Chanel o muerte

Ha sido una semana de buenas noticias para los cubanos. Llegó el primer crucero norteamericano en medio siglo. Fue recibido con alborozo. Más turistas significa más dinero, más prosperidad y una vida mejor para muchos cubanos. Y ahora el desfile de Chanel. Las imágenes en vídeo son imperdibles.

Por Gonzalo Neidal
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Chanel o muerteRaudamente Cuba está regresando al aborrecido capitalismo. A nivel simbólico el proceso va más rápido que en las leyes. La burocracia socialista no termina de aceptar un destino que ya es ineluctable y que quizá sólo necesite una pequeña ayuda de la naturaleza para expresarse en toda su extensión: la convocatoria del Creador a los hermanos Castro.
La casa de modas Chanel eligió a La Habana para su primer desfile en Latinoamérica. Puso ahí sus prendas lujosas, su glamour, sus esbeltas y lánguidas modelos, blondas y morenas. Cuba aportó su música, sus autos de los años cincuenta y su desbordante curiosidad para asomarse a un mundo del que se fugó hace más de medio siglo y al que ahora está deseoso de regresar.
Ha sido una semana de buenas noticias para los cubanos. Llegó el primer crucero norteamericano en medio siglo. Fue recibido con alborozo. Más turistas significa más dinero, más prosperidad y una vida mejor para muchos cubanos.
Y ahora el desfile de Chanel.
Las imágenes en vídeo son imperdibles. La cúspide de la moda mundial ha desembarcado en Cuba y logró reunir a la farándula de La Habana, incluidos muchos intelectuales. Gráciles mujeres, atuendos vaporosos, color, diseño, garbo y una cuota de liviandad capitalista en un desfile que, aparentemente, ha lucido más creativo y divertido que el del 1° de Mayo.
Los diseñadores confesaron que quisieron captar y respetar el espíritu cubano: varios atuendos se lucieron en color verde olivo y algunas modelos portaron boinas al mejor estilo Che Guevara.
Estuvieron presentes en el desfile un nieto de Fidel Castro, Tony Castro Ulloa, quien posó para los fotógrafos, y una hija de Raúl, Mariela Castro. No se descarta, claro, que la propia cúpula del Partido Comunista haya seguido atentamente el desfile por televisión preguntándose qué pasó con la revolución y el hombre nuevo.
Numerosos músicos y artistas cubanos participaron de la presentación. Las crónicas no informan si entre ellos se contaba Silvio Rodríguez. En apariencia, no se hizo presente. Es probable que todavía ande buscando su unicornio azul.
Como fuere, a fuerza de belleza, diseño, color y despliegue capitalista, Chanel desembarcó en Cuba. Y da la impresión que esta vez las cosas serán distintas a aquel episodio de Bahía de Cochinos.