De la Sota oficializa posible reelección de Schiaretti

El gobernador sugirió segundo mandato consecutivo de su sucesor. Con estas declaraciones apuesta a fortalecer la administración entrante y pretende minimizar los movimientos internos en el oficialismo. Además fustigó en duros términos al kirchnerismo y dio pistas sobre su futuro rol en la política.

Por Marcos Duarte
[email protected]

KD9L5062Horas antes de concluir su mandato, José Manuel de la Sota intentó dejar marcada la cancha en el oficialismo provincial. Emitió fuertes señales de apoyo hacia Juan Schiaretti y lo posicionó en la jefatura del peronismo cordobés.
El primer gesto del gobernador saliente fue ponderar a su sucesor y principal socio político en lo que hace a sus capacidades de gestión. “Me voy tranquilo. Schiaretti va a hacer una gran gestión, que deseo sea mejor que la mía. Va a tener más recursos. Es un gran administrador, tiene un muy buen plan de gobierno” dijo en declaraciones radiales.
La mención a las ventajas de las que gozará Schiaretti con respecto a su gestión tiene que ver con el reciente fallo de la Corte Suprema de la Nación y, al mismo tiempo, pone énfasis en el enfrentamiento que el gobierno provincial mantuvo con el poder central.
Al momento de hacer el balance destacó los altos porcentajes de valoración con los que, según los sondeos publicados en los últimos días, culmina su periodo de gobierno. “Un orgullo: que los cordobeses me hayan elegido tres veces, porque tenemos una valoración muy alta” afirmó en este sentido. También tuvo un párrafo para los déficits que imputó a los problemas financieros derivados del enfrentamiento con el kirchnerismo “una tristeza, no haber podido ayudar más a gente que lo necesita, siempre son más las necesidades que los recursos, me hubiese gustado construir más viviendas” al mismo tiempo que expresó su deseo de mantener los planes sociales que pudo articular desde la gestión provincial.
Luego de hacer su evaluación personal del mandato que culmina, De la Sota sorprendió con un pronóstico arriesgado. En referencia a Juan Schiaretti auguró que “Es un gran gobernante y va a hacer un gran trabajo y en cuatro años va a merecer continuar”. Esta definición tiene un peso específico enorme al interior del oficialismo cordobés.
Una preocupación sobrevolaba el diagnóstico del estado mayor de Unión por Córdoba. Si, como se descontaba, los dos principales líderes de la formación comenzaban su retirada de la política local se corría el riesgo de un adelantamiento de la disputa sucesoria. Los posicionamientos internos que este escenario provocaría podrían complicar el desarrollo de la gestión de gobierno.
Las definiciones de De la Sota tienen efecto preventivo. Lanzar al ruedo la posibilidad de reelección del mandatario entrante busca conjurar la posibilidad de síndrome de “pato rengo” anticipado. La expectativa de un tercer período de Schiaretti tiene un efecto disciplinador al interior del justicialismo local. De esta manera, el futuro de UPC puede ser administrado sin sobresaltos.
Esta estrategia se alinea con la conformación de un gabinete schiarettista puro, solo mechado con algunos delasotistas. La casi nula presencia de funcionarios referenciados con el vicegobernador Martín Llaryora es un mensaje en sí mismo: no hay lugar para disputas palaciegas anticipadas ni tensiones derivadas de la acumulación de poder interno. Al parecer, el dúo que viene conduciendo el justicialismo cordobés renovó sus votos y la relación entre ambos se mantiene estable.
Para no dejar dudas, De la Sota concluyó: “yo me podría haber presentado otra vez como gobernador, pero no hubiera sido bueno”. Según sus dichos, prefiere profundizar el protagonismo nacional que consiguió desde que fundó la coalición UNA junto a Sergio Massa.
Repitió que no ocupará cargos en el gobierno de Cambiemos pero transparentó el acuerdo de gobernabilidad con la administración entrante. “Yo me imagino juntándole la mayoría a Mauricio Macri para los proyectos sobre Ganancias y Retenciones” dijo provocativamente. La idea es condicionar mediante la representación parlamentaria de UNA al cumplimiento de los principales puntos de la plataforma que presentaron en ocasión de la campaña presidencial.
Para concluir, De la Sota definió la salida de Cristina con la “Armada Brancaleone”. La metáfora cinematográfica compara al kirchnerismo con la caótica banda del film protagonizado por Vittorio Gassman. El tres veces gobernador de Córdoba concluyó asegurando: “Lo que sí sé es que me siento joven, que tengo ideas nuevas para aportar al país, gracias a Dios me siento con toda la vitalidad para seguir”. Al parecer, su sueño presidencial todavía no pasó al archivo.



Dejar respuesta