El gran salto

Mientras Miley Cyrus llega a los sets donde filma Woody Allen, a más de cinco años de haberse eyectado de Disney, en la Argentina hay otra artista de esa marca, Tiny Stoessel, famosa por encarnar a Violetta, que abandona ese personaje infantil para relanzar su carrera artística.

Por J.C. Maraddón
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ilustra violettaAyer se difundieron las primeras fotos del rodaje de la primera serie televisiva dirigida por Woody Allen, que contará con la participación de Miley Cyrus en el papel protagónico. Si ya resulta fuerte imaginarse a un ícono del cine como Allen trabajando para un producto que estará disponible próximamente en la plataforma de Amazon, más desopilante es aún que haya ubicado a la cantante pop en el rol principal. Con seis capítulos de media hora, la tira promete ser uno de los grandes lanzamientos del año y ya genera polémica por el insólito dúo que conforman el director y la actriz protagónica.
Y es que, mientras Woody Allen posee una filmografía en la que con muy pocas excepciones ha desarrollado un cine de autor, Miley Cyrus saltó a la fama como un producto cien por ciento Disney, hasta que sobrepasó la edad límite que esa marca fija a sus estrellas, y desde entonces ha debido arreglárselas por su cuenta. Un mecanismo bastante común en esa empresa, que focailza sus esfuerzos en el público infantil y adolescente, al que se cuida de ofrecerle contenidos apropiados para su edad y proponerle personajes cuyos modelos de conducta no planteen disidencias con lo establecido.
Estas presiones quedaron en evidencia cuando la hija del cantautor de música country Billy Ray Cyrus se apartó de Disney en 2011, para darse a conocer con un perfil opuesto al que había tenido en su personaje de Hannah Montana. La joven actriz y cantante exageró la incorrección de sus gestos y actitudes, hasta llegar a convencer a todos de que la inocente niña que animaba el horario central de Disney Channel se había esfumado para siempre. Y que en su reemplazo había aparecido una adolescente deslenguada que tanto podía aparecer fumando marihuana como posando provocativamente para una selfie.
Eyectada de la industria del entretenimiento infantil, ella inició una escalada expresionista que no paró hasta hacerse un lugar en las ligas mayores, donde debieron aceptarla a regañadientes luego de una andanada de singles exitosos extraídos de su disco “Bangerz”, que fue publicado en 2013. Desde entonces, no ha parado de levantar polvareda con sus polémicas fotos, videos y declaraciones, transformándose en la principal proveedora de noticias a los portales que reproducen noticias de la farándula. Su alistamiento a las órdenes de Woody Allen es el último eslabón en esta cadena de acontecimientos que la ha depositado en la categoría de celebridad mundial.
Mientras Miley llega a los sets donde todas quisieran estar, a más de cinco años de haberse eyectado de la nave madre, en la Argentina la noticia de ayer en la prensa del espectáculo era que Tiny Stoessel, famosa por encarnar a Violetta, abandonaba ese personaje infantil para relanzar su carrera utilizando sus propios nombre y apellido. A la fatídica edad de 18 años, que para Disney implica el momento en que sus figuras empiezan a perder predicamento entre el público infantil, la jovencita argentina a la que esa empresa le puso todas las fichas ha anunciado que publicará un disco como Martina Stoessel a fines de abril, en lo que formalmente es la despedida de Violetta.
Más allá de cuestiones geográficas y de contexto, la diferencia entre la pop star estadounidense y la nacional es que, mientras la de allá se apartó de Disney para afianzarse como una artista adulta, la de acá ha grabado su próximo álbum para esa misma marca, que seguirá respaldando su carrera en esta nueva etapa. Tal vez Disney ha aprendido de la experiencia y ha decidido retener a estas futuras estrellas, aun cuando se empiecen a dirigir a un público más adulto. O quizás ha sido la propia Tiny la que no se atrevió a dar el gran salto, y buscó el respaldo de la multinacional para sentirse más segura.



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