Córdoba duplicó el salario estatal en una década

Las provincias grandes, comparativamente, son las que mejor pagan a sus trabajadores. En los últimos diez años, en promedio, sólo en dos perdieron los empleados.

1947-400-cba-ctro-civicoEn la puja distributiva entre trabajadores estatales que no quieren resignar poder adquisitivo y gobiernos provinciales que pretenden contener el gasto se define en general la suerte fiscal de todo el año. Una muestra clara, hasta ahora, son las negociaciones con los docentes que siempre son las que rompen el juego. En Córdoba, desde 2003, el salario estatal casi se duplicó.
Un reporte de la consultora de Félix Piacentini, NOAnomics, indica que – desde el punto de vista del tire y afloje entre empleador, el Estado provincial, y empleados públicos- puede decirse que en los últimos 12 años en general la lucha fue ganada por los trabajadores.
Desde 2004 y salvo en 2010 y 2014, años para los que se presenta un retroceso del seis y tres por ciento, respectivamente, el salario real promedio del empleado público provincial registró siempre incrementos y los trabajadores no cedieron poder de compra.
Si el punto de comparación se lleva hasta 2003, el salario real público promedio de las 24 jurisdicciones mejoró un 81%. El máximo nivel se alcanzó en 2013, siendo el del año pasado tan sólo un -0,5% inferior a este pico.
Aunque son estimaciones y las cifras todavía son preliminares, en 2015 el gasto salarial medio mensual en términos reales habría aumentado en 11 distritos con los mayores incrementos en Neuquén (15%), Misiones (11%), Buenos Aires (7%) y Mendoza (5%).
En tanto, los agentes públicos estatales de Entre Ríos, Chubut, Salta y Jujuy habrían conservado, en promedio, su poder adquisitivo; mientras que los del resto de las nueve provincias habrían sufrido disminuciones. En este último lote las mayores pérdidas reales estarían en Ciudad de Buenos Aires (-7%), Tucumán (-5%) y Santiago del Estero (-5%).
En la pelea más larga y desde 2003 los salarios reales del sector público crecieron sustancialmente en la gran mayoría de las provincias, más que duplicándose en Misiones (131%), Formosa (128%), Mendoza (114%), Entre Ríos(112%), Tucumán (112%), Santa Cruz (112%), Río Negro (111%) y la Pampa (111%).
Casi se duplicaron en los casos de Jujuy (98%), Córdoba (98%), Santa Fe (98%) y Salta (83%). Todas estas jurisdicciones superan la media real del 81%. La única que escapa a esta tendencia es Santiago del Estero, cuyo gasto salarial medio de 2015 estaría apenas por encima un cinco por ciento al que se observaba en el 2003. Con expansiones punta a punta de la mitad que el promedio también se destacan La Rioja (34%), San Juan (43%) y Chaco (43%).
Estas cifras ponen en evidencia que aunque la evolución de la remuneración promedio real de los estados subnacionales se “amesetó” desde 2012, la puja distributiva entre los gobiernos provinciales y sus empleados la vienen ganando claramente los últimos.
Para 2015 estimamos que el gasto salarial mensual bruto promedio del sector estatal provincial fue de $ 17.638. Alrededor de este promedio las jurisdicciones con salarios públicos más elevados son las del sur: Tierra del Fuego ($31.226), Santa Cruz ($28.123), Neuquén ($24.634) y Chubut (23.380). Estos valores implican sueldos de entre un 77 a 33 por ciento más elevados que el promedio.
Las más chicas como La Pampa ($21.349), Misiones ($20.648) y Jujuy (19.248) también aparecen por encima de la media. En cuanto a los distritos grandes Córdoba ($20.957), Mendoza ($20.345) y Santa Fe ($20.329) son las que mejor pagan en promedio a sus empleados públicos, mientras que Ciudad de Buenos Aires apenas mejora la media en un 6% ($18.613) y Buenos Aires se sitúa por debajo en un 8% ($16.299).
En el final de la tabla es Santiago del Estero la más alejada con un sueldo bruto estimado de $ 8.806 para 2015, es decir la mitad que el promedio, siguiendo Corrientes con $ 11.470, La Rioja con $ 12.429 y Catamarca con sus $ 13.259.
Piacentini plantea que, teniendo en cuenta la ventaja que vienen consiguiendo, este año quizás puedan aportar su grano de arena “moderando las demandas salariales con el objeto de contribuir a alcanzar el imperioso objetivo de contención del gasto público provincial, tan necesario para arribar a un equilibrio fiscal consolidado en 2016”.