Judiciales: conflicto por salarios deriva en paro

El gremio que nuclea a los empleados anunció una medida de fuerza para el jueves de la próxima semana. El encuentro con el TSJ, en el cual sólo se les ofrecieron ascensos, no conformó al sector.

p07-1Luego de mantener un encuentro poco satisfactorio con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj) anunció que el jueves de la próxima semana habrá un paro provincial y movilizaciones.
El titular de la entidad, Federico Cortelletti, manifestó que si bien valoran el ofrecimiento de mil ascensos, la propuesta fue insuficiente.
Cuando la Agepj endureció el plan de lucha que lanzó a principios de abril, el TSJ convocó a la entidad a una reunión con el fin de destrabar el conflicto que mantiene con el área.
El encuentro estaba pendiente desde el 23 de febrero, cuando las partes se acercaron por última vez.
Atendiendo a uno de los reclamos que sostiene la entidad, relacionado con la carrera, el TSJ les ofreció a los representantes de los empleados disponer mil ascensos dentro de la planta de personal, que suma 5.500 plazas, en forma inmediata.
Si bien esa medida implicaría promociones para el 18 por ciento de los dependientes, antes de sentarse a la mesa de negociación Cortelletti adelantó que si el tema salarial no figuraba en la conversación era probable que el diálogo fracasara. “La urgencia es salarial”, señaló el dirigente en la previa.
Además, resaltó que ningún sector de trabajadores afrontó el primer semestre del año con una suba del 10 por ciento y sostuvo que antes del nuevo aumento que otorgue la Corte necesitan un “refuerzo” de al menos el cuatro por ciento, tal como recibieron funcionarios y magistrados.
Luego del encuentro, consultado por Alfil, Germán Viani, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación de la entidad, indicó que “no fue del todo satisfactorio”, ya que no se tocó el tópico que más inquieta a los judiciales.
Viani resaltó que el TSJ no habló de aumentos ni a corto, mediano o largo plazo y que, por eso, seguirían las asambleas, con el objetivo de que los dependientes del Poder Judicial discutieran los pasos a seguir.
Para Viani, el hecho de que la propuesta se hubiera limitado a la carrera iba a complicar su valoración por parte de sus colegas, algo que sucedió, en vista del anuncio de paro para la próxima semana.
Además, precisó que el ofrecimiento del TSJ se basó en una sugerencia que la entidad hizo hace meses, consistente en “reconvertir cargos”, tal como permite la legislación sobre presupuesto.
Así, sin precisiones sobre el reclamo que el gremio plantea con más vehemencia -la “porcentualidad”- los judiciales resolvieron ir al paro. Cabe recordar que el 28 de abril la medida que definió la Agepj tuvo un acatamiento cercano al 90 % en Córdoba, en donde la actividad se suspendió a partir de las 11 de la mañana, e implicó abandono total de tareas en el interior. En esa oportunidad, el gremio cumplió su objetivo de “provincializar el conflicto”.
La Agepj critica lo que califica como una “doble política salarial” entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte Suprema y que los sueldos de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia. Los empleados quieren que sus ingresos suban “enganchados”, mediante un porcentual, a los de los funcionarios. Pretenden también que se les devuelva el 1 por ciento de la bonificación por antigüedad, un plus que fue recortado durante la emergencia económica de 1995, durante la gestión de Ramón Bautista Mestre, y que todos los empleados públicos empezaron a recuperar en las paritarias del 2015, salvo ellos.
De esa manera, sin “enganche” de sueldos y sin 1%, los judiciales insisten en su condición de “rezagados”.
Liderada por el kirchnerista Cortelletti, la Agepj lanzó un plan de lucha en el 2016 reeditando sus reclamos históricos, luego de un 2015 sin demasiado movimiento. Quizá por haber sido un año con intensa actividad electoral, en el cual todos los sectores gremiales moderaron sus “agendas”, o tal vez por el perfil más dialoguista del actual secretario, la entidad se condujo con relativa tranquilidad.
En septiembre de 2014, Corteletti se impuso en las elecciones gremiales. Encabezando la lista “Confluencia”, reemplazó a la combativa Irina Santesteban.
Cortelletti fue parte de la conducción anterior, pero manifestó sus discrepancias, al igual que muchos afiliados, que le cuestionaron a la dirigente la “falta de resultados”.
Santesteban se despidió de su cargo con varias complicaciones, lo que propició el crecimiento de Confluencia. El tiro de gracia fue el endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió.
Cabe recordar que a fines del 2013, con Santesteban encabezando el gremio, el conflicto complicó la actividad en los tribunales durante seis meses.
En aquella oportunidad, las siete medidas de fuerza que se concretaron, más las interrupciones constantes del servicio de Justicia por asambleas, no dieron resultaron.
Según fuentes del gremio, pese a las diferencias, el diálogo de la actual conducción con el TSJ se desarrolla en términos más racionales. En general, todos opinan que la dinámica del vínculo mejoró, tanto en el plano de la forma como en el del contenido.
No obstante, subrayan que el problema que persiste es que el Alto Tribunal deja de negociar cuando los dirigentes se inquietan, ya que si bien reconocen que hay intercambio de proyectos, objetan que no haya resoluciones concretas.
Precisamente, esa falta de respuestas llevó a que los judiciales se movilizaran hace poco más dos semanas hacia el Ministerio de Trabajo. Tal como habían anunciado, extendieron su reclamo al Poder Ejecutivo, una medida que tampoco dio frutos, ya que la cartera no planteó posibles soluciones ni emplazó al TSJ.



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