Enroque Corto

La polémica Aguad vs. Castro - Sin permiso - El ajuste juecista

La polémica Aguad vs. Castro

enroque 2015-12-27_CASTRO_AGUAD_webEl dirigente kirchnerista está, como todos ellos, dedicado a la crítica del ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, el radical encargado de áreas críticas como el AFSCA, adonde se había atrincherado Martín Sabbatella. Ayer, hablando con el periodista, hasta celebró que el periodista del grupo Clarín, Nelson Castro, haya cuestionado a Aguad en una entrevista.

Kirchnerista: Fíjese si será brutal lo que hace el macrismo que hasta Nelson Castro salió a criticarlo.

Periodista: ¿Y desde cuándo usted se ocupa de Castro? La última vez que hablamos usted me recomendaba no ver su programa…

K.: Bueno, justamente ésa es una demostración de lo grave que es el asunto.



P.: O que el nuevo gobierno no tiene un 678. Como sea, ¿qué le dijo Castro a Aguad?

K.: Que si lo que hace Cambiemos con el AFSCA lo hubiera hecho Cristina ambos coincidirían en criticarla. Le dijo que las leyes, aunque no nos gusten, deben respetarse. Que debemos ser esclavos de la ley. Incluso de la ley de medios.

P.: Pero el cargo de Sabbatella, al frente del AFSCA, es ridículo que sea por un decreto del presidente que se fue…

K.: Eso argumenta Aguad, pero la ley…

P.: La ley, cualquiera, no puede estar por encima de la Constitución, que dice que el presidente designa sus funcionarios. Además, no se trata de un cargo con acuerdo del Congreso, lo que sí le daría estabilidad. ¿No lo cree? Mire si Cristina sacaba una ley antes de irse para que sus ministros permaneciesen cuatro años más en sus cargos…

K.: Usted lo está defendiendo a Aguad. Mejor corto y sigo viendo TN.

Sin permiso

La UTA no puede hacer paro. Esta es una realidad (buena para los vecinos) desde que su actual dirigente sindical, Ricardo Salerno, conduce de manera orgánica y verticalista un sindicato que responde a las directivas del organismo madre, comandado por Roberto Fernández. Claro, hay algunos dirigentes enojados, que extrañan aquellas épocas (no muy lejanas) de una libanizada UTA.

Periodista: No llegó el aval para el paro de víspera de Navidad.

Informante municipal: Así fue. Fernández, el de la UTA Nacional, se comunicó con Salerno. Ambos entendían que estaba canalizado el reclamo por los embargos de choferes que tuvieron la mala fortuna de protagonizar un siniestro.

Periodista: Me comentaban que la intervención del nuevo ministro de Trabajo, Omar Sereno, fue efectiva.

IM: Si, no dejó que se desmadrara el asunto. Si bien se trata de un incumplimiento a medias de Ciudad de Córdoba, los empresarios actuales van a salir al cruce.

P: Más allá del trato, es ya evidente que se volvió a desmadrar la interna en el sindicato.

IM: Las fiestas y las vacaciones descomprimen, vamos a ver que pasa a la hora de la verdad, con el inicio del ciclo lectivo y el retorno normal de la actividad.

 

El ajuste juecista

El periodista tuvo que frenar bajo uno de los añosos árboles que flanquean la cañada para tomar respiro en la tórrida tarde cordobesa. Escuchó un silbido que le resultó familiar, giró y divisó al Operador Juecista que lo llamaba desde un bar.

Periodista: ¿Qué hace en esta fecha en su puesto de trabajo?

Operador Juecista: Ya empezó con las chicanas. Y eso que le convido del aire acondicionado de este bar.

P.: Disculpe. Tiene razón. Pero me resulta extraño verlo en este bar que suele ser la sede de sus actividades políticas.

O.J.: Es que estamos en plena tarea, no son momentos fáciles.

P.: ¿A qué se refiere?

O.J.: Al ajuste.

P.: ¿A las medidas económicas del gobierno nacional? No sabía que estaba tan comprometido con el tema.

O.J.: No. A otro ajuste.

P.: Me rindo. Deje de hacerse el misterioso y cuénteme.

O.J.: Son épocas de vacas flacas para nuestro sector. En este escenario hay que moderar las pretensiones de los compañeros para contener más.

P.: Estamos hablando de cargos, me imagino.

O.J.: Así es. Hay que reordenar entre los pocos espacios que quedaron en el concejo, el senado y la legislatura.

P.: Bueno, supongo que es lógico.

O.J.: Si, pero estas cosas siempre causan conflictos. A nadie le gusta ver que se le reduce el sueldo.

P.: Me imagino. ¿Hay mucho conflicto?

O.J.: Hay tensión. Esperemos que la sangre no llegue al río.

P.: Manténgame al tanto.

O.J.: Claro.



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