Pymes, las más golpeadas por la caída de las exportaciones

En los últimos cuatro años, cuatro de cada diez Pymex perdieron nivel de ventas o directamente dejaron de exportar.

industria_graficaDe un total de 9.295 pequeñas y medianas empresas exportadoras (Pymex) existentes, 3.027 resignaron su categoría y 1.176 dejaron de exportar, en el periodo 2010-2014, lo que implica una disminución del 40 por ciento del total inicial. Solamente 5.092 mantuvieron su nivel, según un informe de la consultora Abeceb.

A las grandes exportadoras les ocurrió lo contrario. La variación neta entre los años observados es positiva, las empresas crecieron en cantidad (desde 1.165 a 1.370) y además tuvieron muy poca rotación al interior, explicado por el hecho de que un 77% de las grandes exportadoras en 2010 mantienen su categoría en 2014.

En 2010, la Argentina contaba con un total de 12.048 empresas que vendían sus productos fronteras afuera. De ese total, y de acuerdo a las exportaciones promedio de los últimos tres años, un 13% eran micro exportadoras, un 78% eran pequeñas y medianas exportadoras (pymex) y un 10% eran grandes.  El mismo análisis para 2014 reporta diferencias: el segmento de empresas grandes crece en número y en participación, alcanzando un 13%. Sin embargo, tanto las micro como las Pymex pierden en cantidad y participan con un 87% del total contra el 90% de cuatro años antes.

Esta situación se enmarca en un período de 19 meses acumulados de caída de las exportaciones argentinas (de comienzos de 2014  a mayo del corriente). Al mismo tiempo, las ventas externas del primer cuatrimestre del 2015 son las más bajas desde el año 2009, en plena crisis internacional.

Al analizar este escenario, Mauricio Claverí, coordinador de Comercio Exterior y Negociaciones Internacionales de Abeceb señala que “dada la necesidad de controlar el saldo comercial como fuente genuina de divisas (necesarias para contrarrestar la tensión en las reservas internacionales) durante todo 2014 y en los meses transcurridos de 2015, se reforzaron las medidas de control a las importaciones, condicionando la autorización de las compras a la obtención de dólares provenientes de las exportaciones”.

 “Las autoridades comerciales pusieron grandes esfuerzos en el control del egreso de divisas, esto llevó a postergar el tratamiento de algunos factores importantes que actuaron como verdaderos limitantes del desempeño exportador”, subraya.

 Es así como las Pymex enfrentaron una coyuntura adversa en los últimos años, tanto por factores externos como la menor demanda de Brasil, principal socio -y a donde envían un 20% de sus productos en el exterior- como por factores internos como la pérdida de competitividad por la apreciación cambiaria y por la inflación de costos, entre otros. “Esta situación llevó a la desaparición de más de 1.000 pymex entre 2010 y 2014”, dice Claverí.

 Si bien las Pymex explican sólo un cinco por ciento de las exportaciones totales, tienen una importante incidencia en términos de generación de empleo y de valor agregado. De allí se deriva que su pérdida de participación tiene importantes consecuencias en la estructura de exportaciones del país, ubicando la colocación de bienes locales en el exterior en una situación que será muy difícil de revertir en el corto plazo.

Una característica importante es que las exportaciones de los sectores que tienen mayor participación de Pymex no se corresponden con aquellas tradicionales de mayores ventajas comparativas, sino que se destacan rubros industriales como los accesorios y prendas, juguetes y calzados.

Campo, clave

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, elaborado en base a datos globales del Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA), reveló que en la campaña agrícola 2014/2015 la Argentina exportó 75 millones de toneladas de granos y subproductos (principalmente aceites y harinas), sobre un intercambio global de 682 millones de toneladas.

El país retuvo en la última campaña el liderazgo del comercio global de harina y aceite de soja, además de biodiesel, un combustible elaborado a partir del propio aceite de soja. Esta participación exportadora de la Argentina es aún más destacada si se toma en cuenta que la producción nacional es apenas el 3,5% de los granos y derivados que se generan en el mundo: 107 millones de toneladas sobre un total global de 3.033 millones. La soja continúa como el cultivo emblemático de la Argentina, que en granos sin procesar y subproductos se comercializa en el exterior el casi 90% de la producción local.