Cíclico: Judiciales al borde del tercer paro del año

El gremio asegura que trató de evitar el escenario que se presenta, tanto por los pedidos de los abogados como por sus propios objetivos y para no afectar el quehacer diario de los tribunales, pero que la “inequidad salarial” lo determinó a generar acciones.

_MG_6849El conflicto entre la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj) y el Tribunal Superior de Justicia se acentúa.
Luego del paro total de actividades del jueves, la entidad empezó la semana con asambleas y adelantó que no descarta concretar otra medida de fuerza durante esta semana.
Si finalmente se define otro paro, será en tercero en lo que va del 2016.
En el marco del histórico reclamo salarial del gremio -que, básicamente, pretende que se mitigue la “brecha” entre los ingresos de los empleados y los de funcionarios y magistrados- el diálogo entre las partes se interrumpió nuevamente y hoy y mañana continuarán las reuniones con el fin de evaluar los pasos a seguir.
La última huelga fue decidida tras el fracaso de la negociación que mantuvieron los representantes de la Agepj con los vocales del Alto Cuerpo, en la cual no se tocó el tema salarial.
Luego de que la Agepj endureciera el plan de lucha que lanzó a principios de abril, el TSJ la convocó y se dio un encuentro estaba pendiente desde el 23 de febrero, cuando se acercaron por última vez.
Atendiendo a uno de los reclamos del gremio, el TSJ dispuso 1.000 ascensos dentro de la planta de personal, que tiene unas 5.500 plazas. Sin embargo, la propuesta no conformó.
En esa oportunidad, el titular del gremio, Federico Cortelletti, resaltó que ningún grupo de trabajadores afrontó el primer semestre del año con una suba del 10 por ciento y reiteró que los judiciales necesitan un “refuerzo” de al menos el cuatro por ciento.
Tras del encuentro, consultado por Alfil, Germán Viani (representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación gremial), confirmó que el TSJ no habló de aumentos ni a corto, mediano o largo plazo. Además, aseguró que el hecho de que la oferta se hubiera limitado a la carrera judicial complicaría su valoración por parte de los empleados y, en vista de cómo vienen desarrollándose los sucesos, estaba en lo cierto.
El primer paro del año fue el 28 de abril. En Córdoba consistió en la suspensión de actividades desde el mediodía y tuvo un acatamiento cercano al 90 %. En tanto, en el interior los dependientes no trabajaron y el gremio cumplió su objetivo de “provincializar” el conflicto.
La Agepj critica lo que califica como una “doble política salarial” entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte y que los sueldos de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia. En concreto, los empleados piden que sus ingresos suban “enganchados”, mediante un porcentual, a los de los funcionarios. También reclaman que se les devuelva el 1 por ciento de la bonificación por antigüedad fue recortada durante la emergencia económica de 1995 y que comenzó a ser recuperada en las paritarias del 2015 por todos los empleados públicos, salvo ellos.
Fuentes del gremio señalaron que las conversaciones con el TSJ se interrumpieron por completo y confirmaron que es muy probable que haya otro paro; esta vez, con movilización.
Los integrantes de la Agepj aseguran que no ven una camino de salida ante la reticencia del TSJ a valorar sus reclamos salariales y afirman que pese a que la nueva conducción pretendía manejarse con “un modelo sindical distinto al del 2013”, cuando se produjo el último gran conflicto, la inacción el Alto Cuerpo “terminó definiendo el estilo” de la gestión, porque no dialoga ni genera alternativas.
Al respecto, Viani afirmó que si bien el gremio trató de evitar el escenario que se presenta, tanto por los pedidos de los abogados como por sus propios objetivos y para no afectar el quehacer diario de los tribunales, la “inequidad salarial” llevó al “colectivo de trabajadores” a generar reclamos.
En ese sentido, estimó que la injusta distribución de los recursos en el Poder Judicial generó una problemática cíclica y recordó que los desacuerdos actuales son una reedición de los que se suscitaron en el 2009 y en el 2013.
El dirigente acotó que aunque el “mundo sindical” local tiene “actores a largo plazo”, esa perpetuación de autoridades no se da en la Agepj, que renovó su conducción pero, no obstante, no logró avances en sus planteos de índole salarial.
Cebra recordar que en septiembre de 2014, Corteletti se impuso en las elecciones gremiales encabezando la lista “Confluencia” y reemplazó a la combativa Irina Santesteban.
El tiro de gracia para la salida de la dirigente fue el endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió y que complicó la actividad en los tribunales durante los últimos seis meses del 2013.
En ese lapso se concretaron siete medidas de fuerza y el servicio de Justicia fue interrumpido constantemente por asambleas que no dieron resultaron.
Si bien el diálogo de la actual conducción con el TSJ parece desarrollarse con más racionalidad, la Agepj subraya que el problema que persiste es que el Alto Tribunal no resuelve el planteo referido a los salarios.
En paralelo a lo que resuelva el gremio en la asamblea de hoy, será definitorio a la hora de defina si habrá paro o no el cotejo de los recibos de sueldo de los empleados que trabajan a código, ya que la entidad estima que si se hicieron descuentos eso sentará un “precedente peligroso”.



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