El riesgo de que la AFA sea intervenida

Macri y la jueza Servini de Cubría apuntaron a “normalizar” el ente madre del fútbol argentino, pero desde FIFA advirtieron con la suspensión de las actividades. Participación del Estado, Superliga, elecciones y otras yerbas, otra vez en escena.

2016-05-29_SERVINI_CUBRIA_MACRI¿En serio se puede intervenir AFA ahora? ¿No hay ya tres interventores en auditoría? ¿Qué pasa con el presidente Luis Segura? ¿El fútbol argentino está en jaque? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias? Miles de especulaciones se dispararon cuando se conoció que el presidente Mauricio Macri tiene previsto intervenir a la Asociación del Fútbol Argentino, buscando una transparencia económica y cuidando los números de “Fútbol para todos”, que incluye la transmisión de los partidos de Primera División en forma gratuita por pantalla de aire, con participación estatal. Criatura del Kirchnerismo. ¿Se dará?
A ver, vamos por parte. Está clara la intención de Macri de borrar de un plumazo aquellos actos populistas de la “década ganada” que provocan el desfalco en las arcas estatales, y el fútbol sería una de ellas. Entonces, así lo recomendó la jueza federal María Romilda Servini de Cubría al cederle dicha potestad al IGJ, algo que fue juzgado por Hugo Moyano como “un apriete”. Vale declarar que el líder de la CGT, actual presidente de Independiente, se afianza como virtual candidato a las elecciones en AFA, a celebrarse el próximo 30 de junio.
Hubo más de dos mil millones de pesos entregados desde el Estado al Fútbol, a las productoras de “La Corte” y hasta algunas de TyC Sports, en pos de los partidos de Primera División, que le da vida a “Fútbol para todos”. Si se cuentan los años anteriores, desde 2009, la cifra es sideral y hasta provocativa.
Esta poca transparencia y los sobreprecios pusieron en vilo a muchos organismos de control, fiscales y jueces. Y se habló incluso de potenciales síndicos, porque sería Gabriela Ocaña, según transcendió, la elegida por el líder de “Cambiemos” y del PRO, quien tendría la difícil tarea de auditar y revisar contratos en un ente cuya imagen fue perdiendo nitidez.
Ni lerdo ni perezoso, Macri se comunicó directamente con quien debía. Su ambición es avanzar para desenmascarar los pingüe negocios de los K en el aparato público, incluyendo fútbol. Pero deberá esperar, le conviene. Alzó el teléfono, marco característica suiza, para llegar a los despachos de Zurich, y fue atendido por el actual y reciente presidente de FIFA, Giani Infantino. Desde el organismo madre, recomendaron con claridad que no prospere un avance del Estado en las federaciones de fútbol de ningún país.
“Las federaciones miembro deben regularse de forma autónoma y sin injerencia externa”, dijeron desde el sector de Infantino, citando dos artículos de los Estatutos de la organización -el 14i y el 19- como instrumento disuasorio ante cualquier intento en ese sentido. Punto final.
Es que si se avanza con ese proceso, la Selección Argentina, en sus estructuras profesionales, debe “pararse”. A días de iniciar la Copa América Centenario en Estados Unidos, el plantel debería desvincularse. Justo en la fiesta de la CONMEBOL (de no muy felices antecedentes, teniendo en cuenta que sus dirigentes y dos ex presidentes fueron detenidos y encarcelados por el FIFA gate), por eso organiza CONCACAF. Pero el elenco del “Tata” Martino debería abstenerse de participar.
Y eso abarca también a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, al torneo clasificatorio Sub 20 que dirige Julio Olarticoechea y demás estamentos del fútbol profesional y hasta amateur. Sería demasiado fuerte el impacto político. Por eso se frenó. Sin embargo, no podemos objetar que la idea existió, existe y se puede reflotar en el futuro.
La AFA presidida por Segura no envió ningún tipo de información oficial a Zúrich alertando de intento alguno de intervención por parte del gobierno. Lo más cercano a una intervención aceptada por la FIFA son los casos de Guatemala y Honduras, con sendos comités de normalización tras quedar descabezadas sus federaciones a raíz de las detenciones por el FIFA Gate. No es el caso de la Argentina.

Justo en elecciones y Superliga
El “camionero” avanza. No solo el titular de la CGT Moyano, representando a Independiente, sino que su yerno, Claudio “Chiqui” Tapia, también se posiciona de cara a las elecciones. Ya presentó 24 avales de los clubes de ascenso que le permiten ser elegible presidente. Y fue apoyado por el propio Moyano, que vive su partido también. Moyano calificó de apriete a la postura de la jueza Servini de Cubría. O sea, mientras el Gobierno habla de “normalización”, los gremialistas se refieren a un “apriete”.
La intervención es peligrosa para el fútbol argentino. Si eso pasa, entonces se para la actividad. La FIFA ya avisó que no la permitirá”, alertó Moyano a la salida del edificio afista de calle Viamonte.
“Este es uno de los tantos aprietes que venimos sufriendo. Nosotros no estamos en contra de la Súper Liga pero queremos respetar los plazos acordados para que eso se resuelva con las elecciones de AFA del 30 de junio”, destacó el dirigente gremial y deportivo. En el mismo sentido se pronunció el propio presidente de AFA, Luis Segura, quien afirmó que el organismo del que es titular “no es una sucursal del gobierno”, pero también insinuó que no vería con malos ojos la concreción de la Súper Liga “porque este modelo está agotado”, aunque es partidario de “que sea estudiada su creación detalladamente”.
Claro, no olvidar que esta disputa se está llevando a cabo en medio de la inminente oficialización de la “Superliga”, que sería autónoma, sin intervención de AFA, y que mantiene en la grieta a Marcelo Tinelli, Daniel Angelici, Macri y al resto de los hombres que ya piensan en los clubes como Sociedad Anónima y no como Asociación Civil sin Fines de Lucro.
Acá se mezcla todo, y todo tiene que ver con todo. “En un mismo lodo, todos manoseados”, reza el célebre Discépolo con su inmortal tango “Siglo XX Cambalache”. De eso se trata. Nadie quiere quedar afuera de ningún potencial negocio. Moyano tampoco. Se siente en parte excluido y por eso se defiende, abriendo los codos pensando en el panorama que viene.
Mientras, AFA agoniza. Se viene la Copa América Centenario, oportunidad para recuperar prestigio tras dos finales perdidas y 23 años sin títulos en mayores. ¿Hay algún impulso más proselitista que ese? A cinco días de disputarse la final en New Jersey, habrá elecciones en AFA. Da la sensación que si los comicios fueran hoy, también saldrían empatados, como en la bochornosa jornada de diciembre pasado.



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