Nunca llueve en el sur de California

A no confundirse: aunque Albert Hammond aparece en la grilla de artistas que se presentarán hoy en el festival Lollapalooza, en Buenos Aires, el que actuará es Hammond Junior, miembro fundador de la banda estadounidense The Strokes e hijo del cantante que brilló en los años setenta.

Por J.C. Maraddón
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ilustra hammond x2En 1972, el rock se había transformado en un monstruo de mil cabezas, cada una de las cuales pensaba y sonaba de una manera diferente. Estilos diversos y propuestas contradictorias conformaron una propuesta multicolor, en la que convivían desde el rock sinnfónico hasta el jazz rock, pasando por soul y el glam. Fue una etapa muy prolífica, en la que las audacias estéticas eran confundidas con los síntomas de una supuesta decadencia. Y mientras las bandas de la primera línea competían por ver quién desplegaba los shows más estruendosos, por debajo aparecía una nueva generación de músicos que reivindicaba lo elemental como vanguardista.
En esa época que presentaba tantos matices, también tuvo su lugar un revival de las canciones acústicas, que aportaban la simpleza del folk urbano y el tradicional rasguido del country. De ese palo era el supergrupo Crosby, Stills, Nash & Young, que con varias idas y venidas dominó la escena de este género desde finales de los años sesenta hasta mediados de la década siguiente. Una postura política consecuente y las exquisitas armonías vocales caracterizaron la propuesta de esta formación que constituyó la más alta expresión de una vertiente rockera de gran predicamento durante ese periodo.
Y entre muchos otros intérpretes que brillaron dentro de ese espectro lumínico, cabe mencionar al inglés Albert Hammond, que de chico vivió en Gibraltar, para desde allí introducirse en la incipiente movida del rock español. Hasta que finalmente fue atrapado por el vórtice sonoro de las Islas Británicas, donde realizó una casi anónima tarea compositiva para otros artistas. En 1970 volvió a mudarse, esta vez hacia los Estados Unidos, donde su proyecto solista encontraría la posibilidad de desarrollarse gracias a un contrato con una compañía discográfica subsidiaria del sello Columbia. En 1972, Albert Hammond publicó su debut como solista y su suerte empezó a cambiar.
En ese álbum figuraba la canción “It Never Rains in Southern California”, que le daba nombre al disco y que tuvo un desempeño radiofónico notable, sobre todo en Europa, donde todavía es considerada como un clásico. De hecho, ese tema también se escuchó (y mucho) en Argentina, donde integró uno de esos vinilos que reunían a varios intérpretes y que figuraban entre los más requeridos por el público, porque compilaban las canciones favoritas del momento. Aunque no llegó a liderar los rankings de ventas en Estados Unidos, “It Never Rains in Southern California” sigue siendo, al día de hoy, el mayor suceso de este no muy conocido músico.
Y aunque el nombre de Albert Hammond aparece en la grilla de artistas que se presentarán hoy en el festival Lollapalooza, en Buenos Aires, el que actuará es Hammond Junior, el hijo de aquel que creció en el extremo sur de la península Ibérica. Miembro fundador de la banda estadounidense The Strokes, el Hammond joven (cuya madre es la modelo argentina Claudia Fernández) se hizo un espacio en su carrera junto al grupo, para edificar una trayectoria solista en la que lleva editados tres álbumes que han tenido muy buena acogida en el mercado del rock alternativo.
A 44 años de que “It Never Rains in Southern California” integrase el cuadro de honor del Discoshow VM que conducía José González por el 580 de Radio Universidad, la voz de Albert Hammond sigue reapareciendo en la FM cada vez que la convocan para algún momento retro. Mientras tanto, su hijo expondrá su talento como solista hoy ante el público del Lollapalooza, que probablemente no tenga ni idea de quién fue el padre de este cantante, ni mucho menos sepa que nunca llueve en el sur de California.



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