: van mal pero tienen altas expectativas

000553302-fabricafiatEl sector metalúrgico cordobés mantiene altas expectativas de mejoras hacia el futuro, pero la coyuntura es complicada. Así lo marca la encuesta que, para la Cámara de Industriales Metalúrgicos realiza el economista Gastón Utrera. Ocho de cada diez cree que la economía provincial estará mejor en un año, cifra que sube a nueve en el caso nacional.
Sin embargo, otros números señalan que atraviesan meses complicados. Hoy el 49 por ciento produce menos que hace un año, porcentaje que en diciembre era el 39. En materia de empleo, 23 por ciento tiene menos trabajadores que en 2015 y ocho por ciento aumentó la dotación. Seis de cada diez empresas perdieron rentabilidad en la comparación interanual.
Con un dólar estable en alrededor de los 14 pesos, el tipo de cambio volvió a ser un problema a criterio de los empresarios. Utrera recuerda que la brecha entre el existente y el que el sector considera competitivo estuvo siempre entre 20 y 30 por ciento desde 2012.
Después de la devaluación de la gestión de Mauricio Macri se redujo al 0,6 por ciento –lo que el economista entendió como una “exageración”- y hoy es de 27 por ciento. Los metalúrgicos entienden que sería competitivo un dólar a 18,15 pesos.
“Nadie imagina aquí otra de magnitud por el traslado a precios que significaría y Brasil mantiene irresuelta su crisis, por lo que el problema es complicado”, grafica Utrera. En especial el efecto de la caída brasileña se siente en las metalmecánicas que vienen registrando pérdida de producción de piezas y que no puede trasladan costos a precios.
Para el economista el reclamo por el tipo de cambio y la suba de costos son “dos caras de la misma moneda”. Plantea que hay sobrecostos por la carga impositiva, por el pago de las ART [entre 15 y 18% de la masa salarial bruta], por la chapa cara. Para compensar, se necesitaría un dólar altísimo, pero ése no es el único problema. Hay que atacar todas las prácticas que encarecen la producción”.
Para la presidenta de la Cámara, Isabel Martínez, hay “una buena oportunidad para analizar por qué los productos locales no son competitivos; dónde está el problema”. Señala que, en comparación con Brasil, insumos y mano de obra están “muy por encima”, a lo que se agrega que, con la capacidad ociosa en alza, los brasileños “buscan vendernos todo”.
Martínez reconoce que las complicaciones se concentran en las autopartistas; Fiat lleva varios meses de suspensiones y VW también. Por supuesto, esa situación se traslada a las otras empresas que registran más de un año de ajuste.
Apunta que avanzan las reuniones con los legisladores nacionales para impulsar el tratamiento del proyecto de ley de autopartes nacionales, que propone aumentar el reintegro a la nacionalización de piezas: arranca con el 30 para llegar hasta el 50 por ciento.
“La iniciativa es buena –agrega- Buscamos que aumente el anticipo para el desarrollo de nuevos productos, igual que el subsidio para la nacionalización, porque ayudaría a compensar un poco el desfasaje con Brasil”.
Un sector que a fin del año pasado aparecía mejor posicionado hoy tiene problemas: el de la reposición. Hay alerta por la caída de ventas y también preocupación por el aumento de las importaciones.

Expectativas y realidad
A fines del año pasado, el 78 por ciento de los metalúrgicos esperaba producir más que este año; hoy mantiene esa percepción el 44 por ciento mientras que el 34 por ciento espera fabricar menos. Con la inflación la situación el comportamiento es similar; en diciembre seis de cada diez entendían que bajaría, el valor cayó a la mitad.
“La percepción es que no están bien, están peor de lo que pensaban pero así y todo las expectativas a futuro son buenas”, aclara Utrera.
El 67 por ciento evalúa positivamente la gestión económica nacional, valor que en los últimos años no superó el 12 por ciento. Ese número cae a la hora de analizar la política industrial, es de 43 por ciento. “Se relaciona con los problemas propios del sector y con la visión que tiene el Ministerio de la Producción –analiza Utrera- más proclive al sector de agroalimentos”.



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