Fuegos cruzados por la licitación de basura

Si bien el conflicto que llevó al SURRBAC al paro se inició el San Francisco quedó claro el poder de fuego del sindicato comandado por Mauricio Saillén. Tiro por elevación a Ramón Mestre, que aún no definió la adjudicación del servicio y el pago de las jugosas mal llamadas indemnizaciones.

basuraEn un abrir y cerrar de ojos el SURRBAC provincializó un conflicto natural de la ciudad de San Francisco. La disputa por los afiliados entre el gremio moyanista de Camioneros y el sindicato comandado por Mauricio Saillén tomó color, pese a que su convenio colectivo de trabajo está homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
El paro de los recolectores del lunes buscó marcar la cancha no sólo a un rival político que reviste carácter de enemigo público, Hugo Moyano; también enviar un mensaje claro al intendente de Córdoba quien no ha definido la adjudicación del servicio de higiene urbana y todavía adeuda la jugosa cifra que deberán cobrar los empleados por su traspaso de la Crese a Lusa y Cotreco.
Como se señalaba desde estas páginas, la recuperación de Moyano con las nuevas alianzas políticas también persigue un posicionamiento en la interna gremial local.
El alineamiento político de Mestre con el presidente Mauricio Macri no sería un problema. Sucede que el responsable del Ejecutivo nacional trabó acuerdos con Moyano. En ese encadenamiento, Saillén teme que el referente de la CGT Azopardo tenga aceitado el camino para introducir empresas recolectoras afines, en caso que la Municipalidad de Córdoba resuelva declarar desierta la licitación iniciada hace más de dos años y reabrir la compulsa. Por caso, Transportes Olivos fue una de ellas.
Si Moyano planea un “entrismo” a la provincia, la única alternativa que tiene es por medio de una nueva licitación. Decíamos que el convenio del SURRBAC es claro y no se discute la representación de los trabajadores del sector. Otra opción que tiene es presentar una lista en las elecciones de autoridades sindicales; pero para ello, deberá esperar dos años más.
En este marco, Saillén es el más interesado en que Mestre zanje de una vez la adjudicación. Podrá hacerlo a través del Ente de Servicios y Obra Pública, aunque está frenado por la mesa de diálogo que se inició con el Suoem luego de 43 días de paro. Los empresarios de Lusa y Cotreco siguen de cerca la pugna, porque se su rápida solución depende la decisión oficial sobre el futuro del servicio.
Apenas se conoció la idea de Mestre de delegar en un ente autárquico las decisiones en materia de servicios, se daba por descontado que el estreno sería con higiene urbana. Fuentes empresarias, dejaron trascender que existe el compromiso de funcionarios mestristas de resolver la situación entre enero y febrero del año próximo a más tardar.
Todo parece indicar que no se declararía desierta la licitación y se formalizaría la contratación a través del Ente. No sólo se ahorrarían un proceso engorroso sino también exensiones impositivas que podrían corregir el cuadro de costos que impidió que la adjudicación se concretara. La oferta y contraoferta no fue superada nunca.
Es por eso que el Ente vendría a formalizar la prestación del servicio, pero también cerraría la posibilidad de una reactivación del SURRBAC ya sea por el bono que prevé el convenio cuando pasan de una empresa a otra pese a que no fueros despedidos, también aquellas accionas de marcado contenido político, como la del lunes.