Talleres aprobó su futuro, con algunas tensiones

Fassi consiguió que la Asamblea aprobara su mecanismo de inversión y le otorgara facultades para vender activos.

2016-05-22_FASSIVenía todo color de rosa hasta que tocaron el predio. Si algo tiene valor simbólico y  afectivo en el hincha de Talleres es el predio de 24 hectáreas, en Avenida Circunvalación. Más que La Boutique. Sin embargo, a pesar de que fue explicado correctamente, cada vez que se rozó o deslizó el tema de una futura venta, el recinto mostró su peor cara: la de la controversia. Fue aprobado por mayoría en la Asamblea anual ordinaria de Talleres el nuevo mecanismo de inversión, que requiere a su vez facultades de la dirigencia para disponer de los activos de la entidad. Entonces, ocurrió el único momento de tensión. Al final, hubo más manos alzadas que en disidencia por lo que, como saldo, tras casi cuatro horas de exposición, la dirigencia que comanda Andrés Fassi podrá avanzar con el plan de sustentamiento para los próximos 20 años.
Temprano, por la mañana, fueron cubriendo las instalaciones de Orfeo Superdomo aquellos socios que buscan ser contralor de la nueva gestión. De 35 mil socios, 14 mil se encontraban en condición de participar y al final, concurrieron casi tres mil, un número muy importante teniendo en cuenta que la Asamblea anterior fue con 180 personas, en 2003. No hubo barras bravas; sólo hinchas que decidieron participar.
Entre imágenes emotivas, descripciones de avances de estos 16 meses de gestión, aplausos y flores, el recinto parecía adecuado a Fassi. De hecho, lo fue. Los puntos del balance se fueron explicando con el déficit cero en los números de la Memoria y Balance, con un aporte no reintegrable de 10 millones de pesos del propio “Zorro” para que no quede saldo negativo. Está claro que muchos pensaron, con buen olfato, que fue un aporte del Grupo Pachuca (que invierte en Talleres tras la asunción de Fassi), no obstante, ¿Qué importa de quién eran si al final no se deben devolver y no le generan deuda al club? Muchos pensaron así.

Inversión, 10 años o más
Lo que parecía ser el punto más polémico, al final pasó casi inadvertido. El mecanismo de inversión implicaba un salto de calidad, de jerarquía, tanto en lo deportivo, como en lo institucional-patrimonial. Se habló de que habría inversores que desembolsarían una suma onerosa (cerca de 30 o 40 millones de pesos) para destinar al club, en infraestructura y preparación, para los próximos 10 años. Hasta el sexto año de gestión, esos empresarios no tendrán derecho de reclamo de reintegro. Y recién entrando al séptimo año del proceso, comenzarían a ver frutos  de su siembra. Y con los porcentajes algo desproporcionados, dependiendo del ángulo donde se lo mire. Es que en ese lapso, juvenil o jugador que sea vendido, del total de la operación, el 75 por ciento del pase irá como reembolso a los inversores, dejando apenas un 25 por ciento en la billetera de la institución. Es decir, una cuarta parte. Derechos de TV, ingresos por venta, socios y demás, como publicidad y cartelería, irán directo al club. Solo llama la atención la disparidad con relación al reparto de las futuras utilidades, dando paso a un mercado de Sociedad Anónima, casi privatización, en sintonía con los aires que soplan en AFA, con Superligas y otras nuevas estructuras

El predio no se toca
A ver. En la exposición, Fassi se refirió al predio, como un lugar que no cuenta con las mejores condiciones en tierra y agua, y entonces aclaró que no se venderá hasta que no se consiga otro mejor, amoldado con toda la tecnología y lo cautivante de un complejo deportivo último modelo. “Mundo Talleres” es el proyecto que catapultaría a Talleres a una jerarquía administrativa y deportiva de Primera División.
A la hora de votar, a medida que se iban aprobando las mociones, cuando se tocó el tema del predio, aparecieron silbidos que motivaron a la detención de la alocución de la gente de prensa. Es que el hincha entendía que el predio podría ser vendido mañana, o pasado, mientras la construcción del nuevo predio estaba en marcha. Ahí fue cuando las intervenciones de los oradores tomaron fuerza. Porque al principio, tomaron micrófono casi de manera pactada y armada sin tanto disimulo, empleados y amigos de Fassi. ¡Hasta Eial Strahman opinó, como si no se supiera que el delantero goleador del Federal A y su padre tienen una relación con el “Zorro” desde hace años!
Entonces, mientras las respuestas sobre presupuestos, monto, tope de inversión, incidencia en valores actuales, lo del predio abarcó toda la atención.

Entre extorsión y convencimiento
Mientras la tensión avanzaba, Fassi tomó la palabra. Fue elocuente, claro y hasta amenazante: “Voy a respetar la decisión de esta asamblea, vengo poniendo sangre y corazón en este proyecto. Pero si no se aprueba este proyecto, voy a dar un paso al costado. Estoy convencido de que esta es la forma de conducción que necesita Talleres para su futuro, para los próximos 30 años”. “Si no se aprueba esto, al finalizar la temporada, voy a renunciar a mi cargo”, enfatizaba, entre muchos murmullos.
Se avanzó para votar. Y las declaraciones de Fassi sonaron a amenaza. O a extorsión, como interpretaron muchos socios, no solo los disidentes, que incluso a la hora de pedir el micrófono, agradecieron el apoyo y reclamaron algunos detalles del nuevo proyecto. Todo con respeto. Por eso, la reacción de Fassi se puede interpretar tanto como debilidad como abuso de autoridad.
Al final, a la hora de levantar la mano, hubo más brazos arriba que abajo. Las abstenciones no aparecieron y las negativas no alcanzaron para aplacar los vientos de cambio que se vienen no solo en Talleres, sino en todo el fútbol argentino.
Es que esto no va solo con el predio, cuyo valor sentimental es inconmensurable. Tiene que ver con el cambio de naturaleza, de Asociación Civil sin fines de lucro a una Sociedad Anónima. Por donde se lo mire, habrá ópticas a favor o en contra. La cuestión es que con amenaza o extorsión, la Asamblea decidió. Con 3 mil socios. Guste o no la aprobación de este mecanismo de inversión en Talleres fue democrático, quieran verlo o no. Con dudas, fisuras, intrigas, obviedades. Pero democrático, los socios decidieron. Talleres apunta a un horizonte no conocido, importado, heredado de Pachuca de México, con mercadotecnia e inversiones. Fassi lo hizo.



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