Forzado empeño de Tamarit para asegurar Asamblea

El rector de la UNC, Francisco Tamarit, se vistió con su viejo traje de militante universitario para intentar contener y convencer a consejeros de las distintas facultades, en busca aún de asegurar su ansiada creación de dos nuevas unidades académicas.

_MG_5826Diciembre se presenta como un mes por demás agitado para el rector de la UNC, Francisco Tamarit. Además de tener que despedir al gobierno que apoyó y para el que militó a lo largo de su período como Rector, Tamarit debe enfrentar este sábado una inconveniente Asamblea Universitaria.

En busca de concretar una de sus promesas inaugurales, la creación de dos nuevas unidades académicas, Tamarit deberá hacer frente al mismo cuerpo de gobierno que en marzo decidirá si puede continuar al frente de la Casa de Trejo o si deberá traspasar su cargo a un nuevo Rector.

Condicionantes internos y externos empujaron al rector Tamarit a disparar una rauda campaña proselitista a favor de dos proyectos con una paupérrima justificación académicas, pero que bien le valen para cumplir con uno de sus sectores aliados de mayor peso.



Raid rectoral militante

Tamarit dedicó su última semana a intentar acercar posiciones con consejeros de toda la Universidad. Sin embargo, la endeble justificación académica y la inexistente planificación presupuestaria e institucional de los dos proyectos que impulsa dificultan su tarea.

Además, la opción de dos unidades académicas competirá este sábado con una propuesta alternativa, para unificar ambos proyectos en una nueva y única Facultad de Ciencias Sociales, que incluya en su seno las actuales Escuela de Ciencias de la Información, Escuela de Trabajo Social, Centro de Estudios Avanzados e Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública.

Fue esta alternativa la que promovió el también exdecano de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf), Daniel Barraco, con un sentido artículo en un periódico local la semana pasada. Quizás por ello, Famaf se convirtió en uno de los campos de batalla donde Tamarit debió posicionarse como un docente más de la UNC e intentar convencer desde allí a sus colegas.

Además, el Rector visitó los Consejos Directivos de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño y de la Facultad de Ciencias Químicas. En agenda para esta semana la Facultad de Ciencias Médicas. Todas ellas son espacios dominados por las llamadas ciencias duras y aplicadas, donde la prédica del Rector podría hacer menos mella.

Asimismo, Tamarit se encargó de conversar durante el fin de semana con distintos referentes universitarios para intentar convencerlos de su propuesta.

Políticas Universitarias, una secretaría de peso

En los escasos dieciocho días que separaron la segunda vuelta electoral de la asunción del presidente Mauricio Macri, éste se vio en la tarea de completar el gigantesco organigrama nacional con cuadros provenientes tanto de los partidos miembros de Cambiemos, de otros partidos, y del mundo empresarial argentino.

Como toda tarea de complejidad, Macri fue susceptible de cometer equivocaciones en el proceso. Uno de ellos estuvo relacionado a un espacio por de más significativo para sus aliados radicales, la universidad pública.

El Presidente designó como secretario de Políticas Universitarias a Juan Cruz Ávila, un psicólogo más reconocido por su labor como productor del programa Animales Sueltos de Alejandro Fantino que por su simultánea responsabilidad de gestión en el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires.

El perfil de Ávila recibió concretas impugnaciones de un amplio espectro de actores y sectores universitarios. Desde el auto-organizado colectivo académico kirchnerista del Conicet hasta la Federación Universitaria Argentina, principal central de representación estudiantil, expresaron con distintos tonos y enfoques su preocupación al respecto de la designación de Ávila.

Fue en esta área donde el entrante gobierno dio muestras de su pragmatismo en cuanto a la formación de equipos. Ante las generalidades observaciones contra Ávila, el ministro de Educación entrante Esteban Bullrich dio marcha atrás, para anunciar un nuevo titular para dicha secretaría.

El elegido fue Albor Cantard, rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), exponente indiscutible del grupo de titulares de universidades que dentro del Consejo Interuniversitario Nacional se autodefinen como “reformistas”, eufemismo académico utilizado por aquellos que provienen de sectores de la UCR y el Partido Socialista.

“Nikki” Cantard, como es conocido por sus correligionarios, avanza así en un nuevo paso de su larga trayectoria universitaria, que inició antes de recibirse con su participación en la agrupación Franja Morada. Tras ello, avanzó dentro de la UNL hasta lograr ser electo como titular de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y posteriormente como Rector de dicha casa de estudios.

Es en esa larga trayectoria donde Cantard forjó fluidos vínculos con referentes de radicalismo de la UNC, donde mantiene un alto prestigio por su trayectoria académica y de gestión tanto entre sus colegas radicales como en otros sectores políticos.

La designación de Cantard es de alta relevancia no solo para Tamarit, sino también para los 13 decanos de la UNC. Para la mayoría de ellos, los verdaderos caciques de las Facultades, los cientos de programas especiales con los que el kirchnerismo financió a las universidades fueron garantía de gobernabilidad y gestión.

Con un nuevo titular al frente de esta sensible área, los decanos ya habrían comenzado a buscar los canales informales más directos y, sobretodo, efectivos para negociar los fondos necesarios para sus facultades, tanto para lo inmediato como para el mediano plazo, en el que quizás Tamarit no constituya el interlocutor ideal.



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