Delasotismo busca PPP nacional (se despega de Macri)

El bloque de UNA presentó iniciativas propias en relación a la problemática del empleo. Incluye una propuesta de promoción del empleo joven que se diferencia del proyecto enviado por el Ejecutivo.

sota-y-macriLos diputados que responden a Unión por Córdoba se alinearon con la estrategia de la tercera vía que sugirió José Manuel de la Sota en su discurso ante sus aliados sindicales en oportunidad del acto conmemorativo del día del trabajador.
Unas horas antes del tratamiento en Diputados de la llamada ley antidespidos, los miembros de la bancada del peronismo cordobés presentaron iniciativas propias en relación al empleo joven y a la reinserción laboral de personas entre cincuenta y sesenta años.
Por el contexto, la presentación de estos proyectos de ley es leída como un gesto político. Fue el propio Mauricio Macri quien anunció el envío de una propuesta de empleo joven al poder legislativo como forma de contrarrestar lo que entonces era el inicio de una avanzada opositora en las cámaras.
En aquel momento, el ex gobernador de nuestra provincia valoró positivamente el proyecto gubernamental, lo comparó con el Programa Primer Paso provincial y se animó a augurar un trabajo conjunto entre provincia y nación en el tema. ”El PPP fue financiado con recursos propios de Córdoba. Ahora juntos, gobierno nacional y provincial podrán aunar esfuerzos y habrá más empleos para jóvenes”, escribió De la Sota en aquella oportunidad.
Pero la semana pasada, los diputados Claudia Rucci, Adriana Nazario, Agustín Calleri, María Eugenia Brezzo, Juan Brügge y Blanca Rossi anunciaron que su bloque tendrá un proyecto propio que se diferencia del presentado por el gobierno de Cambiemos.
Según Claudia Rucci, presidenta del bloque de UNA, el Programa “Primer Paso”, en el cual se inspira su proyecto se diferencia del proyecto de ley sobre empleo joven impulsado por el presidente Mauricio Macri porque mientras este impulsa una serie de exenciones de contribuciones patronales y otros incentivos para las empresas que tomen empleo juvenil; el proyecto delasotista prevé una asignación económica equivalente al 50 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, a cambio de integrarse a procesos de capacitación y entrenamiento en jornadas laborales de cuatro horas diarias en empresas.
Además, pronosticaron que, de aprobarse esta ley, podría reproducirse el efecto que el PPP produjo en Córdoba donde, según los autores, el programa permitió que más de 130 mil jóvenes obtuvieran experiencia laboral a y contó con la participación de 50 mil empresas. Además, destacaron que más de 50 por ciento de los jóvenes conservaron los trabajos tras finalizar el período inicial de práctica.
La iniciativa propia del delasotismo llega en medio de la incertidumbre sobre el resultado del tratamiento de la ley antidespidos presentada varios bloques de extracción peronista. El ex mandatario provincial se mostró prudente y pidió al gobierno y a la oposición que acuerden un proyecto único que integre la protección del empleo con los intereses de las pequeñas y medianas empresas que se podrían perjudicar con una ley como la que fuera aprobada en el senado.
En ese sentido, Sergio Massa, luego de comunicarse con Claudia Rucci, solicitó a Miguel Angel Pichetto que integren las modificaciones propuestas por el interbloque que preside. La respuesta del senador fue negativa. Sostuvo que la ley debe aprobarse como salió de la cámara alta y que las cuestiones planteadas por el massismo y el delasotismo pueden atenderse en otra norma.
Si la situación se polariza, es todavía incierta la actitud de los diputados encolumnados detrás del tándem De la Sota-Massa. El senador cordobés Carlos Caserio se ausentó de la votación y, previamente, criticó duramente algunos aspectos de la propuesta. En el mismo sentido, el diputado Juan Brugge declaró en su momento estar “convencido que es necesaria una emergencia ocupacional, pero dentro de un marco de absoluta razonabilidad” aludiendo a los prejuicios que la restauración de la doble indemnización como está prevista en el proyecto impulsado por el FPV podría provocar al pequeño y mediano empresariado.
La apuesta del delasotismo es a incluir modificaciones que le permitan mostrar un perfil propio en lo que parece una guerra abierta entre el justicialismo oficial y el gobierno de Cambiemos. En caso de no conseguir que se atiendan sus demandas deberán tomar posición y eso, seguramente, traerá consecuencias políticas.



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