A la cárcel con Moria

Hasta hace muy poco tiempo tuvimos un ministro de la Corte que proponía el cultivo de marihuana en maceta, en los balcones de departamentos. Y también tuvimos un jefe de gabinete que… ¿cómo decirlo?... era algo así como un “cocaína friendly”.

Por Gonzalo Neidal
[email protected]

2015-12-15_CASAN_webMoria Casán está presa en Paraguay.

Fue depositaria de valiosas joyas que debía lucir en un acto en ese país y las alhajas no regresaron a su dueño.

Al parecer, viajó al país vecino con la creencia de que tras un trámite sencillo, regresaría a su patria rápidamente.



Pues bien, esto no estaría ocurriendo.

Quizá pensó que encontraría jueces un tanto más permisivos, al estilo Oyarbide. Si creyó eso, parecería que cometió un error de cálculo. Algo falló.

Para colmo de males, le ocurrió otro percance: portaba sustancias prohibidas al momento de su ingreso al penal del Buen Pastor. Esto no es tan grave, claro. El problema es que se las descubrieron. Y esto, al parecer, es ya más complicado.

La decisión de la ex vedette de someterse voluntariamente a la acción de la justicia paraguaya, es un acto de indudable valentía. Es como si hubiese querido poner a prueba la eficiencia de policías y jueces de Paraguay.

Allá no tuvieron contemplaciones. Su status de mujer famosa y desenfadada no parece haber atenuado los severos criterios de la justicia guaraní: fue a parar a una cárcel común.

En la Argentina no estamos acostumbrados a semejantes trajines. Y mucho menos por poco más de un gramo del maldito polvo blanco. Aquí existe cierto consenso a favor de la tenencia de pequeñas cantidades para consumo personal.

Hasta hace muy poco tiempo tuvimos un ministro de la Corte que proponía el cultivo de marihuana en maceta, en los balcones de departamentos. Y también tuvimos un jefe de gabinete que… ¿cómo decirlo?… era algo así como un “cocaína friendly”.

Pero en Paraguay, el clima parece ser otro.

Allá se toman algunas cosas un poco más en serio. Al menos con los extranjeros.

Moria tendrá ahora un par de días para recapacitar sobre sus excesos. Exceso de confianza. Exceso de joyas. Exceso de equipaje al ingresar a la cárcel.

Después de este episodio, es probable que Moria omita saludar a Luciano Garbellano para el Día del Amigo.

Y seguramente también se cuidará mucho de pedir prestadas joyas valiosas para lucir en algún acto o ceremonia. Las joyas suelen extraviarse y eso desencadena problemas con la justicia. Está a la vista.



Dejar respuesta