Cristina no estuvo sola

Resulta llamativo el hecho que muchos diputados y no pocos senadores, acompañaran a Cristina en su tramo final, cuando mostró un desquicio completo. La más llamativa adhesión en estos estertores finales ha sido la del candidato oficialista Daniel Scioli quien finalmente mostró su verdadero rostro y su subordinación lastimosa hacia Cristina hasta en su resentimiento más dañino.

Por Gonzalo Neidal
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2015-12-09_CRISTINAAlgunos kirchneristas lucen con orgullo la presunta inmunidad de Cristina Kirchner al síndrome del “pato rengo”, esto es la pérdida de poder que sobreviene sobre los presidentes que no tienen en su horizonte un nuevo mandato presidencial.
Exhiben que hasta el final de su mandato, Cristina conservó su poder de fuego. O de daño, según el punto de vista. ¿Fue realmente así?
En realidad, Cristina no conservó intacto su influencia política hasta el final. Recordemos, por ejemplo que sufrió una importante escisión en el peronismo de Buenos Aires, que se diseminó por todo el país y que a la postre resultó fatal para sus aspiraciones de imponer al nuevo presidente.
Que Sergio Massa se haya apartado del kirchnerismo terminó sellando la suerte de Cristina y de Daniel Scioli. En primer lugar, porque el hombre de Tigre los derrotó en los comicios de 2013 y, de ese modo, liquidó los sueños de una improbable reforma constitucional que permitiera su continuidad. Pero además, creó una nueva perspectiva peronista que, con el paso de los meses logró adhesiones anti K, a punto tal que logró una digna cantidad de votos en la primera vuelta electoral. Quizá el peronismo se reorganice en el futuro en torno del núcleo generado por Massa y De la Sota.
De todos modos, Cristina logró controlar a sus diputados y senadores casi hasta el final mismo de su mandato. Con su despecho de los últimos días, sin embargo, surgieron algunos resquebrajamientos. El más importante –y digno- de todos ellos fue el del gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, que puso distancia de la mezquina y bochornosa actitud de la presidenta acerca de la ceremonia de traspaso del mando hacia el nuevo presidente Mauricio Macri. Ayer, casi al borde del vencimiento del mandato presidencial, comenzaron algunas deserciones en el Senado. Habrá que ver cómo continúa este proceso.
De todos modos, resulta llamativo el hecho que muchos diputados y no pocos senadores, acompañaran a Cristina en su tramo final, cuando mostró un desquicio completo. La más llamativa adhesión en estos estertores finales ha sido la del candidato oficialista Daniel Scioli quien finalmente mostró su verdadero rostro y su subordinación lastimosa hacia Cristina hasta en su resentimiento más dañino.
Un sencillo ejercicio de historia contrafáctica nos lleva al horror de imaginarnos qué hubiera pasado y quién hubiera gobernado en realidad de haber sido él quien hubiese triunfado en los comicios del 22 de noviembre.
Pero la Historia tomó para otro lado.
Y, como dice un tango, hay cosas que hoy van a entrar en el pasado.



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