Confiman escalada de inflación en primer semestre de 2016

La suba de precios se relaciona con una devaluación, achicamiento de subsidios y acuerdo paritario, que será clave.

inflacion_telamLa promesa electoral de unificación cambiaria aumentó las expectativas de devaluación y provocó una suba de bienes y servicios transables. Para la consultora Ecolatina el 2015 cerró con una inflación de 27% y  “podría rápidamente acelerarse a valores cercanos al 40% durante el primer semestre”.

De hecho, ya todos los datos de consultoras privadas y de provincias que miden precios marcan que en enero el índice inflacionario rondaría entre 3,5 y cuatro por ciento, un valor muy similar al registrado en diciembre. La expectativa es que -si la economía responde a las nuevas medidas- en el segundo semestre haya una desaceleración.

Según Ecolatina, una parte del traspaso de la devaluación a precios se negociará en los próximos convenios salariales, que si se dan en un contexto de fuerte aceleración inflacionaria “pone en una disyuntiva a sindicatos, empresarios y el gobierno, que  puede llevar a incrementos nominales muy elevados”.

Para la consultora es lógico esperar que, bajo este escenario de corrección cambiaria, las paritarias se libren en el marco de una negociación tripartita entre trabajadores, empresarios y el Gobierno, con el objetivo de realizar acuerdos que distribuyan proporcionalmente el costo del salto cambiario: “El Gobierno tendrá un papel protagónico en coordinar las negociaciones en base a la inflación futura, implementando una reducción impositiva o asistencia de ingresos, para compensar la pérdida sufrida por el rebrote inflacionario”.

Otro de los temas centrales de la inflación este año es la evolución de las tarifas de servicios públicos;  el recorte de subsidios todavía no está detallado, pero es probable que, para no profundizar el atraso de estos precios (que tiene costo fiscal asociado), las tarifas suban a la par de los costos de producción.

Otro ingrediente relevante de la inflación local es la trayectoria del precio internacional de las commodities. Al igual que 2009, en 2015 cayeron considerablemente con un impacto positivo en la estructura de costos de las empresas (implicó una reducción en el precio de sus insumos importados en dólares) y, por lo tanto, en la inflación.

Para este año se espera que sigan bajando pero a un ritmo significativamente menor por lo que la inflación local perderá, al menos parcialmente, el freno internacional. Aun cuando los precios internacionales mantengan su tendencia al descenso, la reducción en las retenciones sumado al desarme de las restricciones a las exportaciones podrían generar aumentos en productos transables sensibles dentro de la canasta de consumo de los hogares, como es el caso del trigo (impactaría en panificados) y carnes.

“Si la depreciación del tipo de cambio oficial acumula a lo largo de 2016 un alza de 55%, la inflación se aceleraría más de diez puntos porcentuales respecto al cierre de este año, alcanzando casi 40%. Bajo este posible escenario el atraso cambiario no desaparecería pero sí se reduciría significativamente”, estima Ecolatina.

La dinámica de la inflación no sería uniforme. Al igual que en 2014, la suba del tipo de cambio haría que el alza de precios se concentre en la primera mitad del año. Si el Gobierno consiguiera implementar con éxito un acuerdo tripartito, en el segundo semestre los precios podrían volver a tasas cercanas al dos por ciento mensual, culminando 2016 con una inflación que roce el 40%.

Es decir, hay riesgos inflacionarios sin un plan económico integral. Para la consultora es clave incorporar una política fiscal y monetaria consistente con un acuerdo tripartito de modo de evitar un desborde de los precios.



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