Plan exitoso de judiciales: sumó al interior

Mientras se hacían las primeras asambleas, la AGEPJ adelantó que su intención era “provincializar el conflicto”. Ayer, la medida de fuerza de la entidad tuvo alto acatamiento y fuera de la capital el paro de actividades fue total. Por la falta de respuestas del TSJ, el gremio llevó sus reclamos ante el Gobierno.

28-04-2016_crdoba_los_trabajadores_judiciales_deA principio de mes, los reclamos del gremio que nuclea a los empleados judiciales comenzaron a complicar la actividad en los tribunales.
Liderada por Federico Cortelletti, la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ) lanzó un plan de lucha y reeditó sus reclamos históricos.
El 5 de abril, luego de varias jornadas de reuniones informativas, cerca de 400 personas se concentraron en el Palacio de Justicia, entre las 10 de la mañana y la hora de cierre de atención a letrados y justiciables en las barandillas. De esa reunión participaron cuerpos orgánicos, dependientes de todos los fueros y delegados del interior provincial y la entidad reiteró que considera “absolutamente insuficiente” el aumento salarial del 10 por ciento que se le otorgó al sector.
En esa oportunidad, al ser consultado por Alfil, Germán Vianni, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación del gremio, adelantó que la intención de la Agepj era “provincializar el conflicto”.
En vista de los resultados del paro de ayer, que fue total en el interior, se cumplió el objetivo de visibilizar la problemática que se da fuera de la capital.
Según Vianni, el acatamiento de la medida-que en Córdoba consistió en abandono de tareas, concentración en el Palacio de Justicia y marcha hasta el Ministerio de Trabajo- estuvo cerca del 90 por ciento.
Entre otras críticas, los judiciales cuestionan la doble política salarial que hay entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte y que los haberes de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia. Los empleados quieren que sus ingresos suban “enganchados”, mediante un porcentual.
La actual conducción también hace hincapié en la necesidad de que el área acceda nuevamente al 1% de la bonificación por antigüedad que fue recortada en la emergencia económica declarada en 1995, durante la gestión del fallecido gobernador Ramón Bautista Mestre. En ese sentido, resaltan que en las paritarias del 2015 los empleados públicos comenzaron a recuperarla, menos ellos. Así, sin “enganche” de sueldos y sin 1%, insisten en su condición de “rezagados”.
Pese a su buena relación con el Tribunal Superior de Justicia, ayer, con su movilización hacia la cartera de Trabajo, la AGEPJ extendió su reclamo al Poder Ejecutivo.
Vianni aseguró que se necesitan pautas de negociación “serias y claras” y un contexto de “buena fe”. También detalló que invitaron a los integrantes del Alto Cuerpo a dialogar en ese espacio, pero que no obtuvieron respuestas.
Era previsible que los pedidos de los judiciales llegaran al Gobierno provincial, ya que si bien la relación con el Tribunal Superior se desarrollaba sin sobresaltos, la vinculación no generó resultados para los empleados.
De hecho, esperan un acercamiento desde el 23 de febrero, cuando las partes firmaron un acta en la cual se acordó que la siguiente reunión sería convocada por el tribunal. Como ese encuentro no se concretó, el gremio considera que no hay voluntad de diálogo por parte del TSJ.
Con respecto a los próximos pasos, la entidad aseguró que las acciones se irán resolviendo “de manera colectiva”.
El Colegio de Abogados de Córdoba planteó su preocupación por el panorama que se presenta; en especial, teniendo en cuenta que hace dos años el mismo conflicto paralizó a la Justicia provincial.
Héctor Etchegaray, presidente de la entidad, pidió que se reanude el contacto entre los representantes gremiales de los dependientes del Poder Judicial y el TSJ y que se agoten los recursos para evitar medidas de fuerza.
Durante el 2015, la AGEPJ se desenvolvió con moderación. En septiembre de 2014, encabezando la lista “Confluencia”, el candidato kirchnerista Corteletti se impuso en las elecciones, derrotando a la combativa Irina Santesteban.
Si bien simpatizó con la administración de Néstor Kirchner primero y de Cristina Fernández después, Santesteban (que comandó la entidad durante dos períodos consecutivos) se autodefinía como “militante de izquierda”.
Cortelletti fue parte de la conducción anterior, pero manifestó sus discrepancias, al igual que muchos afiliados, que le cuestionaron a la dirigente la falta de resultados.
Santesteban se despidió de la gestión con varias complicaciones, lo que propició el crecimiento de Confluencia.
El tiro de gracia fue el endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió.