UNC: coletazos de Asamblea desorientan a oposición estudiantil

Las agrupaciones estudiantiles tienen hasta las primeras horas de mañana para definir las alianzas y candidatos para el Consejo Superior de la UNC y los Consejos Directivos de cada unidad académica, para los primeros comicios estudiantiles tras la elección de Hugo Juri como Rector.

_MG_0448La maratónica sucesión de elecciones que protagoniza la UNC por estas semanas tendrá mañana una de las postas más esperadas por los observadores de la política universitaria. Las numerosas agrupaciones estudiantiles deberán concluir la temporada de negociaciones y definir ante cada junta electoral las eventuales alianzas que se conformen y cada uno de los nombres entre los que optarán los estudiantes el próximo 7 de junio en el cuarto oscuro.
Luego del cimbronazo que significó para el espacio kirchnerista de la UNC la derrota sufrida en la Asamblea Universitaria que ungió al médico Hugo Juri como Rector, los resultados de la infructuosa búsqueda de aliados que viene protagonizando la agrupación tamaritista La Bisagra en las últimas semanas será una de las definiciones que concentraran las miradas universitarias.

Abandono y complejidades internas
Desde que en abril del 2013 el exrector Francisco Tamarit se hizo cargo del principal despacho de la Casa de Trejo, éste impuso a la construcción de su espacio político los caracteres de personalismo y obsesión que supieron caracterizar su militancia. El físico se puso al frente y en el centro de cada negociación particular en cada uno de los cuatro claustros que conforman la política universitaria: docentes, estudiantes, graduados y no docentes.
Si bien logró éxitos relativos en la mayoría de ellos, fue el estamento estudiantil, aquel en el que hizo sus primeras armas como militante, el que le trajo los mayores dolores de cabeza durante su rectorado. Esto, a pesar de haberse ocupado de manera personal de contactar, contener y convencer a cada dirigente que pudiese llegar a aliarse con su brazo estudiantil, La Bisagra.
A pesar de lograr alquímicas alianzas integrando sectores peronistas, kirchneristas y de izquierda, con el único objetivo de lograr superar a su agrupación antagonista Franja Morada, el objetivo no se cumplió, pues los estudiantes radicales lograron mantener su primer puesto tanto en los comicios institucionales como en cada renovación de autoridades de la Federación Universitaria de Córdoba.
Tamarit logró que las forzadas conjunciones electorales por él pergeñadas gozaran de estabilidad mientras se mantuvo en el poder, pero no pudo evitar que generasen, tras tres años, complejidades internas en La Bisagra que erosionaron su unidad.
Los vendavales políticos sufridos por el kirchnerismo en las sucesivas elecciones del pasado año sumaron a profundizar dicha realidad. La contradicción entre fortalecerse como una corriente del peronismo o representar un apoyo por izquierda a una construcción “nacional y popular” dificultó en los últimos meses la organicidad de la agrupación.

Réplicas post-Asamblea
El cambio de rol entre oficialismo y oposición que sufrió el kirchnerismo tras la elección de Rector continua trayendo réplicas a dicho espacio. Tras la pérdida de aliados verificada el pasado 19 de marzo en los votos recibidos por Tamarit y Juri, una diáspora permanente envuelve al tamaritismo en todas sus expresiones.
De acuerdo a las especulaciones previas a la conformación de alianzas, La Bisagra no lograría contener a ninguna de las agrupaciones que supieron acompañarla en sus épocas de oficialismo, obligándola a enfocar su mirada en espacios de izquierda alternativos, como La Mella.
Es esta agrupación, anteriormente denominada Sudestada y actualmente alineada al nombre de su conducción nacional, la que los jóvenes del tamaritismo intentan seducir por estas horas para conformar un frente. Sin embargo, la inexperiencia de sus dirigentes para realizar la tarea de negociación que anteriormente concentraba en su totalidad el entonces rector Tamarit dificulta sus chances de éxito.



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