Córdoba, el campo con US$ 670 millones más por cambios en retenciones



Mejora el margen de rentabilidad para los productores. Un informe de la Bolsa de Cereales plantea la posibilidad de nuevos empleos.

origlia

La eliminación de retenciones al trigo y el maíz no sólo mejoran la situación del productor sino que representan mayores ingresos para Córdoba. Según un estudio de la Bolsa de Cereales, esos cambios y la rebaja de cinco puntos en la soja, en la campaña 2015/16 la provincia contaría con US$ 670 millones adicionales, contribuyendo en la creación de nuevos empleos y el agregado de valor, dinamizando el resto de la economía cordobesa.

El monto equivale a aproximadamente al dos por ciento  del Producto Bruto Geográfico de la provincia.  Claro que las proyecciones están sujetas a los cambios que pueden sucederse en la economía nacional hasta el momento de la cosecha.  En un contexto internacional de precios bajos de las commodities, esta nueva política agrícola permite darle un respiro al productor y poder desarrollar su actividad con un mayor grado de tecnología.

El trabajo indica que el ciclo 2014/2015 terminó con márgenes que en gran medida resultaron negativos, principalmente en maíz y en trigo, mientras que en soja en campo propio fueron positivos pero escasos. Para campo arrendado el único cultivo que obtuvo un margen positivo fue la oleaginosa,  porque tuvo un rendimiento promedio provincial récord de 36 quintales por hectárea.

Con precios de las commodities bajos y perspectivas de que continúen, el sector agrícola necesitaba una respuesta. Concretadas las medidas, el escenario cambia de manera sustancial para el productor.

Al momento de la siembra fina, con un precio a cosecha de US$ 110 por tonelada, los márgenes proyectados para trigo en Córdoba lo convertían en un cultivo económicamente inviable.

El margen bruto en campo propio promedio para la provincia era negativo por US$ 122 por hectárea. Los productores que lo sembraron, para evitar perder dinero, lo hicieron con un bajo nivel tecnológico y, en muchos casos, sólo fue para cobertura.

Con retenciones en cero, el precio esperado para enero es de US$ 150 por tonelada. Así, el margen bruto se convierte en positivo, alcanzando US$ 34 por hectárea, lo cual representa una mejora de US$ 156 frente al escenario previo. Si se consideran los gastos de estructura, el margen neto continúa siendo negativo aunque se reduce la pérdida en US$ 186 por hectárea.

Sin embargo, en un planteo combinado con soja, el cereal de invierno estaría contribuyendo a soportar parte de la estructura de costos indirectos que recaen sobre la actividad agrícola, mejorando la rentabilidad global de la empresa agropecuaria.

A nivel departamental, todos presentan una mejora en los resultados económicos, donde Marcos Juárez y Unión son los más favorecidos. En ocho de los diecisiete departamentos considerados los márgenes aún son negativos. En particular, Santa María presenta el margen bruto más bajo como consecuencia de la merma en el rendimiento del cultivo (15 quintales por hectárea) por el granizo que afectó los lotes del departamento.

Sin expectativas de cambio en la política agrícola, la siembra de soja era prácticamente la única alternativa para la campaña gruesa 2015/16. Mientras que el margen bruto para maíz era negativo por US$ 66/ha, el de la oleaginosa era positivo por US$ 131/ha. Recordando que en la campaña 2014/15, el productor maicero recibió un precio medio de US$98 por tonelada, lo cual constituía un precio de quebranto, no había muchos incentivos para sembrar este cereal estival.

Al quitar las retenciones, el precio a cosecha esperado se incrementó US$ 41, pasando de US$ 109 a US$ 150 por tonelada. Con este valor, incluso en campo arrendado el margen es positivo, con una mejora en términos absolutos de US$ 383 por hectárea. En soja, la reducción de 5 puntos en las retenciones generaría una mejora en la rentabilidad de US$ 116 para un productor que la cultive en campo propio. Si bien los resultados, son mejores a los proyectados al momento de la siembra, el cultivo de maíz tardío presenta una performance más atractiva, con un margen bruto en campo propio US$ 71 mayor.

Extendiendo el cálculo a nivel departamental, el resultado permite observar los departamentos que más se beneficiarían con las nuevas medidas económicas, tanto en la producción de soja como de maíz. En el caso del cereal, todos los departamentos presentarían un resultado positivo en la campaña 2015/16, luego de ocurrir exactamente lo contrario en la campaña pasada.



Dejar respuesta