Fortalecido, Salerno eyectará a díscolos de la cúpula de UTA

El respaldo de la máxima autoridad nacional del gremio de los choferes al titular de la seccional Córdoba fue clave para que el golpe, planteado por miembros de la Junta Ejecutiva y delegados, cayera por su propio peso. Los mentores del paro general en el marco de la ilegalidad tienen los días contados en la conducción. Serán reemplazados por delegados o ex dirigentes.

Por Yanina Passero
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MovUTA_0001Guzmán, José; Luque, Carlos; Miranda, Daniel; Ruarte, Luis. Así comienza la lista en orden alfabético que el titular de la UTA Córdoba guarda celosamente en el bolsillo izquierdo de la camisa. Se trata de miembros clave de la cúpula sindical que tendrían los días contados en el seno de la delegación que representa a los choferes del sistema de transporte urbano. Ricardo Salerno asegura que la nómina se completa con otros dirigentes a los que sindica como autores del golpe orquestado con excusa de seis hombres despedidos en Autobuses Santa Fe.
Todos ellos tendrían los días contados en el cuadro de mandos de la UTA Córdoba, pese a que fueron votados en la elección interna que le arrebató el sueño de la reelección a Alfredo “Cuchillo” Peñaloza. No cabría otra posibilidad ante el quiebre indisimulable que mostró la intención de un grupo de integrantes de la conducción y representantes de base de paralizar todos los corredores, ignorando la ilegalidad de la medida dictada por el Ministerio de Trabajo y sus consecuencias; incluso, las advertencias del mandamás de los choferes a nivel nacional, Roberto Fernández.
En el escenario planteado la noche del lunes todo parecía indicar que Salerno era quien tendría que salir por la puerta chica. Una parte de la UTA mostró una ferocidad que invitaba a pensar que la intervención sindical que buscaban, era la única alternativa posible para evitar el conflicto social, restaurar el servicio y ordenar el libanizado gremio. Afortunadamente, los delegados y miembros de la Junta Ejecutiva que se declararon en rebeldía cayeron por su propio peso.
No contaban con el fuerte respaldo de Fernández a su secretario general; tampoco con la retirada del apoyo de los choferes que se presentaron paulatinamente a trabajar, con la correspondiente custodia policial. Los hostigadores sindicales siquiera reunieron una masa de empleados lo suficientemente digna como para movilizarse en las calles de la ciudad, como había sido previsto.
El fracaso de los díscolos de UTA se transformó, a primera hora de la jornada de ayer, en un néctar para Salerno. El referente de los choferes quedó indudablemente fortalecido tras la compulsa. Aquellos que lo desafiaron públicamente -ocasionando perjuicios sociales y económicos; y exponiendo la fuente laboral de los choferes- ya no cuentan con la autoridad y poder de fuego que imaginaban que tenían para plantear una interna.
La última palabra la tendrá Salerno, quien descuenta que con los avales de Fernández podrá sanear la conducción y retomar las tareas de recomposición interna que encaró. Una buena noticia para el intendente Ramón Mestre, pero en especial para los usuarios del sistema de transporte. Es potestad del consejo directivo de UTA Nacional la remoción de su cargo de autoridades electas.
Salerno explicó que su referente nacional procederá con la desafiliación y expulsión de las autoridades sindicales locales que atentaron contra el estatuto interno de la asociación gremial. Será un proceso largo pero que dejará margen al exmecánico de Coniferal para posicionarse en el frente interno y retomar los hilos de la conducción.
De hecho, ya deja entrever cuál será la táctica a desplegar. Cuando parte de la nómina de autoridades es removida, no se requiere la participación de los afiliados para la elección directa de los reemplazos. Es facultad de Salerno la selección de los nuevos miembros. Según explicó el dirigente, puede designar delegados como adscriptos para que acompañen el proceso o exdirgentes de UTA.
La oferta en sí misma será un incentivo para aquellos referentes que desean un salto en su carrera sindical o recuperarla. También un llamado directo a la disciplina interna: cabe recordar que en el Tribunal de Ética de la UTA se decide la suerte de aquellos que encabezaron el primer grito de rebeldía contra Salerno, con un fallido intento de toma de la sede. Ahora, la lista engordará un poco más.