Versión radical de Tamarit levanta críticas

Con su campaña por la reelección ya en marcha, el rector de la UNC, Francisco Tamarit, tuvo ayer un indudable gesto para con la UCR, al otorgarle un reconocimiento a uno de los próceres del radicalismo cordobés, el exgobernador Eduardo Angeloz.

Ilustracion UNC tamaritEl Salón de Grado de la UNC fue ayer sede de un nuevo montaje político del titular de la Casa de Trejo, Francisco Tamarit. En este caso, se trató de un acto de homenaje al exgobernador radical Eduardo César Angeloz, quien cursó sus estudios de grado en la Facultad de Derecho de la UNC.
Tras un año de intensa militancia partidaria por el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, el rector Tamarit decidió ayer tener un gesto de buena voluntad con el radicalismo, con cuyo brazo universitario se encuentra enfrentado desde el final del mandato de su exesposa Carolina Scotto.
El paupérrimo resultado que su candidato obtuvo en el territorio cordobés erosionó el perfil político del Rector. A menos de tres meses de que los consejeros que conforman la Asamblea Universitaria deban elegir al docente que ocupará el Rectorado por el período 2016-2019, Tamarit parece haber recordado a sus exaliados radicales, con quienes compartió durante años tanto el rol de oficialismo como de oposición.
Sin embargo, la decisión de Tamarit despertó una ola de descontento entre algunos de sus aliados, quienes se identifican con el kirchnerismo más puro. En las redes sociales se replicaron las expresiones de repudio a la actividad organizada por el Rector, provenientes de sus propias filas.

Ceremonia con ausentes
El histórico Salón de Grado de la calle Trejo se vio colmada de personas que buscaban escuchar a quien controló los designios de la provincia por más de una década. Entre los presentes, se encontraban dirigentes del radicalismo, miembros de sus sucesivos gabinetes en la Gobernación, familiares y la mayoría de las autoridades universitarias.
Tras la presentación realizada por el exMinistro de Gobierno de la Provincia y docente de la Facultad de Derecho, Juan Carlos Palmero, el exgobernador Angeloz recorrió junto a los asistentes anécdotas de sus más de seis décadas inmerso en la política cordobesa, mientras Tamarit y la vicerrectora Silvia Barei presidían el acto.
Las ausencias a la ceremonia, sin embargo, fueron claras. Con la presencia de ocho de los trece decanos, dirigentes universitarios no tardaron en encontrar el factor común entre aquellos que no se hicieron presentes.
Con excepción del titular de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Roberto Terzariol, que se encuentra de viaje fuera del país, los cuatro casos restantes se tratan de los fervorosos miembros del ala dura del tamaritismo.
Tanto Diego Tatián, decano de Filosofía y Humanidades y líder en consolidación del espacio, como Myriam Kitroser (Artes), Mirta Iriondo (Famaf) y Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas) obviaron la invitación de Tamarit, en presunta disconformidad con la decisión del titular de la UNC.

Disconformidad militante
tamarit con angelozFue de estas mismas unidades académicas que ayer no tuvieron representación en el acto, de donde surgieron los apoyos más fervorosos durante este año tanto en apoyo al exmotonauta Scioli, como en precipitada crítica a la gestión del presidente Mauricio Macri.
Sus referentes conocen a Tamarit en detalle, y saben de su pragmatismo al momento de resolver esquemas de alianza. Para ejemplo, les basta repasar las amplísimas coaliciones que propició entre su agrupación estudiantil La Bisagra y numerosos dirigentes estudiantiles de la derecha peronista, o la lista de “acuerdo con las Facultades” que presentó en las elecciones docentes de Daspu.
Además, tampoco desconocen que el actual Rector se vio en la misma vereda que los reformistas radicales en casi todas las elecciones rectorales de las últimas décadas. La desavenencia tan solo apareció al momento de intentar ser él mismo quien condujese el espacio, en 2013.
Por ello, distintas espacios no dudaron en expresar públicamente su descontento con el proceder de Tamarit en esta oportunidad. La agrupación Sudestada, que ahora intenta darse a conocer como La Mella, nombre utilizado a nivel nacional, fue de la partida.
A pesar de haber apoyado a Tamarit no solo en su elección de 2013, sino en la gran mayoría de las votaciones del Consejo Superior desde entonces, en esta oportunidad se ocupó de criticar el reconocimiento a Angeloz, calificándolo como “traidor a la patria”, y enmarcando la decisión en un “marco de un fuerte avance de la derecha más recalcitrante a nivel nacional”.
El representante de los graduados por el oficialismo en el Consejo Superior y abogado patrocinante de diversas causas de derechos humanos, Claudio Orosz, dejó sentado por su parte que no había sido parte de la decisión de premiar a Angeloz, a quién signó como “uno de los peores políticos y gobernantes que soportó la Provincia de Córdoba”, para emparentar luego al exgobernador con Luciano Benjamín Menéndez.
La decisión de Tamarit de intentar un gesto hacia el radicalismo universitario podría finalmente costarle más de lo esperado. La aritmética electoral, sin embargo, ha sido siempre una pasión para el físico, quien ya no tiene más objetivos en mente que concretar su reelección.



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