Gremios aceleran exposición de reclamos (disputa por conducción)

El sindicalismo cordobés aumentó el grado de preocupación por la situación económica y los despidos. La posible unificación de la CGT es un factor a tener en cuenta.

Por Juan Pablo Carranza

saillen pihenLa ebullición gremial parece haberse disparado rápidamente. El conjunto de los sindicatos cordobeses que hasta el momento mantenía una posición de alerta amarilla –valga la ironía- trocó su preocupación a naranja en las últimas horas. Ayer, la CGT Regional Córdoba realizó a un plenario a extraordinario para analizar los despidos tanto en el sector privado como público; mientras que el segmento no alineado con ninguna confederación, tuvo su propia cumbre en la sede la UOM. Por su parte la CGT Rodríguez Peña, aun no se involucra con ninguna de las partes y mantienen su autonomía.
El aceleramiento de la exposición de los reclamos tiene varias explicaciones. En primer lugar todos los dirigentes coinciden en que la situación económica se agravó en el último tiempo. Los números publicados por el Indec recientemente le dan derecha al espectro sindical cordobés y su inquietud. Sin embargo, esta inestabilidad no es la única razón de la efervescencia. En el fondo hay una discusión puramente gremial: la tensión por la conducción, un factor clave en este escenario.
La posibilidad de conjugar una nueva CGT, de acuerdo con los vientos unificadores que llegan desde Buenos Aires está en el trasfondo de las acciones de los dirigentes sindicales. Amén de los reclamos gremiales propiamente dichos, la intensificación de la actividad también podría explicarse, en parte, por las diferencias al interior del movimiento obrero y la posibilidad de que haya una nueva distribución de poder bajo el paraguas de una sola central.
Ningún dirigente quiere admitir en públicamente éstas diferencias. “La unidad hace a la fuerza”, reza una máxima sagrada del sindicalismo, que no siempre se cumple, pero que en tiempos de incertidumbre económica es mejor sostenerla rajatabla. De hecho, es la causa del acercamiento entre Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo, que prometen para el 22 de agosto un congreso normalizador.
La unidad es siempre una meta para el sindicalismo y la unidad de acción un recurso que han utilizado en las situaciones más complicadas. Sin embargo hay distancias. La brecha mayor ahora se observa entre la CGT Regional Córdoba, que conduce el legislador José Pihen, y los gremios no alienados, que no participaron de su elección a fines del año pasado. En este último segmento se encuentran gremios como UOM, AGEC, AOITA, ATSA, Gastronómicos, UPCN, entre otros.
Ayer, Pihen convocó de urgencia al plenario de secretarios generales para analizar la situación de un grupo importante de despidos registrados en los últimos días. Según pudieron contabilizar serían cerca de 120 del sector privado entre trabajadores de la alimentación, construcción y textiles
La decisión de este plenario fue realizar una acción en las calles en la primera quincena de junio y pedir una reunión al gobernador, Juan Schiaretti, junto con el ministro de Trabajo, Omar Sereno, para evaluar la situación.
Por su parte, el sindicalismo no alienado con Pihen –pero con buena llegada al Panal – también está muy activo. En la tarde de ayer, en la sede de la UOM, Rubén Urbano recibió a sus pares del Movimiento de Trabajadores Cordobeses para discutir la situación.
Esta fracción está en plenas tratativas para formar una “mesa de concertación”, según definió Urbano con otros “sindicatos, Pymes, empresas y el gobierno provincial, para combatir esta situación y ocuparse del tema”. El próximo martes volverán a reunirse para definir los detalles de un documento crítico de la situación económica.

Datos
Las primeras cifras que arrojó el Indec esta semana fueron poco alentadoras. La retracción de la industria a nivel nacional en 2,4 puntos durante el primer cuatrimestre, con un pico en el sector de la construcción que superó los 10 puntos (10,4 por ciento), es el principal argumento de la ebullición. Los gremios comienzan a impacientarse con la reactivación anunciada para el segundo semestre del año por la Casa Rosada.



Dejar respuesta