Metalúrgicos cordobeses esperan una mejora de la economía y del sector

El componente expectativas alcanzó un récord en la medición del Observatorio de la Actividad. Tipo de cambio nuevo cierra con mejoras de competitividad por otros factores.

origliaEl sector metalúrgico cordobés –que representa el 40% del nacional- terminó complicado el 2015. Aunque cayó la cantidad de empresas que producen menos que hace un año, cuatro de cada diez siguen en esa situación. El pico de la baja se dio entre 2010 y 2012 y entre 203 y 2014.  Los sectores más castigados son los que proveen a terminales automotrices, maquinaria agrícola y reposición de agropartes; trabajan a la mitad de su capacidad instalada.

Las que están algo mejor que el resto son las que venden a la construcción y al segmento de petróleo y gas. En el primer caso hubo un crecimiento por la obra pública y por la construcción privada individual (no desarrollista), incluso más en el interior provincial que en la capital.

Mejoró levemente la cantidad de compañías que tienen menos empleo que hace un año, aunque la tendencia es a mantener el personal por lo invertido para capacitarlo: 24% tiene menos personal. El 64,7% de las consultados afirmó tener menos rentabilidad , valor que se mantiene en los últimos dos años.

Los datos se desprenden del Observatorio de la Actividad Metalúrgica que elabora la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba.

El resultado más positivo se registró en el índice de Confianza Empresaria: está cerca del máximo histórico de 2006 y lejos del mínimo de 2008. La explicación son las expectativas a futuro. Casi ocho de cada diez esperan que la economía nacional, provincia y sectorial esté mejor en los próximos 12 meses que en la actualidad. El 60% de la muestra entiende que la inflación será menor que en 2015.

El Observatorio también consultó sobre las perspectivas de lo que pasará en el primer año de Gobierno: el 79,4% cree que los problemas se resolverán lentamente.  Seis de cada diez piensan producir más este año que en 2015 y 30% espera tomar personal.

El 22,6% de las empresas se declaró afectada por las dificultades para aprobar las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (el pico fue en 2013, con el 43%). La menor demanda brasileña desde 2012 afecta de manera parecida  al 20%, con impacto mayor en las que trabajan para el sector automotor. Dos de cada diez registró un alza en los problemas de la cadena de pagos.

Sobre el tipo de cambio, el sector considera que un dólar a $13,86 es competitivo. Respecto a Brasil, ajustado por precios, todavía hay problemas ya que Argentina está 20% más cara.

Gastón Utrera, autor del trabajo, señaló que nunca el componente de expectativas alcanzó un récord. Entre fines de 2014 y el mismo período de 2015 la mejora fue de casi cincuenta puntos porcentuales.

En el caso de las proveedoras de automotrices, el 64% achicó programa de producción; cuatro de cada diez perdieron alguna pieza, un tercio por problemas de precio y 25% por falta de insumos. Seis de cada diez tuvieron dificultades para trasladar costos a precios.

De las proveedoras de autopartistas, el  80% recortó programas, 30% perdió alguna pieza, dos tercios por precios. La situación de las que trabajan para agro máquinas es similar.

Isabel Martínez, presidenta de la Cámara, entiende que la confianza en que “se harán mejor las cosas se trasladó a pensar que habrá crecimiento, aunque seguramente no va a ser así, ya que se espera un año complicado”.   Las actividades ligadas a las exportaciones son las que mejor panorama presentan por la mejora del tipo de cambio y la quita de retenciones para el campo.

Los empresarios plantearon que esperan que el Gobierno anuncie el resto de las medidas para saber por dónde –además del tipo de cambio- se va ganar competitividad, como es la mejora en infraestructura, frente fiscal y  financiamiento.

“La nueva administración generó muchas expectativas –dijo Utrera-. El tiempo demostrará si está a la altura. Por caso, la mejora del tipo de cambio tiene relación directa con la inflación que, probablemente, será del 10% entre noviembre y enero y eso cambia el panorama”.

Planteó que el acuerdo con los empresarios debería haber sido antes de las medidas: “Con el acuerdo con los bancos se corrió por adelante, con los precios se viene desde atrás”.



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