Tipo de cambio más atrasado, menos actividad y peores precios internacionales



imagesLa segunda vuelta presidencial volverá a tener a la economía, aunque sin definiciones claves, como uno de los temas principales de campaña. Un trabajo privado analiza cómo llegan algunas de las principales variables a ese comicio y la diferencia con otras presidenciales. Por ejemplo, el tipo de cambio está más apreciado; a precios de hoy, en 2003 y en 2007 se ubicó en $ 16,8 y $ 18,1, respectivamente, mientras que en 2011 se situaba en $ 13,2, en línea con el promedio de los últimos 20 años
Mientras que en las elecciones anteriores los términos de intercambio se expandían entre 3,3 y 10,5 por ciento interanual, en el tercer trimestre de este año disminuyen 6,5% interanual; en el caso del nivel de actividad cae 0,3% interanual luego de cuatro años de estancamiento. En 2007 y 2011 la economía se expandía 8,5 y 6,1 por ciento, respectivamente.
El economista del Ieral Patricio Vimberg analiza estos tres indicadores que son relevantes de la coyuntura doméstica y del contexto internacional. Debido a los problemas de índole cambiario que atraviesa actualmente la Argentina, el primer indicador que aborda es el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, una medida del poder adquisitivo de una canasta de bienes locales con respecto a la misma canasta en el exterior.
El tipo de cambio real en el presente es el más bajo (el más apreciado) de los últimos cuatro procesos eleccionarios: a precios de agosto de 2015, de 9,26 $/US$, se da que tanto en 2003 como en 2007, había “holgura cambiaria” -sin presiones devaluatorias- con un tipo de cambio real de $ 16,8 en abril de 2003 y de $ 18,1 en octubre de 2007, que se situaba alrededor de 30% por encima del promedio de los últimos 20 años ($ 13,8).
En 2011, en cambio, la inflación ya se ubicaba por encima del ritmo de devaluación, por lo que el tipo de cambio real al momento de la elección fue, a precios de hoy, de $ 13,2, en línea con el promedio de las últimas dos décadas. Vimberg recuerda que, como resultado de la apreciación real con respecto a los años anteriores y a la consecuente fuga de reservas, el Gobierno decidió avanzar en 2011 con la instrumentación del control de cambios.
Sin embargo, el proceso de apreciación profundizó su tendencia y, en agosto de este año (último dato disponible aunque no se espera que los resultados hasta octubre varíen de forma significativa), se ubica al mismo nivel que el dólar de convertibilidad de 1997.
Otro indicador clave pasa por los términos de intercambio, que sirven para comparar los precios de los bienes que se exportan con respecto a los que se importan. El boom en los precios de los commodities a nivel mundial hizo que las tres elecciones a Presidente anteriores ocurrieran con alzas interanuales, de 8,5% en los doce meses a abril de 2003, de 3,3% en 2007 y de un fuerte 10,5% en 2011.
En contraposición, los términos de intercambio en los doce meses al tercer trimestre de este año se reducirían un 6,5% interanual, profundizando la merma con respecto al 2,5% negativo registrado en 2014.
A pesar de la tendencia a la baja en los últimos tres años, el economista menciona que se llega a la elección con términos de intercambio ubicándose todavía entre 20 y 39 por ciento por encima de los precios relativos registrados entre 2003 y 2007.
Si se analiza qué ocurrió con la actividad económica puede observarse cómo la crisis de la salida de la convertibilidad hizo que, en los doce meses a abril de 2003, se reflejara en una merma de 4,1% interanual en el producto bruto, seguida de un repunte fuerte y sostenido durante los siguientes años. Así, los comicios en 2007 se realizaron con un nivel de expansión de alrededor de 8,5% interanual y los de 2011 con un aumento de 6,1%.
Sin embargo, el año móvil a septiembre de 2015 (último dato) refleja una contracción de 0,3% en términos interanuales y ubica al índice apenas 1,5% por encima del de cuatro años atrás, en octubre de 2011, reflejando el estancamiento que atravesó la economía a partir de ese año.