Los clanes de Cambiemos

La versión local de la coalición triunfadora a nivel nacional se acomoda al nuevo escenario. Ramón Mestre queda como el dirigente mejor posicionado pero su liderazgo no es excluyente. Otros referentes buscaran su espacio de poder.

Por Marcos Duarte
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ilustra juego de tronosEn nuestra provincia, la alianza entre radicales, macristas y juecistas logró distintos grados de desarrollo en la escala evolutiva según el ámbito del que se trate. Luego del vertiginoso año electoral, cada uno de los socios busca asegurar una porción en la estructura política que garantice su futuro en el esquema político provincial.
En las elecciones nacionales se consolidó como un armado exitoso en territorio cordobés; en la pelea provincial no consiguió batir a Unión por Córdoba pero obtuvo un resultado más abultado del que le auguraban las encuestas; mientras en el ámbito municipal no logró constituirse con sus tres socios principales que terminaron enfrentándose electoralmente.
Cada una de estas contiendas arrojó ganadores y perdedores entre los dirigentes principales de los partidos de la alianza. Los comicios municipales consolidaron a Ramón Mestre como principal referente en el ámbito provincial, pero el resto de los dirigentes pugnan por sus respectivos nichos que los mantengan vigentes en la política cordobesa.
A nivel nacional, Cambiemos logró contener a todos los partidos miembros en las listas legislativas. Aunque hubo cortocircuitos, todos los componentes contribuyeron a lo que fue un resultado histórico y decisivo para el triunfo de Mauricio Macri en la elección presidencial. Más allá de los espacios en las cámaras que obtuvieron, estos guarismos se reflejaron en los lugares de protagonismo que consiguieron los cordobeses.
Dentro del radicalismo, Mario Negri se consolidó como uno de los dirigentes de peso en el ámbito legislativo y ocupará, además de seguir como titular del bloque radical, el estratégico rol de coordinar el conjunto de diputados del oficialismo nacional. Su protagonismo en la relación política con el PRO y la Coalición Cívica incrementó su influencia en el armado nacional y revista entre los dirigentes que forman parte de la “mesa” de negociadores en la que se discute la distribución de roles dentro del gobierno nacional. Desde ese lugar, se especula que tendrá una actuación decisiva en el futuro del radicalismo cordobés y, por lo tanto, en el devenir del armado oposición local.
El triunfo nacional de Macri trajo un reposicionamiento para Oscar Aguad. Luego de haber quedado relegado dentro de la estructura interna de la UCR a partir de su enfrentamiento público con Ramón Mestre, el designado Ministro de Comunicaciones de la Nación consiguió, por su relación con el presidente electo, un espacio apetitoso que le servirá a la hora de recuperar posiciones a nivel provincial.
Las versiones indican que el legislador electo Rodrigo de Loredo, yerno y hombre de confianza de Aguad, tendrá un rol relevante dentro del ministerio. Desde este lugar tendrá el desafío de robustecer a su sector interno en vista de colocarse en la línea de sucesión para el palacio 6 de julio. Además, el nombre de su padre sonaba como posible titular de la delegación Córdoba de Vialidad Nacional.
Por el lado del PRO, el joven diputado electo Nicolás Massot fue premiado con la presidencia del bloque macrista dentro del interbloque de Cambiemos que preside Negri. Esta irrupción dio cuenta del crecimiento de la influencia de la filial cordobesa del partido del presidente. Junto al viceintendente Felipe Lábaque y el diputado nacional Héctor Baldassi, formará el tridente local encargado de darle volumen político propio al partido del presidente.
La novel formación ya tuvo su debut en las vicisitudes de la política local. A los tironeos que se dieron en el gabinete municipal se sumó el fracaso de la conformación de un bloque único de Juntos por Córdoba en la legislatura provincial. Esta situación dejó al macrismo en la incómoda posición de conformar un bloque propio de 3 legisladores frente a los 13 radicales y 6 juecistas.
El PRO pugnó hasta último momento por la conformación de una sola bancada legislativa pero la UCR hizo valer el número para ubicar a Jorge Font en la vicepresidencia y Orlando Arduh en la titularidad de su bloque. Hasta el día 16 del corriente las fuerzas tienen tiempo para articular un interbloque.
Por último, el Frente Cívico juega sus cartuchos a conseguir un espacio dentro de la estructura del gobierno nacional que reposicione a su líder. El nombre de Luis Juez figura como candidato para cargos que van desde la Defensoría del Pueblo de la Nación hasta la titularidad del Correo, de confirmarse esta última posibilidad el nombramiento tendría una evidente carga simbólica. El primer problema para el ex intendente es que, nuevamente, debería explicar las razones por las que incumplirá su promesa de ocupar su banca de concejal.
Más allá de las especulaciones, el ecosistema de Cambiemos está en plena formación. Cuando se despejen las dudas sobre la cuota de poder que tendrá cada uno de sus componentes podrá bosquejarse su futuro como expresión de la política cordobesa.